La gasolina no da tregua y dispara la inflación en septiembre

El IPC crece este mes en España un 4,9% anual, seis décimas más que la tasa registrada en agosto, por el encarecimiento de los carburantes

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Surtidores de combustible en una gasolinera.
29/09/2026 - 11:26 h

BarcelonaEl encarecimiento de los carburantes –provocado por el fuerte incremento del precio del petróleo fruto de la guerra en Irán– no da tregua y dispara la inflación en España. Así, este mes de septiembre el coste de la vida de las familias se ha situado un 4,9% por encima del mismo mes del año pasado, la tasa más elevada desde febrero de 2023, según datos avanzados del índice de precios de consumo (IPC, el indicador que mide la evolución de los precios de bienes y servicios que consumen las familias) este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Este 4,9% es seis décimas superior a la tasa interanual registrada en España en agosto, del 4,3%. Ahora bien, entre el mes pasado y este septiembre el IPC se ha incrementado un 0,3%, cuatro décimas menos que el 0,7% de crecimiento entre julio y agosto. En cuanto a la inflación subyacente –la que no incluye la energía ni los alimentos frescos, más volátiles– se sitúa en el 3,1% anual.

Desde el pasado marzo, cuando los Estados Unidos e Israel atacaron Irán, el precio de la energía se ha disparado y ha vuelto a empujar al alza toda la cesta de la compra de las familias no solo en el Estado, sino en todo el mundo. El cierre del estrecho de Ormuz –por donde transitaba aproximadamente el 20% del petróleo y el gas natural del mundo– por parte del gobierno iraní como respuesta a la guerra ha acabado de contribuir a la subida del coste de la energía.

Este encarecimiento energético global es el que explica buena parte de la subida de los precios en España, donde la tasa actual de inflación rozando el 5% supera con creces el 2% anual que se marca como objetivo a medio y largo plazo el Banco Central Europeo. En este sentido, en los siete meses posteriores a febrero –el último mes antes del conflicto, ya que los ataques a Irán se iniciaron el día 28–, los precios de bienes y servicios de consumo en el conjunto del Estado ya han aumentado casi un 3,7%, lo cual hace pensar que, si se mantiene la situación como hasta ahora en los mercados energéticos, el IPC puede mantenerse en cifras muy superiores a las marcadas por las autoridades monetarias europeas.

Nuevas medidas de ayuda

En este contexto, el gobierno español "ya ha aprobado dos paquetes de medidas", tal como ha recordado este martes en un comunicado enviado a los medios, a pesar de que la mayoría de las últimas medidas que todavía están en vigor caducan este miércoles. "Gracias a estas medidas, la inflación ha llegado a moderarse hasta un punto algunos meses y las familias han visto compensada en torno a la mitad de la subida de la gasolina y el diésel", añade la nota del ejecutivo.

Ante la finalización de estas medidas, este mismo martes el consejo de ministros debe sacar adelante un nuevo paquete legislativo para paliar los efectos de la inflación. Dentro del paquete es previsible que el gobierno mantenga las ayudas al gasóleo para transportistas, agricultores y otros colectivos profesionales que lo consumen para su actividad: "El apoyo al campo y al transporte ayuda a contener el contagio del choque energético al resto de precios", dice el gobierno español, que saca pecho del hecho de que entre marzo y agosto el coste de los alimentos en España se ha abaratado un 0,6%.

La última crisis inflacionaria tuvo lugar entre los años 2022 y 2023, también como resultado de un choque en la oferta energética mundial. En aquel caso fue a raíz de la invasión rusa de Ucrania iniciada en febrero de 2022, que provocó que los precios en Europa tocaran techo en el verano de aquel mismo año, con incrementos anuales que superaron el 10% tanto en Cataluña como en España y el 20% en algunos países europeos muy dependientes del gas natural proveniente de Rusia.

De momento, pues, la cifra del 4,9% registrada este septiembre todavía queda lejos de los máximos registrados en el episodio inflacionista de hace cuatro años. Cabe añadir, además, que igual que ocurrió cuando Rusia cortó la entrada de gas natural a Europa, en este caso España y Portugal tienen una dependencia más pequeña del gas del golfo Pérsico, ya que buena parte del gas que consumen llega a la península ibérica en gasoducto desde Argelia.

Así pues, aunque sí que impacta el precio del crudo y, por extensión, de los carburantes en el bolsillo de las familias, el hecho de que el Estado no tenga problemas de suministro de gas natural –además, es uno de los países europeos con más plantas regasificadoras– hace que el coste de este combustible y del recibo de la luz –el gas se utiliza para generar electricidad– a priori no se dispare tanto como en muchos otros países de la Unión Europea. Además, entre las medidas aprobadas por el gobierno español hay también una limitación del precio del gas para los consumidores.

Encarecimiento del turismo

Más allá de los carburantes, el INE también ha destacado el coste de los paquetes turísticos como uno de los elementos que explican la elevada tasa de inflación, ya que, aunque este mes se han abaratado –como es habitual con el final de las vacaciones estivales–, la reducción de precios ha sido inferior a la registrada en septiembre de 2025. El instituto estadístico estatal publicará los datos del IPC de septiembre más detallados y desglosados por comunidades autónomas el 14 de octubre.

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