El paro crece en Cataluña un 24% en el peor inicio de año desde 2012
En el conjunto del Estado la tasa de paro es la más baja en un primer trimestre desde el 2008
Los primeros trimestres tradicionalmente no son buenos para la ocupación, porque vienen muy marcados por el final de la campaña de Navidad. Este año Cataluña sumó entre enero y marzo 84.400 parados en términos absolutos, un 24% más que el trimestre anterior, el peor aumento intertrimestral desde 2012. Es la segunda comunidad autónoma con un incremento más alto, solo por detrás de las Islas Baleares, donde el número de parados se disparó en un 76,55%.Según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este martes, la tasa de paro catalana en el primer trimestre se situó en el 10,12%. El Instituto Nacional de Estadística (INE) estima que en Catalunya había 435.600 personas que querían incorporarse al mercado de trabajo y no podían. A finales del año pasado, el paro se situó en el 8,24%.Si hacemos la comparación respecto al primer trimestre de 2025, el número de parados en Cataluña aumentó un 15,71%, precisamente porque los inicios de año son complicados en materia de ocupación. El año pasado Cataluña ya protagonizó el peor inicio de año desde 2012 al sumar 47.200 nuevos parados, que elevaron la tasa de paro hasta el 8,91%. En términos interanuales, Cataluña continúa siendo la segunda comunidad autónoma con un incremento más elevado de desocupados, solo por detrás de Navarra. El catedrático de derecho laboral de la Universidad de Barcelona (UB) Jordi Garcia ha asegurado que estos resultados de la EPA muestran un "cambio de tendencia" respecto a la dinamización del mercado de trabajo observado desde el 2011. "Lo que está pasando ya no es una ralentización del crecimiento, sino que hay un decrecimiento, una bajada", ha explicado, y lo ha contextualizado en una pérdida de dinamismo de la economía en general.A pesar del incremento de la tasa de paro, en Cataluña este primer trimestre había 16.900 trabajadores más que en el mismo período del año pasado, un incremento del 0,44%. La explicación es que el volumen de población activa –es decir, de gente que trabaja o quiere trabajar– creció más que el de población ocupada –personas con un empleo remunerado–. Por lo tanto, en proporción, los que entraron a formar parte de los parados crecieron más que el colectivo de trabajadores, que representaron un menor porcentaje respecto al total.Entre enero y marzo se destruyeron 46.300 puestos de trabajo, lo que provocó un descenso de la ocupación del 1,18%. En números absolutos, significa que en Cataluña había 3,87 millones de ocupados, menos que los casi cuatro millones del último trimestre del año pasado.El paro sube un 9,34% en todo el Estado
En el conjunto del Estado, la tasa de paro fue del 10,83%, el nivel más bajo en un primer trimestre desde 2008. El número de ocupados batió un nuevo récord al superar por primera vez el umbral de los 22,5 millones de personas, después de sumar 532.300 trabajadores en el último año. En cambio, contabilizó 2,7 millones de parados, un 9,34% más que el trimestre pasado, pero un 2,89% menos que en el mismo período de hace un año.En términos absolutos, sin embargo, entre enero y marzo en el Estado se destruyeron 170.300 puestos de trabajo respecto al último trimestre del año pasado. En términos desestacionalizados, el balance salió positivo y muestra la incorporación neta de 96.800 personas al mercado laboral, un crecimiento de la tasa de ocupación del 0,43%. Jordi Garcia ha advertido que, "siempre que alguien busca una excusa, utiliza el concepto de desestacionalizado", y ve "difícil de entender que haya tendencias muy diferentes en Cataluña respecto al Estado". Ha recordado que Cataluña es un territorio "con mucha actividad económica, y eso quiere decir que, si hay una ralentización general, probablemente en Cataluña se notará todavía más".El incremento de la ocupación interanual avanzó en paralelo a la población activa, que en el Estado también alcanzó un nuevo máximo histórico al situarse por encima de los 25 millones de personas. El último año España sumó 447.000 personas con capacidad de incorporarse al mercado laboral.