La Cámara prevé más crecimiento económico este año a pesar de la fuerte incertidumbre en Oriente Medio
La cámara empresarial detecta un incremento de las exportaciones de servicios más allá del turismo
BarcelonaLa Cámara de Comercio de Barcelona ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento de la economía catalana, pero con cautela. Con el estallido del conflicto armado en Oriente Medio a principios de este año, la mayoría de instituciones económicas recortaron sus previsiones de crecimiento en vista del impacto negativo que tendría el conflicto sobre la economía mundial, pero finalmente los efectos negativos han sido inferiores. A pesar de ello, el jefe del gabinete de estudios de la entidad, Joan Ramon Rovira, ha insistido en que el contexto internacional es "muy volátil", por lo que los pronósticos pueden cambiar rápidamente.
Concretamente, la Cámara ha incrementado del 2,2% al 2,5% el crecimiento del producto interior bruto (PIB, el indicador que mide el tamaño de una economía) catalán este año. En la presentación de su informe trimestral de coyuntura económica, Rovira ha destacado que, aunque el crecimiento se ha "desacelerado" en los últimos años, Cataluña continúa creando actividad económica a un ritmo muy superior al de la media de la Unión Europea. Asimismo, también a causa de las tensiones derivadas de la guerra, la entidad ha incrementado tres décimas, hasta el 3,3%, su previsión de inflación en Cataluña.
En el conjunto de la economía, el informe espera que todos los factores productivos continúen aumentando. En concreto, el consumo de las familias crecerá un 2,6% este año, mientras que el de las administraciones públicas, un 2,1%, según las estimaciones de la Cámara. Sin embargo, y a pesar del final de los fondos europeos Next Generation, lo que destaca más es la inversión, con un incremento anual previsto del 4,9%, una "buena noticia" porque incluye tanto la actividad inmobiliaria (en un contexto de crisis de vivienda) como la compra de activos productivos por parte de empresas, que fomentará subidas de productividad, según Rovira.
Asimismo, a pesar de las perspectivas dudosas sobre el contexto internacional, la Cámara espera que las exportaciones catalanas al extranjero aumenten un 1,9%, pero que crezcan aún más las importaciones, con un 3,9%. Rovira ha asegurado que este hecho "no es una mala noticia" por sí sola, ya que una parte del incremento de las importaciones se debe justamente a la entrada en el país de bienes de equipamiento, como por ejemplo maquinaria, que ha provocado la subida inversora y que tiene un efecto positivo sobre la actividad económica en el país.
El responsable del gabinete de estudios ha indicado que "las expectativas que tenían las empresas para el segundo trimestre, que eran muy negativas por el conflicto, no eran reales". Ahora bien, a pesar de las buenas perspectivas, el economista ha señalado que si la guerra va a más y se vuelve a complicar la situación geopolítica, esta vez el impacto puede ser más negativo. "El shock que tuvimos en el segundo trimestre fue mucho menos virulento" de lo esperado, ha dicho Rovira, porque los inventarios de petróleo eran muy grandes, países como los Estados Unidos subieron la producción y los gobiernos aplicaron políticas para paliar sus efectos.
Actualmente, sin embargo, "el nivel de los inventarios ha bajado mucho", ha recalcado. "El momento es mucho más frágil que hace tres meses", ha añadido el economista. No obstante, Rovira ha insistido en que la industria catalana está mostrando un elevado grado de "resiliencia" desde el final de la pandemia.
Crecen las exportaciones de servicios
La Cámara también ha analizado la evolución de las exportaciones tanto en Cataluña como en España en los últimos diez años para ver cómo ha cambiado el peso de los servicios no turísticos. A menudo se señala que el turismo es el gran tractor de las exportaciones más allá de la industria, pero los datos publicados por el ente cameral apuntan a un incremento de la importancia de otros servicios.
En concreto, en España el turismo ha pasado de representar un 16,4% a un 17% del total de las exportaciones entre 2015 y 2025, mientras que los servicios no turísticos han pasado del 15,7% al 19,5%. En el caso catalán, las estimaciones elaboradas por la Cámara con diversos datos oficiales sitúan el peso del turismo sobre el sector exportador en un 16,7% en 2019 y en un 14,7% en 2025, es decir que ha perdido peso, mientras que el resto de servicios pasan del 6,3% al 10,5%. Tanto en Cataluña como en el global del Estado las exportaciones de bienes físicos representan entre dos tercios y tres cuartas partes del total.
Además, el informe de la Cámara señala que los servicios más avanzados –incluye ingenierías, telecomunicaciones, consultoría y finanzas, entre otros– han ganado un 11% de productividad entre 2015 y 2025, mientras que el sector que engloba la hostelería, los servicios y los transportes se ha quedado estancado.