Los operadores gasistas europeos se hacen fuertes en el control de las infraestructuras
La adquisición por parte de Enagás del 31,5% de su homólogo francés Teréga supone la salida de un fondo de inversión de Singapur
MadridEn medio de la carrera de fondo de la Unión Europea hacia la autonomía estratégica, los operadores europeos del sistema gasista se hacen fuertes en el control de las infraestructuras: desde los tubos por donde se transporta el gas natural hasta los almacenes subterráneos donde se guarda el combustible fósil para tenerlo disponible los meses de invierno, cuando se dispara la demanda. En concreto, quienes acaban de dar un paso adelante en esta dirección han sido Enagás, el gestor español de la infraestructura gasista en el Estado, y su homólogo en Francia, Teréga. Ambos han llegado a un acuerdo para que el primero adquiera el 31,5% del capital social del gestor francés.
La operación, que todavía debe cerrarse porque necesita el aval de las autoridades reguladoras, supone un desembolso de 573 millones de euros, según ha informado Enagás a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), pero también supone que el fondo de inversión soberano Singapur GIP desaparezca del accionariado de Teréga. Ahora, el operador francés estará controlado por el gestor gasista italiano Snam (tiene un 40,5% del capital social), la empresa pública francesa EDF (18%) y el banco francés Crédit Agricole (10%). Todo ello, explican desde Enagás, ayuda a reforzar la seguridad de suministro, estrechamente vinculada a la autonomía estratégica que persigue el Viejo Continente.
Teréga no es un desconocido para Enagás. Más allá de colaborar conjuntamente en el impulso del H2Med o BarMar, el hidroducto submarino que deberá conectar Barcelona con Marsella, una parte de la infraestructura gasista que gestiona en el suroeste de Francia es la que conecta con el Estado a través del País Vasco y Navarra. Por lo tanto, la compra también es una manera de reforzar la interconexión gasista y el rol que tiene Enagás en ella. De hecho, con la operación pondrá por primera vez un pie en Francia. "Además del flujo económico [de ingresos] es una operación estratégica", indican fuentes del sector a el ARA.
Cabe recordar que los gobiernos de un país y el otro no siempre han estado de acuerdo en cómo avanzar en el refuerzo de estas interconexiones. Por ejemplo, el gasoducto del MidCat acabó descarrilando. En total, Teréga opera 5.100 kilómetros de gasoductos y dos almacenes subterráneos del suroeste de Francia, lo que representa aproximadamente el 16% de la red francesa de transporte de gas y el 27% de la capacidad de almacenamiento del país.
Al mismo tiempo, el gestor español del sistema gasista ha anunciado la venta del 40% de Enagás Renovable a Hy24 (un fondo de inversión de Ardian) por un importe de 48 millones de euros, aunque mantendrá el 20% de la filial. Tanto este anuncio como el de la compra de una parte de Teréga han coincidido con la presentación de los resultados del primer trimestre de 2026. Enagás ha obtenido un beneficio de 56,9 millones entre enero y marzo, un 12,7% menos que en el mismo período del año anterior. También cae el ebitda (el resultado bruto de explotación), algo que Enagás vincula al marco regulatorio actual (la retribución de las redes de transporte y las regasificadoras), que precisamente la CNMC debe actualizar para el período 2027-2032.