Meliá se suma a la retirada en Cuba por la amenaza de sanciones de los Estados Unidos
La cadena hotelera mallorquina decide abandonar 15 hoteles después de que Iberostar haya hecho lo mismo con 12 establecimientos en la isla
MadridCuba hace meses que está inmersa en una grave crisis económica y energética y la actividad turística es una de las damnificadas. La escasez de combustible que sufre la isla desde hace meses por el estrangulamiento petrolero de Estados Unidos ha empujado a algunas compañías aéreas a cancelar los vuelos a La Habana. Es el caso de Iberia, que desde este lunes ya no opera el trayecto entre Madrid y la capital cubana. Ahora, se suma la amenaza de sanciones también por parte de Estados Unidos sobre los hoteles extranjeros que gestionan activos que son propiedad de Gaesa, el conglomerado del ejército cubano. Una presión que ya ha empujado a diferentes firmas hoteleras a replegarse de la isla. Este miércoles Meliá, la cadena hotelera de origen mallorquín, ha anunciado que abandonaba la actividad de 15 hoteles en la isla, mientras que ayer martes la firma española Iberostar hizo lo propio con 12 de sus 18 establecimientos. La decisión de una y otra supone la salida parcial de las cadenas hoteleras españolas más importantes en Cuba.
En concreto, Meliá Hotels International, a través de su filial portuguesa Ilha Bela, ha decidido bajar la persiana de 15 de sus 39 hoteles en Cuba, tal como ha informado este miércoles a través de un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). "Ante los acontecimientos y circunstancias del contexto geopolítico social, legal y económico en Cuba [...], se ha adoptado la decisión de concluir de manera inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización, así como la cesión de uso de nuestras marcas hoteleras [en quince hoteles]", ha señalado Meliá en un hecho relevante a la CNMV. Donald Trump ha marcado como fecha límite para que los hoteles extranjeros cesen su actividad de los inmuebles propiedad de Gaesa este viernes, 5 de junio. Si no abandonan la relación con el conglomerado militar, se exponen a sanciones por estar "colaborando" con el gobierno cubano, según ha advertido la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos.
"La decisión se ha tomado desde un profundo sentido de la responsabilidad empresarial, y responde y es consecuencia de una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación de [la filial] Ilha Bela", indica la cadena hotelera, que reconoce que todo ello ya estaba impactando en la "capacidad operativa, legalidad y seguridad de la prestación de los servicios" a los hoteles afectados. En todo caso, Meliá explica que el impacto sobre el negocio será "limitado" porque muchos de los hoteles afectados ya estaban cerrados por la crisis energética en la isla y la caída de la actividad turística. Además, hay que tener en cuenta que se abandona la gestión y prestación de servicios de unos activos que no son de su propiedad.
Un adiós parcial 30 años después
La cadena hotelera propiedad de la familia Escarrer opera en Cuba desde el año 1999 y es la firma española con más presencia en la isla. El paso que ha dado este miércoles llega después de que este martes el grupo balear Iberostar anunciara que también abandonaba la actividad de 12 de los 18 hoteles que opera en la isla. En este caso, los hoteles pertenecen a Gaviota, una filial de Gaesa. Iberostar no vinculó oficialmente su decisión a las amenazas de Estados Unidos, aunque en un comunicado señaló que dejaba de operar estos hoteles en el marco de un "proceso de adaptación al entorno regulatorio internacional y con el propósito de preservar los estándares de calidad, cumplimiento y gestión que distinguen a la compañía". De hecho, la firma canadiense Blue Diamond, la tercera hotelera más importante por número de activos en Cuba, también anunció su desvinculación con la isla el pasado viernes, pero evitó relacionar la decisión con las sanciones de Estados Unidos.
Con todo, la salida de Iberostar se produce más de tres décadas después de su llegada a Cuba, donde comenzó a operar en el año 1993 con la apertura de un primer hotel. Desde entonces, el negocio hotelero en la isla de la empresa propiedad de la familia Fluxà ha crecido exponencialmente hasta ahora, cuando se ha visto obligada a bajar la persiana de una parte importante de su actividad.
En cuanto a las firmas españolas Barceló y Minor Hotels Europe & Americas (la antigua NH), la primera tiene dos hoteles en Cuba, pero solo uno está en funcionamiento; NH, en cambio, ya ha salido completamente de la isla, donde también tenía dos hoteles. La compañía lo decidió a principios de este 2026 por el "complejo" clima que atravesaba el negocio turístico en el país fruto, sobre todo, de la crisis energética.