Ganadores y perdedores con el nuevo (des)orden mundial
BarcelonaLa guerra en Oriente Medio y el nuevo desorden mundial impulsado desde la Casa Blanca por Donald Trump tiene perdedores. Quien más pierde, la población que sufre los bombardeos y los embargos y bloqueos. Pero también los hay que ganan. Y mucho. Unos son los que juegan en plataformas de predicción de eventos, como es el caso de Polymarket. Y también los que apuestan en los mercados en función de las imprevisibles declaraciones del presidente de los EUA, Donald Trump. Más de uno ha engordado su cartera, con estas jugadas con un cierto aroma a información privilegiada.
Quien también se beneficia de este nuevo desorden mundial, además de los EUA, que venden más petróleo y gas, además de armamento y material militar, es la Rusia de Vladímir Putin, que, gracias al bloqueo del estrecho de Ormuz, coloca más crudo en los mercados y a precios que actualmente son un 60% más caros que antes del inicio de los bombardeos en Irán. Dinero que, de hecho, le sirve para continuar con su ofensiva contra Ucrania en este mundo en el que han saltado por los aires las reglas tradicionales.
Otro sector que sale bien parado es el relacionado con el petróleo. Según un estudio de la ONG Oxfam, las seis principales petroleras del mundo ganarán este año casi 3.000 dólares por segundo (2.566 euros). Son ni más ni menos que 37 millones de dólares más al día que el año pasado, que irán a los bolsillos de los accionistas de Chevron, ConocoPhillips y Exxon, de los Estados Unidos; la angloholandesa Shell, la británica BP o la francesa TotalEnergies, hasta sumar 94.000 millones de dólares (80.400 millones de euros). En España, Repsol nota también el encarecimiento del petróleo.
Pero los hay que ganan, a causa del nuevo desorden mundial, como es la industria de la defensa. La de los EUA, la de Israel, a quien muchos países occidentales se niegan a penalizar; y otros, como una Indra en transformación para ser fuerte en este negocio. Y, en contrapartida, este nuevo escenario tiene unas víctimas muy claras. Lo vemos con la estrategia del gobierno de Alemania, cuyo responsable, Friedrich Merz, pretende recortar gasto social, que afecta especialmente a los más desfavorecidos, para dedicar más recursos a la defensa.
La conclusión? El contexto actual perjudica a una gran mayoría, pero los hay unos cuantos que, buscándolo o no, sacan un buen provecho.