La UGT y CCOO piden subir el salario mínimo al menos un 7%
Foment del Treball tilda de "ocurrencia" la propuesta de los sindicatos
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Barcelona/BruselasLos sindicatos mayoritarios piden subir el salario mínimo interprofesional (SMI) al menos un 7% de cara al 2027 y situarlo así por encima de los 1.300 euros al mes. En una rueda de prensa conjunta de la UGT y CCOO en Madrid, las dos organizaciones han defendido un incremento que llevaría a actualizar el umbral, como mínimo, hasta los 1.306 euros brutos en 14 pagas, o 1.524 euros en doce. Actualmente el salario mínimo en el Estado es de 1.221 euros brutos en catorce pagas, lo que equivale a 1.424 euros en doce mensualidades.
"Teniendo en cuenta el desequilibrio entre la subida aplicada en febrero de este año y el IPC, estamos hablando de una diferencia en torno al 2%. Por tanto, creemos que la subida del SMI para el 2027 debe alcanzar, como mínimo, el 7%", ha dicho el secretario general de la UGT, Pepe Álvarez. Por su parte, su homólogo de CCOO, Unai Sordo, ha añadido: "El salario mínimo interprofesional debe subir próximamente al menos un 7%, para situarse por encima de los 1.300 euros mensuales en 14 pagas, lo que equivale a más de 1.500 euros al mes si lo calculamos en 12 pagas".
Tal como han explicado, está previsto que esta subida del SMI sea una de las reivindicaciones de la huelga general prevista para el 11 de noviembre. Sordo también ha recordado el compromiso del gobierno español de legislar para impedir la absorción y compensación de los pluses y complementos salariales en el salario mínimo. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, empezó la semana pasada los pasos para poder fijar el aumento, y no descarta que la subida se pueda acabar aprobando en plena campaña electoral, que arranca el 13 de noviembre.
La enésima "ocurrencia" de los sindicatos
Desde Bruselas, el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha calificado la propuesta de "ocurrencia" de los sindicatos, que en ningún caso cuenta con la opinión de los empresarios. "Los sindicatos últimamente cada semana tienen una ocurrencia", ha asegurado, y ha equiparado la propuesta de subir el salario mínimo interprofesional con la huelga general por la vivienda convocada para el día 11 de noviembre, que Foment considera "política inoportuna e irresponsable". "Mañana nos pueden plantear la ocurrencia de que la gente no vaya a trabajar y que las empresas continúen pagando los salarios", ha ironizado.
Sánchez Llibre ha viajado a la capital comunitaria para hacer llegar a representantes de la Comisión Europea el libro blanco sobre el absentismo que Foment presentó a finales de septiembre, que cifraba el coste de esta problemática en 33.000 millones de euros en 2025. El objetivo, ha expuesto, es sensibilizar a las instituciones europeas sobre el absentismo que, según él, sufren las empresas españolas y que España lidera en la UE, seguida de Eslovenia y Bélgica.
Cabe recordar que las últimas actualizaciones del salario mínimo no han contado con el apoyo del tejido empresarial. De hecho, la última vez que la CEOE y Cepyme apoyaron subirlo fue en 2020, cuando pasó de 900 a 950 euros mensuales. Desde entonces, las subidas del SMI se han llevado a cabo con el visto bueno de los sindicatos y sin el de las patronales.
Movilizar el malestar por la vivienda
Sobre la huelga del 11-N, los secretarios generales de la UGT y CCOO han defendido la necesidad de movilizarse para acompañar el "malestar" de la calle ante la situación de la vivienda. Álvarez ha señalado que los "destinatarios" son diversos, empezando por la patronal CEOE, a la que exigen abrir ya las negociaciones salariales con un nuevo acuerdo para el empleo y la negociación colectiva (AENC, por sus siglas en castellano), y continuando por las diferentes administraciones públicas, gobiernos territoriales y gobierno estatal. "No se puede eximir a nadie [...], pero las competencias decisivas en vivienda son de las comunidades autónomas", ha asegurado Sordo, que ha incidido en que las reclamaciones salariales y de vivienda van de la mano.
"Las consecuencias que tiene la vivienda sobre los salarios son evidentes. Decimos desde hace mucho tiempo que no hay convenio colectivo que resista el impacto que tiene el precio de la vivienda sobre el coste de la vida", ha dicho Álvarez. El secretario general de CCOO, además, ha aceptado que la huelga convocada "no responde a los patrones históricos de lo que es una huelga general en España", pero ha asegurado que "no ha sido improvisada por las organizaciones sindicales". Sordo también ha querido remarcar el contexto empresarial actual: "Las empresas están acumulando más beneficios que nunca y los deben repartir mediante una subida generalizada de los salarios".