Leche Pascual inicia un ERE para despedir a los 80 trabajadores de su planta de Gurb
La plantilla reprocha a la empresa la negativa a negociar antes de que la fábrica pase a manos de Casa Tarradellas a partir de agosto
BarcelonaEl grupo Leche Pascual ha iniciado este viernes un expediente de regulación de empleo (ERE) para despedir a los 80 trabajadores de su planta de Gurb (Osona), parcialmente desmantelada desde hace meses después de que la empresa cerrara un acuerdo con Casa Tarradellas para la venta de la fábrica.
La presentación del ERE llega con poco más de 30 días de antelación respecto a la fecha prevista para el cierre definitivo de las instalaciones, que a partir del 31 de julio pasarán a manos de Casa Tarradellas. El nuevo propietario tiene intención de cambiar la actividad de la fábrica y sustituir el envasado de leche por la producción de mozzarella.
En un comunicado emitido por el Col·lectiu Ronda –la cooperativa de abogados que representa a los trabajadores en este proceso– se considera que la decisión de Leche Pascual "no está justificada" por los "buenos resultados" de producción y rentabilidad de la planta. Al mismo tiempo, los abogados reprochan a la empresa haber aplazado "cualquier negociación" hasta pocas semanas antes del cierre y, al mismo tiempo, "haber alimentado sin ninguna concreción las expectativas de una posible contratación por parte de Casa Tarradellas".
Según ha detallado a el ARA el mismo Col·lectiu Ronda, el nuevo propietario de la planta todavía no ha negociado nada en firme con la plantilla de Gurb. Y si bien Casa Tarradellas ha manifestado en alguna ocasión su voluntad de reincorporar a parte de los trabajadores de Leche Pascual, las garantías son inexistentes. "Los empleados no saben nada", reconocen.
Con la presentación del ERE este viernes, plantilla y empresa inician ahora un periodo de consultas de 30 días para acordar las condiciones del despido colectivo, o bien la fórmula para mantener los puestos de trabajo bajo el paraguas de Casa Tarradellas. La primera reunión está prevista para este viernes, aunque desde el Col·lectiu Ronda apuntan que los trabajadores ya tienen intención de concentrarse ante las instalaciones de Gurb para manifestar su descontento con el grupo lechero.
Efectos en Llet Nostra
La venta de la planta de Gurb anunciada en abril pasado también ha tenido efectos colaterales, que en este caso han afectado a Llet Nostra. La marca catalana utilizaba las instalaciones osonenses para envasar su producto, pero con la compra por parte de Casa Tarradellas y su desmantelamiento tuvo que trasladar los trabajos a Aranda de Duero (Burgos), donde Pascual dispone de otras plantas.
La voluntad de Llet Nostra es volver a envasar leche en Cataluña. Al mismo tiempo, la marca subraya que los cambios solo afectan temporalmente a la parte industrial del proceso y no al origen del producto, que continuará proviniendo de los ganaderos catalanes que forman parte del proyecto.