El precio de la vivienda en España crece cerca de tres veces más que los salarios en un año
Los inmuebles se encarecen un 12,1% en el Estado, más del doble que la media de la eurozona
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BruselasLa crisis de la vivienda sigue agravándose. Mientras los desahucios adoptan nombre propio, la ciudadanía parece decir basta y los políticos buscan recetas a contrarreloj, los datos no hacen más que constatar la gravedad del problema: el precio de la vivienda se aleja cada vez más de los salarios y de la capacidad de ahorro de las familias.
En el Estado español, la vivienda se encareció un 12,1% respecto al año anterior, según los datos que Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea, ha publicado este jueves en referencia al segundo trimestre de 2026. En cambio, en el mismo periodo, los costes salariales por hora, es decir, lo que percibe un trabajador por cada hora de trabajo, crecieron solo un 4,3%, también según los datos oficiales de Eurostat publicados este septiembre. Esto significa que el precio de compra de las viviendas creció casi tres veces más rápido que los salarios.
Según los últimos datos, si bien el crecimiento se ha ralentizado ligeramente en comparación con trimestres anteriores, España se mantiene entre los países de la Unión Europea donde el mercado inmobiliario se ha encarecido más el último año. Mientras que el coste de la vivienda subió un 4,7% en la media de la UE y un 4% en la zona euro, en España los inmuebles se encarecieron aproximadamente el triple que la media comunitaria. Durante el mismo periodo, el alquiler registró un aumento del 3,0% a escala europea.
La brecha entre la evolución residencial y los salarios –que en España roza los 8 puntos porcentuales– fue mucho más moderada en el conjunto de la Unión Europea, donde los pisos se encarecieron aproximadamente una vez y media más que los sueldos. De hecho, España es el cuarto estado de la UE donde esta diferencia es más pronunciada. Solo Portugal, Eslovaquia y Rumanía han registrado un encarecimiento de los inmuebles aún más distanciado del crecimiento salarial.
En cambio, en las grandes economías como Francia y Alemania la tendencia fue la contraria: las retribuciones salariales crecieron por encima del precio de la vivienda. En Alemania, los salarios aumentaron un 2,9% mientras que los precios inmobiliarios solo lo hicieron un 0,6%; y en Francia, los precios de la vivienda cayeron un 0,8%, mientras que los costes laborales aumentaron un 2,1%. Encabezando la lista, están Luxemburgo y Finlandia, donde los sueldos crecieron 4 y 6 puntos porcentuales por encima de la vivienda, respectivamente.
Esta divergencia entre el precio de la vivienda y los ingresos laborales no explica por sí sola todas las dificultades para acceder a una vivienda –también intervienen factores como la oferta disponible, los tipos de interés y las condiciones del crédito–, pero evidencia de dónde puede nacer la frustración del ciudadano medio que no consigue ahorrar al mismo ritmo que crece el coste de comprar una casa.
La lacra de los más jóvenes
La juventud es el colectivo que sufre con más virulencia la emergencia residencial. El mismo Eurostat publicaba otros datos demoledores esta semana. Uno de cada cuatro jóvenes del continente vive en hogares superpoblados, es decir, hogares en los que hay más de una persona por habitación (excluyendo parejas). La proporción entre los jóvenes es diez puntos porcentuales superior a la del conjunto de la población europea, que se sitúa en el 16,8%.
La presión de esta crisis no afecta a todos los jóvenes por igual. Los jóvenes de entre 15 y 19 años son el grupo más golpeado (30,1%). Tres de cada diez jóvenes de esta edad viven en hogares donde falta espacio e intimidad. A medida que crecen, la cifra baja ligeramente hasta uno de cada cinco (21,8%). Esto se explica porque, por un lado, continúan viviendo con las familias por la imposibilidad de emanciparse o porque, por otro, tienen que compartir piso con otras personas, generalmente jóvenes. Rumanía, Letonia y Bulgaria registran las proporciones más elevadas.