El CTESC alerta: la economía crece, pero el bienestar de los catalanes está estancado
La productividad solo aumentó un 0,2% en 2025 a pesar de que el PIB catalán creció un 2,7%
BarcelonaLa economía catalana mantiene su tendencia positiva –con una tasa de ocupación cercana al máximo histórico y un crecimiento superior al del conjunto de la Unión Europea–, pero el bienestar de los catalanes no progresa al mismo ritmo. Tal como alerta el Consejo de Trabajo, Económico y Social de Cataluña (CTESC), el estancamiento de la productividad, las dificultades para acceder a una vivienda y la persistencia de las desigualdades "condicionan el potencial de desarrollo del país" y "limitan las oportunidades de muchas personas".
Durante la presentación de la Memoria socioeconómica y laboral de Cataluña 2025, el presidente del CTESC, Ciriaco Hidalgo, ha valorado que "la economía catalana continúa mostrándose muy dinámica", a pesar de que ha señalado el crecimiento de la productividad y la industria como principales retos. "No negamos que estemos bien económicamente, pero fijémonos en estos elementos", ha pedido Hidalgo. En concreto, según detalla el informe, si bien el producto interior bruto catalán creció un 2,7% durante 2025, la productividad solo progresó un 0,2%.
Además, según la memoria, el progreso de la economía catalana se habría sostenido principalmente "en la demanda interna, especialmente en el consumo de los hogares, que ha crecido el 3,9%, y en la inversión, que crece el 6%". "En cambio, el sector exterior ha tenido una aportación negativa al crecimiento, ya que las importaciones han evolucionado por encima de las exportaciones en un contexto de tensiones comerciales internacionales", señala el informe del órgano consultivo y de asesoramiento al Gobierno de la Generalitat de Cataluña. Dicho esto, el CTESC destaca que el comportamiento del sector exterior sí muestra una evolución favorable respecto a los años anteriores.
La vivienda, en el punto de mira
El órgano consultivo señala la situación de la vivienda como uno de los principales lastres del bienestar de los catalanes. Tal como recoge el estudio, durante el 2025, el precio de la vivienda de compra aumentó un 8,3%, lo que supone tres puntos porcentuales más que el año anterior, mientras que el precio de los alquileres creció un 2%. Además, el CTESC destaca que la compra de una vivienda nueva "ya exige hasta 19,5 años de renta familiar disponible si se destinan el 30% de los ingresos". "Este esfuerzo económico condiciona la capacidad de ahorro de las familias, dificulta la emancipación de los jóvenes e incrementa el riesgo de vulnerabilidad", asegura el informe. Para revertir esta situación, la entidad defiende continuar impulsando medidas destinadas a incrementar la oferta asequible, agilizar la promoción y la rehabilitación de viviendas y reforzar la coordinación entre las políticas de vivienda, movilidad y desarrollo territorial.
Tal como ha explicado Hidalgo este miércoles durante la presentación de la memoria, el crecimiento de la economía tampoco se ha traducido en una reducción de las desigualdades sociales y una parte importante de la población continúa en situación de vulnerabilidad. En concreto, uno de cada cuatro catalanes (24,8%) se encuentra en situación de pobreza o exclusión social. El crecimiento de este dato se debe al aumento de la tasa de riesgo de pobreza, que ha pasado del 17,4% al 18,9%, mientras que la tasa de privación material y social severa se mantiene estable en el 8,9%. El informe señala que las desigualdades son "especialmente preocupantes" entre los niños: actualmente, el 36,5% de los niños, niñas y adolescentes se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social, la cifra más elevada de la última década.
La ejecución presupuestaria
Para revertir la situación, el CTESC ha pedido que se apruebe el nuevo modelo de financiación autonómico. "Basta ya de mirar a Cataluña, su economía y a sus personas de forma despectiva", ha afirmado Hidalgo, que ha añadido que un sistema de financiación "adecuado" es una "condición estratégica para el futuro del país". En esta línea, el órgano consultivo también ha señalado el bajo grado de ejecución presupuestaria del Estado en Cataluña: "La competitividad no depende solo de las inversiones anunciadas y presupuestadas, sino de las efectivamente ejecutadas; de nada nos sirven anuncios ni presupuestos si no hay capacidad de ejecución", ha lamentado el presidente del CTESC. Según sus datos, en 2023, el grado de ejecución del Estado fue del 48%, mientras que el de la Generalitat fue del 89%.
Entre muchos otros factores, el informe también destaca la parcialidad laboral no deseada como un punto de mejora, y pone énfasis en la brecha de género: una de cada cinco mujeres trabajan a tiempo parcial frente a uno de cada diez hombres. La transición energética y el cambio demográfico también son elementos que redefinen las necesidades del país.