"La nuclear hace que lanzamos sol y viento"
Las centrales catalanas aseguran que pueden alargar su vida
BarcelonaCada vez que existe una crisis energética resurge el debate sobre si es necesario alargar la vida de las centrales nucleares existentes. De hecho, en España –y en Catalunya– es un debate recurrente que, además, vive unos momentos cruciales, porque el gobierno español tiene sobre la mesa una decisión pendiente que puede marcar el futuro de esta tecnología: alargar o no la vida útil de la central nuclear de Almaraz. Si la decisión es prorrogar la vida de ese grupo nuclear, se abre la puerta a hacerlo con el resto. Si se decide cerrarla, arrancará el calendario que debe llevar a que en 2035 España ya no tenga centrales nucleares en marcha.
Pero la situación es distinta a nivel español que catalán. Mientras que las nucleares en el 2025 en España aportaron un 19% de la generación eléctrica, la dependencia en Catalunya de esta fuente de energía es mucho mayor. De hecho, en el 2025 las nucleares catalanas –Ascó I, Ascó II y Vandellòs II– aportaron el 56% de la energía eléctrica generada. Por el momento, las nucleares catalanas aseguran estar preparadas para alargar su vida útil.
En el último encuentro de los responsables de ANAV (Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs, que explota estas centrales) quedó claro que alargar diez años la vida útil no es un problema. Sin embargo, sería necesaria unas inversiones anuales de entre 90 y 100 millones de euros para garantizar la fiabilidad de las instalaciones. Los propietarios de las centrales se mantienen a la "expectativa" por si el gobierno abre esa posibilidad. "Nuestras tres centrales han pasado revisiones periódicas de seguridad y están en perfectas condiciones técnicas. Seguimos invirtiendo unos treinta millones de euros al año en cada grupo para seguir mejorando", afirmó el director general de la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs (ANAV), Paulo Santos, durante el encuentro con los medios de comunicación.
Santos, considera "una buena noticia" que las empresas propietarias de la central extremeña de Almaraz (Iberdrola, Endesa y Naturgy) hayan solicitado al gobierno español que posponga su cierre dos años, hasta el 2030. "Estamos a la expectativa para ver qué reacción existe". "Queremos que todo el parque nuclear en España siga funcionando y que las centrales de Ascó y Vandellòs puedan aspirar también a operar más años", señalaba Santos, quien no detalló si Endesa e Iberdrola, propietarias de las nucleares de ANAV, reclamarán también una prórroga formalmente.
El debate está vivo. Para el economista, profesora universitaria e investigadora Mar Reguant "en España la nuclear hace que lanzamos sol y viento", al menos en períodos de mucha producción renovable, como puede ser otoño o primavera. La causa, indica, es que los reactores nucleares no son flexibles, no se pueden encender y apagar y, por tanto, cuando hay un exceso de generación renovable siguen produciendo y la renovable se paga a cero. Según Reguant, la estabilidad y seguridad de suministro que dan las nucleares podría lograrse igualmente "con algo de gas" y, además, podría hacerse con biogás.
Coste de oportunidad
Reguant destaca que alargar la vida de las nucleares no es gratuito, sino que es necesario realizar importantes inversiones y, además, el precio del uranio no ha parado de aumentar durante la última década. Además, indica, existe un tema de "coste de oportunidad", ya que si los inversores destinan el dinero a las inversiones necesarias para alargar la vida de las nucleares no lo harán para aumentar el almacenamiento (con baterías o centrales de bombeo). Además, dice, España carece de uranio, pero sí solo y viento (y también biogás), con lo que podría tener una gran independencia energética que permitiría precios más baratos y haría la industria del Estado más competitiva.
El presidente de la comisión de energía de Pimec, José Enrique Vázquez, no lo ve igual. Asegura que en Cataluña y en España, pese a ser el Estado líder en generación renovable, habrá un problema de abastecimiento eléctrico si falla el suministro de gas. "Si cerramos las nucleares, tendrán que sustituirse por ciclos combinados de gas e, incluso, habrá que hacer más", dice Vázquez. Además, destaca que si se cierran las nucleares, volver a ponerlas en marcha cuesta cuatro años. Por eso, Vázquez reclama un "debate urgente" que "a nivel institucional no se está produciendo" sobre el futuro de las nucleares.