Hombres y mujeres

El abuelo de Jackie Kennedy que hacía apartamentos de lujo en Manhattan

John D. Rockefeller Jr. compró a James T. Lee un edificio de apartamentos de lujo en Park Avenue

El 12 de septiembre de 1953, en Newport (Rhode Island), se celebró lo que en su momento fue etiquetado como la boda del siglo en los Estados Unidos. Los novios eran Jacqueline Lee Bouvier, de 24 años, y John Fitzgerald Kennedy, de 36. Ella trabajaba en el mundo de la prensa escrita y él era un senador con mucho futuro en la política. Quien más quien menos sabe que el presidente J.F. Kennedy procedía de una familia acomodada, pero los orígenes de quien desde aquel momento sería Jackie Kennedy no son tan conocidos. Entre sus ancestros cabe destacar a su abuelo materno James Thomas Lee, abogado, banquero y constructor con ancestros irlandeses.

James T. Lee Empresario promotor y banquero

  • 1877-1968
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La vida de Lee estuvo siempre centrada en la ciudad de Nueva York, donde nació y donde estudió la carrera de derecho (Universidad de Columbia). Su primer trabajo como abogado en un despacho no le satisfizo mucho, de manera que decidió establecerse por su cuenta. Pero su gran acierto no estuvo relacionado con las leyes, sino con su curiosidad por los proyectos que se estaban cociendo en la gran ciudad, sobre todo en lo que respecta a una propuesta de línea de metro bajo la Séptima Avenida. Adquirió algunas propiedades en la zona y cuando la línea se inauguró su valor ya era tres veces mayor. Esta operación le permitió construir una fortuna de 2 millones de dólares antes de cumplir la treintena... pero el año del trigésimo aniversario, en 1907, un pánico bursátil provocó que buena parte de su patrimonio se evaporara (el episodio pasó a la historia como la Knickerbocker Crisis, con una caída del mercado del 50% desde los máximos anteriores).Superado este escollo, continuó dedicándose a las promociones inmobiliarias con su empresa, la Shelton Holding Corporation, y en 1912 abrió las puertas un edificio de apartamentos de lujo en el 998 de la Quinta Avenida, muy cerca del Metropolitan Museum of Art. En los años posteriores, hasta 1920, se dedicó a construir edificios de oficinas junto a la emblemática estación Grand Central Terminal. Pero no todo fueron éxitos en el mundo de los negocios inmobiliarios, porque en el año 1923 construyó un proyecto del todo estrambótico consistente en un hotel en la prestigiosa Lexington Avenue, el Shelton Bachelors, que estaba destinado solamente al público masculino que quisiera ingresar allí para vivir una especie de régimen monacal. Desde el punto de vista de negocio resultó un desastre absoluto y Lee tuvo que reconvertir el establecimiento en un hotel convencional, que sí que funcionó.Con una fortuna muy importante y considerado uno de los hombres de negocios más respetados de la ciudad, en 1928 entró a formar parte del consejo de administración del Chase National Bank, donde permaneció durante tres lustros, hasta que lo nombraron presidente del Central Savings Bank (hoy conocido como Apple Bank, pero sin ninguna relación con la compañía tecnológica). A esta última entidad financiera dejó una frase que se integró en la cultura corporativa del lugar: “Prefiero una mala decisión tomada hoy, que una buena decisión que llegue tres semanas tarde”. Tanta actividad en el mundo de los negocios no lograba agotar su energía y, de hecho, durante muchos años tenía la costumbre de hacer una pausa en su jornada diaria para dedicar un rato a practicar el boxeo con un entrenador personal. También mostró cierta implicación política, porque apoyó al partido demócrata.En 1930 la compañía de Lee finalizó las obras de la promoción de viviendas considerada de más lujo en la ciudad de Nueva York. Se trataba del edificio del 740 de Park Avenue, con dieciocho plantas y treinta apartamentos que oscilaban entre las nueve y las veintitrés habitaciones cada uno. Los azares del destino provocaron que el edificio saliera a la venta justo después del Crac del 29 y cuando se iniciaba la larga crisis de los treinta, hecho que dificultó mucho encontrar compradores. La solución fue explotar los apartamentos en régimen de alquiler, hasta que en 1952 uno de los residentes, John D. Rockefeller Jr., decidió adquirir todo el edificio y venderlo por partes. Por cierto, hoy día uno de los vecinos de la promoción es Stephen Schwarzman, fundador del fondo de inversión Blackstone.Nuestro protagonista todavía estaba vivo cuando el marido de su nieta fue asesinado en Dallas por, aparentemente, Lee Harvey Oswald. El atentado pasó inmediatamente al corpus de la cultura popular yanqui como una de las conspiraciones favoritas de los americanos. Y por unos meses Lee no vio cómo la viuda de América se volvía a casar, esta vez con el multimillonario griego Aristóteles Onassis.