El reto de preparar un triatlón seis meses después de ser madre
La Challenge Barcelona Triatlón bate el récord de participación femenina con un 30% de inscritas
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BarcelonaBarcelona acoge este fin de semana el Challenge Barcelona Triatlón, una prueba que combina deporte popular y competición de alto nivel. La actual edición, que cuenta con un 30% de participación femenina, récord de la competición, ha agotado las inscripciones con tres meses de antelación. En cuanto a la franja de edad, el grupo más numeroso de participantes es el que va de los 25 a los 40 años.
Más allá del evento, las trayectorias de Judith Corachán y Albert Parreño permiten reflexionar sobre dos cuestiones vinculadas a este deporte: la dificultad de gestionar la maternidad con una carrera profesional y la importancia de disfrutar del proceso sin priorizar los resultados. Ambos han atendido al ARA durante la presentación del triatlón en el Museo Olímpico y del Deporte en Montjuïc.
Las dificultades de ser madre y deportista de élite
"El cuerpo se recupera rápidamente, pero la mente es muy dura de gestionar". Así resume Judith Corachán uno de los principales aprendizajes de su vuelta a la competición después de ser madre, en 2023. La triatleta, campeona de España de larga distancia, retomó los entrenamientos seis meses después del nacimiento de su hija. A pesar de recuperar el título estatal, la experiencia le hizo ver que volver al nivel físico anterior no era el único reto: también debía gestionar las dificultades emocionales de compaginar la maternidad con el deporte profesional.
Corachán explica que una de las partes más difíciles es dejar de pasar tiempo con su hija para ir a entrenar o competir durante horas, a la vez que intenta mantener su rendimiento deportivo y cumplir con sus responsabilidades familiares: "Lo que no se ve es el cansancio, todas las dudas que tienes como mujer, que quieres estar a la altura de tu hija".
La maternidad también le ha hecho replantear sus prioridades. Antes de ser madre, uno de los principales objetivos de su carrera era participar en el Mundial de Ironman de Hawái. En 2019 se clasificó tras cinco intentos, pero la pandemia frustró aquella oportunidad. "Tenía el deseo de ser madre desde hacía unos años. No quiero que nada me frene cómo debo continuar con mi vida por culpa de no haber conseguido un sueño, en este caso deportivo". La deportista recuerda que le costó asumirlo, pero que llegó un momento en el que no quería continuar posponiendo la ilusión de ser madre para intentar conseguir un sueño deportivo.
Corachán pone también el foco en la participación femenina en el triatlón: "Creo que las mujeres somos más inseguras que los hombres". Según explica, muchas necesitan ganar confianza antes de atreverse a competir, y por eso destaca la importancia de los espacios seguros donde puedan prepararse con otras mujeres. La triatleta participa en iniciativas para promover el deporte femenino y defiende que ofrecer diferentes distancias y acompañar a las participantes en los primeros pasos puede ayudar a aumentar su presencia: "No es como una meta que no se puede alcanzar, sino un objetivo que ven que está a su alcance", concluye.
Disfrutar del camino antes de llegar a la meta
Albert Parreño, ex triatleta de alto nivel, entrenador y fundador del Club Deportivo Fasttriatlon, defiende que el triatlón no debería girar únicamente alrededor de los grandes retos como el Ironman, sino que hay que aprender a disfrutar del entrenamiento y avanzar progresivamente: "Es mejor dedicar cuatro años a prepararse para una prueba y disfrutar del proceso que querer conseguirlo todo en solo seis meses".
Aunque el triatlón a menudo se percibe como un deporte caro y que requiere mucho tiempo libre, considera que empezar no debe suponer un gran gasto: "Con una inversión de 500 o 600 euros tenemos bici de segunda mano, unas zapatillas, un trimono... y poca cosa más necesitas". También destaca que en Barcelona hay clubes y entidades donde se puede probar esta disciplina sin coste.
Parreño, que fundó Fasttriatlon en 2010 con la voluntad de acercar este deporte a personas de todas las edades y niveles, valora especialmente que Barcelona acoja una prueba de estas características. "Es mágico, porque nuestra ciudad es maravillosa", asegura. El entrenador celebra que la participación haya vuelto a crecer y considera que el triatlón es cada vez más conocido en la ciudad.
Con el aumento de participantes, el triatlón continúa ganando presencia en Barcelona, pero hacerse un lugar en este deporte implica retos que van más allá de la competición. Desde la conciliación de la maternidad con la alta competición hasta la importancia de respetar los tiempos de aprendizaje, las experiencias de Corachán y Parreño muestran algunas de las dificultades que afrontan los que lo practican.