El precio del gas y el petróleo se dispara por la guerra en el golfo Pérsico
El encarecimiento energético puede aumentar la inflación si se mantiene en el tiempo
BarcelonaEl conflicto bélico en el golfo Pérsico ha provocado este lunes la escalada del precio del petróleo y del gas natural, así como la caída de las bolsas, fruto de la incertidumbre y de las afectaciones al tráfico de barcos en la región, particularmente a través del estratégico estrecho de Ormuz.
Así, el precio del barril de petróleo Brent, el de referencia en Europa, crecía a las 17.30 horas un notable 7,2%, hasta los 78,18 dólares. Asimismo, el gas natural se disparó un 37%, hasta los 44,08 euros por megavatio hora (MWh), en el mercado de Ámsterdam por la suspensión de la exportación de gas natural licuado.
La subida del petróleo sitúa todavía el precio por debajo del precio máximo registrado en el 2022 cuando comenzó la guerra de Ucrania y superó los 113 dólares por barril y aún más del máximo en lo que llevamos de siglo, registrado en junio de 2008, cuando pasó los 132 dólares por barril. También durante las revueltas de la Primavera Árabe, en 2011 y 2012, el coste fue muy superior, por encima de los 120 dólares.
Los mercados energéticos y financieros, pues, han reaccionado como se esperaba ante la escalada bélica iniciada el sábado con los bombardeos de Estados Unidos e Israel en Irán, y por la respuesta del régimen de Teherán. Irán ha atacado también por aire tanto a Israel como a la mayoría de los países del golfo Pérsico y parte de Oriente Medio que tienen vínculos con EEUU, como los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Omán, Bahrein, Qatar, Irak, Kuwait e, incluso, las bases militares británicas. Asimismo, Israel también ha bombardeado posiciones de Hezbollah -las milicias chiítas aliadas de Irán- en Líbano.
El conflicto obliga a mantener cerrado el espacio aéreo en la región y pone en duda que pueda mantenerse el tráfico de petroleros a través del estrecho de Ormuz, la puerta entre el golfo Pérsico y el océano Índico, por donde circula entre un 20% y un 30% del petróleo y un 20% del gas natural licuado consumido en el mundo. "Es un punto muy estratégico y un cuello de botella de manual", asegura Montanyà.
Uno de los problemas más destacados es que, con el estallido de la guerra en la zona, la mayoría de las compañías aseguradoras de los barcos que transitan por el estrecho han empezado a retirar la cobertura, lo que no permite continuar el transporte de petróleo y productos derivados. De hecho, el gobierno iraní ha anunciado acciones militares contra las embarcaciones que atraviesen el estrecho.
Tanto Irán como buena parte de los países inmersos en el conflicto se encuentran entre los principales productores de crudo del planeta. Dos de los otros grandes productores son Rusia, donde el petróleo está sancionado internacionalmente desde que el presidente del país, Vladimir Putin, ordenó la invasión de Ucrania, y Venezuela, donde el pasado mes de enero una intervención militar estadounidense detuvo y trasladó a EEUU al presidente Nicolás Maduro.
Caídas en los parquets
En cuanto a las bolsas, la mayoría de los parqués europeos cerraron el lunes con números rojos, aunque las caídas fueron moderadas. El Ibex 35, el indicador principal de la bolsa española, cayó un 2,62%, mientras que el Dax de Fráncfort lo hizo un 2,56% y, en Londres, el FTSE-100 perdía un 1,2%. En París, el CAC-40 retrocedía un 2,17%, y en Milán, el FTSEMIB, un 1,97%.
En España, las empresas más afectadas han sido IAG, matriz de aerolíneas como Iberia y British Airways, y la tecnológica Amadeus, que tiene una parte destacada de su negocio dedicada al software de reservas de vuelos. La primera cerró el día con una caída del 4,95% y la segunda, del 2,58%. Por el contrario, la petrolera Repsol y la gasista Naturgy lideraron las subidas, con un destacable 5,39% en el primer caso y un más modesto 1,59% en el segundo.
En cuanto a EE.UU., el S&P500 registraba a las 17:30 horas una reducción del 0,3%; el Dow Jones de Wall Street, un 0,6%, y el Nasdaq que agrupa a las tecnológicas estadounidenses, un 0,06%.
Peligro de inflación
La ministra de Transición Ecológica del gobierno español, Sara Aagesen, aseguró que España sólo recibe un 5% del petróleo y un 2% de los países del golfo Pérsico. "Lo que se demuestra es la vulnerabilidad que supone la dependencia energética exterior para nuestra economía y que la apuesta española y la europea es la más acertada", ha dicho Aagesen en declaraciones a los medios en las que también ha reclamado mantener "la reducción" de la dependencia de los combustibles fósiles e incrementando el peso de las renovables.
Sin embargo, la guerra en Oriente Medio y su impacto sobre el precio del petróleo puede afectar a los precios de bienes de consumo, como ya ocurrió en Europa en el 2022, fruto de la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania. "El petróleo es una fuente de energía muy transversal, un incremento del precio supone un incremento de los costes en las cadenas de distribución", recuerda Montanyola, quien considera posible "un escenario de inflación".
Esta posible inflación dependerá del tiempo que se alargue el conflicto y de cómo evolucione el precio de la energía, en especial el crudo. Aunque Europa consume sobre todo petróleo Brent (el que se extrae en el mar del Norte), el encarecimiento del petróleo del golfo Pérsico arrastrará los precios a escala global. Además, China es "el principal cliente" de los países productores de petróleo de Oriente Medio, por lo que una subida del coste de este petróleo y una mayor escasez puede encarecer los productos fabricados en el gigante asiático, que a su vez se exportan a todo el mundo.