El español que se posiciona para presidir el BCE
Hernández de Cos recibe el aval de Sánchez antes de las elecciones al ente supervisor, previstas para octubre de 2027
Madrid/Bruselas"Si tuviera alguna cosa que anunciar, serías el primero en saberlo después de mis nietos", aseguró la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, cuando un periodista de Bloomberg le preguntó si dejaría la institución para ir al Foro Económico Mundial. El rumor sobre una posible salida anticipada de Lagarde circula desde hace meses en la prensa económica. En febrero el Financial Times adelantó que se planteaba dejar el cargo antes de que terminara su mandato, en octubre de 2027, para permitir que Emmanuel Macron y Friedrich Merz pudieran influir en la elección de su sucesor antes de las elecciones presidenciales francesas de 2027.
Lagarde no ha confirmado que quiera avanzar su salida, pero tampoco ha cerrado completamente esta posibilidad. Mientras tanto, los estados miembros han ido perfilando los posibles candidatos para sustituirla. España aspira a mantener un papel de peso en las instituciones económicas europeas después de que Luis de Guindos dejara la vicepresidencia del BCE. La salida de Lagarde supondría que otro nombre español hiciera tándem con la exministra Nadia Calviño, actual presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
Aquí entra en juego Pablo Hernández de Cos, que, de hecho, ya ha formado parte de las quinielas, pero ahora también tiene el apoyo público del gobierno español: el presidente Pedro Sánchez confirmaba el martes que da apoyo a una candidatura encabezada por él: "Por supuesto que tiene mi apoyo", afirmó en declaraciones a Bloomberg TV. "Tiene la capacidad, el conocimiento y el liderazgo necesarios. Sería muy positivo para España y para el conjunto de Europa contar con alguien como él", reiteró Sánchez.
Hernández de Cos fue gobernador del Banco de España entre los años 2018 y 2024 y hoy ocupa la dirección del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés, conocido por los economistas como el banco central de los bancos centrales). Ahora bien, llegó al ente supervisor español antes de que Pedro Sánchez lo hiciera en la Moncloa. De hecho, fue el exministro de Economía del PP Román Escolano quien puso su nombre sobre la mesa en un momento en que una de sus máximas, según han explicado los que coincidieron con él, era rehacer la reputación del organismo, perdida después de la Gran Recesión y por casos como la salida a bolsa de Bankia.
Pero el choque económico de la covid-19, las reformas estructurales –como la del sistema de las pensiones y la reforma laboral–, una inflación por las nubes y la guerra en Ucrania no permitieron que el organismo pudiera evitar los focos mediáticos bajo su mandato ni tampoco alguna confrontación política, en particular con los partidos a la izquierda del PSOE.
Por ejemplo cuando en 2021 el Banco de España liderado por De Cos advirtió de un hipotético impacto negativo de la subida del salario mínimo interprofesional (SMI). Hoy el Estado tiene un SMI de 1.221 euros mensuales y la afiliación en máximos históricos. De hecho, el entonces gobernador no esquivó los principales debates alrededor de la política económica, poniendo el foco más allá de la política monetaria y la supervisión bancaria. Eso sí, su entorno ha destacado siempre su "discusión técnica".
Se le considera más bien una paloma que no un halcón –los economistas de corte más liberal– dentro del BCE, donde se ha ganado el respeto de muchos. Ahora bien, también ha mantenido un equilibrio entre las dos posiciones cuando ha tocado hablar de cuestiones vinculadas a la sostenibilidad fiscal y también del mercado laboral. Las advertencias sobre los niveles de déficit, por ejemplo, nunca desaparecieron con él al frente del Banco de España.
Otros candidatos
Además de Hernández de Cos, uno de los candidatos que han ganado más peso es el holandés Klaas Knot. Economista especializado en política monetaria, dirigió el banco central de los Países Bajos entre 2011 y 2025 y formó parte durante catorce años del consejo de gobierno del BCE.
Su trayectoria dentro de la institución de Fráncfort ha tenido dos etapas muy diferentes. Durante la presidencia de Mario Draghi, Knot se opuso abiertamente a algunas de las políticas de estímulo del italiano, especialmente a la compra masiva de deuda y a los tipos de interés negativos, que consideraba desproporcionados. Con Christine Lagarde, en cambio, mantuvo una relación mucho más alineada. Ahora, según Reuters, Francia estaría dispuesta a apoyar a Knot para sustituir a Lagarde, en el marco de un posible pacto para que un candidato francés ocupe el cargo de economista jefe del BCE.
Su candidatura, sin embargo, podría toparse con la resistencia de Alemania, que tiene un candidato propio: Joachim Nagel, presidente del Bundesbank desde 2022. Uno de los argumentos que juegan a favor de Nagel es que ningún alemán ha presidido nunca el BCE, a pesar de que Alemania es la principal economía de la eurozona. En su contra está, entre otros factores, el hecho de que la presidencia de la Comisión Europea ya está en manos de una alemana, Ursula von der Leyen.
Reuters describe a Nagel como un hombre de consenso y un halcón moderado. También destaca que, a pesar de representar a Alemania en el consejo de gobierno del BCE, ha apoyado la creación de un sistema europeo de garantía de depósitos, una iniciativa ante la cual Berlín ha mantenido tradicionalmente una posición más reticente.