Los sindicatos estudian convocar la huelga general por la crisis de la vivienda el 11 de noviembre
Según la UGT, es una de las fechas planteadas que se discutirán esta tarde con CCOO y el Sindicato de Inquilinas
MadridLos sindicatos estudian convocar la huelga general en el Estado por la crisis de la vivienda el 11 de noviembre, dos días antes de que comience la campaña electoral del 29-N, según ha informado la UGT en un comunicado hecho público este miércoles. Esta fecha es la que gana más peso, si bien los sindicatos –CCOO, la UGT y la Confederación de Sindicatos de Inquilinas (CSI)– se reunirán este miércoles por la tarde para fijarla definitivamente o escoger otra. El 11 de noviembre es la propuesta que los Sindicatos de Inquilinas han planteado inicialmente a CCOO y la UGT.
Si finalmente se escoge el 11 de noviembre, supondrá que el paro general de 24 horas se producirá dos días antes de que comience la campaña electoral de las elecciones españolas del 29 de noviembre, que Pedro Sánchez ha convocado de forma anticipada a raíz precisamente de la imposibilidad de aprobar dos decretos en materia de vivienda tras el desahucio en Madrid de Maricarmen Abascal.
El caso de esta vecina de 87 años de Madrid ha desencadenado una ola de indignación en todo el Estado, con movilizaciones, concentraciones y acampadas como la de la Puerta del Sol. El Sindicato de Inquilinas ha encabezado las protestas y hacía días que presionaba a los sindicatos mayoritarios para ir a la huelga general ante las dificultades para acceder a una vivienda digna.
El anuncio de convocatoria de la huelga general ya ha recibido críticas. La patronal española CEOE y la catalana Foment del Treball han cuestionado su encaje jurídico, ya que consideran que no responde a un motivo sociolaboral. El secretario general de CCOO, Unai Sordo, defendía esta semana que la reivindicación "no será solo sobre la vivienda", sino que será "fundamentalmente" sobre la "necesidad de impulsar" una subida de los salarios: "La vivienda se está comiendo la mitad de los salarios de muchas familias, son dos cosas íntimamente ligadas", afirmaba.
Es cierto que la huelga general que plantean desde el Sindicato de Inquilinas pone la vivienda y los precios de los alquileres en el punto de mira, por eso desde CCOO y la UGT medían de qué manera podía encajar con una demanda sociolaboral. El problema de la vivienda, sin embargo, repercute en el poder adquisitivo de la población –la presión al alza de los precios se lleva gran parte de los salarios de los trabajadores–, e incluso muchas empresas reconocen que es una dificultad a la hora de encontrar empleados. Este es el punto al cual finalmente se han aferrado los dos sindicatos, que no han dudado en señalar a las empresas, pero también a las administraciones públicas –en particular al gobierno central–, ante la necesidad de blindar los derechos de los trabajadores en lo que respecta a los salarios. El objetivo del Sindicato de Inquilinas es que sea una "huelga masiva que paralice el país" y que "consiga ganar sus reivindicaciones".