Los campesinos claman contra el tratado con el Mercosur en Madrid y Sánchez les anima a confiar en ellos
Unos 150 agricultores catalanes se suman a la protesta bajo el paraguas de Unió de Pagesos
MadridMientras en el Congreso Pedro Sánchez animaba a agricultores y ganaderos a confiar en el tratado con el Mercosur, medio millar de tractores bloqueaban el centro de Madrid en contra, precisamente, de ese tratado de libre comercio. Dos años después de que el campo colapsara la capital española por la crisis por la falta de agua –un malestar que destapó otros muchos problemas–, este miércoles han vuelto. Miles de campesinos de todo el Estado se han manifestado ante las puertas del ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación convocados por la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes.
Esta vez el dolor de cabeza no es la sequía –los manifestantes, de hecho, han desafiado el tiempo londinense de viento y lluvia incansable que ha marcado la jornada–, sino las políticas agrarias europeas que, a juicio del sector, "ahogan" agricultores y ganaderos: el tratado con el Mercos.
"Entre las reclamaciones de la marcha está la exigencia de que el ministerio se comprometa a dotar con fondos suficientes las ayudas al campesinado [...] y que estas partidas prioricen las ayudas al relevo generacional en el campo y la producción de proximidad", han indicado desde Unió de Pagesos.
Ahora bien, durante las intervenciones de las diferentes organizaciones que han convocado la protesta se han podido sentir algunas viejas exigencias, empezando por el cumplimiento de la ley de la cadena alimentaria. Los agricultores siguen denunciando que los precios que se pagan en origen se disparan cuando llegan a los lineales de los supermercados. También piden que se mejoren los protocolos de sanidad animal frente a enfermedades.
La plaza de Colón era el punto de encuentro de cinco columnas de campesinos que este miércoles de madrugada han salido desde distintas localidades cercanas a la capital española. Entre estas localidades estaba Guadalajara, desde donde han salido 15 tractores catalanes y 150 campesinos que les han acompañado en coche o autobús y que, bajo el paraguas de Unió de Pagesos, se han sumado a la protesta. Ya en Colón se han reunido con unos 8.000 agricultores y ganaderos de todo el Estado, según cálculos de la organización –una cifra de asistentes que la Delegación del gobierno español en Madrid reduce a 2.500–, y unos 400 tractores. La manifestación transcurrió lentamente por el paseo de Recoletos y el paseo del Prado y culminó a las puertas del ministerio de Agricultura, a pocos metros, precisamente, del Congreso.
"Somos conscientes de que hay muchos agricultores que tienen dudas [sobre el tratado con el Mercosur]", ha afirmado Sánchez durante el pleno de este miércoles en el Congreso. Sin embargo, el presidente español ha defendido que el tratado incluye "salvaguardias" para que el campo no se vea perjudicado, y ha vuelto a calificarlo de "extraordinario".
La representatividad, en disputa
Hace dos años, la protesta que colapsó Madrid estaba secundada por más organizaciones agrarias, algo que no ha pasado desapercibido en cuanto a la repercusión de la de este miércoles. Pero tampoco en los discursos. Ambas organizaciones convocantes, incluida Unió de Pagesos, han denunciado la falta de interlocución directa con el ministerio. De hecho, ya lo hicieron hace dos años cuando pidieron reforzar el diálogo. Recientemente, el ministerio ha dado pasos adelante añadiendo a Unión de Uniones a la lista de organizaciones más representativas (sólo formaban parte los principales sindicatos del Estado, Asaja, COAG, UPA), pero las quejas continúan.
"Debemos tener representatividad a todas las comunidades autónomas [...]. Defendemos la democracia dentro del campo y que las elecciones sean una realidad", ha reivindicado la portavoz de Unió de Pagesos, Raquel Serrat, durante su intervención.