Puig despega en bolsa ante una posible fusión con Estée Lauder
Los títulos de la multinacional catalana ganan casi un 13% por la existencia de negociaciones para crear un grupo de más de 30.000 millones
BarcelonaPuig se ha llegado a disparar casi un 15% en bolsa tras informar el lunes, al cierre de mercado, que está teniendo conversaciones con la estadounidense Estée Lauder para estudiar una posible fusión de negocios. Los títulos de la compañía de capital mayoritariamente familiar acabaron la jornada con un avance del 12,97%, hasta los 17,59 euros –es el valor que más ha crecido del Ibex 35–, lo que le permite recuperar una parte de lo dejado en el parqué desde que el 3 de mayo del 2024 se estrenó.
Según comunicaron la noche del lunes la compañía de perfumería y cosmética catalana a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y Estée Lauder al regulador de EEUU, la SEC, por el momento no se ha tomado ninguna decisión definitiva ni se ha llegado a ningún acuerdo entre las partes. En este sentido, la empresa subrayó que, mientras no exista un pacto en firme, no puede garantizarse que la operación llegue a materializarse, ni en qué términos. Pero los mercados ya hicieron sus cálculos ante una operación que puede crear un nuevo gigante del sector, con mayor capacidad para hacer frente al gran líder, la francesa L'Oréal (con marcas como Lancôme, Garnier o Maybelline), cuyos principales accionistas son la familia Bettencourt Meyers y Nestlé y un valor de más de 10.
Puig, que tiene su sede social en Hospitalet de Llobregat y es una de las grandes multinacionales catalanas, aportaría a este posible gran grupo marcas como Paco Rabanne, Nina Ricci, Jean Paul Gaultier, Byredo, Charlotte Tilbury y Carolina Herrera. Estée Lauder, por su parte, aportaría Clinique, La Mer, Bobbi Brown o Aveda. Además, en 2022 cerró la compra de Tom Ford.
Una fusión entre ambas empresas crearía un gigante del sector con un valor de más de 30.000 millones de euros en bolsa. Estée Lauder es casi tres veces mayor que Puig y, como siempre ocurre en estos casos, los títulos de la mayor empresa retrocedieron en la bolsa estadounidense un 7,72% el lunes, y ayer la caída se pronunció. En cambio, como viene siendo habitual, los títulos de la más pequeña, en este caso Puig, se dispararon.
Estée Lauder es mayor que Puig Brands, y también es de capital familiar y tiene una parte de su capital en bolsa. El valor del grupo de EEUU se sitúa en torno a los 30.000 millones de dólares –pero ahora ha caído por debajo de ese umbral tras los castigos en el parqué–, mientras que el de la compañía catalana supera actualmente los 10.000 millones gracias a la escalada experimentada en bolsa.
La compañía estadounidense está centrada en el cuidado de la piel (48,59% de las ventas) y el maquillaje (29,35%), mientras que Puig está especializada en fragancias y moda (72%), por lo que la combinación de ambas crearía una cartera más equilibrada. El segmento de cuidado de la piel supone un 11% de las ventas y el del maquillaje un 17%. Por mercados, es más equilibrado Estée Lauder, puesto que la zona de Europa, Oriente Medio y África (EMEA) supone el 37% de su negocio; América, el 30%; y Asia-Pacífico, el 31%. Por su parte, para Puig la zona geográfica EMEA significa el 54% del negocio; América, el 35% y Asia-Pacífico, el 10%.
Hay analistas que afirman que la operación es "financieramente atractiva sobre el papel". En cualquier caso, el viento es más propicio a Puig, que el pasado año registró unos ingresos netos de 5.042 millones de euros, con un incremento del 5,3%, y unos beneficios de 594 millones, con un aumento del 11,9%. Estée Lauder, por su parte, cerró el ejercicio 2024-2025 –terminado el 30 de junio– con unas ventas de unos 15.000 millones de dólares, que supusieron un descenso del 2%, y un beneficio de 970 millones, con una caída del 36%, que atribuyeron a la disminución de las ventas.
La combinación de ambos negocios en uno único, con unos ingresos de más de 17.000 millones de euros, permitiría a Estée Lauder contar con una mayor carpeta de fragancias y diversificar sus mercados hacia Europa y Latinoamérica, mientras que Puig tendría "la mayor oportunidad de formar" el análisis de JP Morgan.
Puig, fundada por Antoni Puig Castelló hace 112 años, dio uno de sus primeros saltos en los años 20 del siglo pasado con el pintalabios Milady, el primero fabricado en España. Otro hito fue el Agua Lavanda, en los años 40. Con los años, con la segunda generación, formada por cuatro hermanos, se fue internacionalizando hasta llegar a la actualidad con la tercera generación, con Marc Puig de presidente y su primo Manuel como vicepresidente. En la etapa actual, las grandes operaciones fueron la adquisición de la compañía británica de cosmética Charlotte Tilbury y la salida a bolsa.
El pasado 17 de marzo, el consejo de administración de la compañía catalana nombró a José Manuel Albesa como consejero delegado de la empresa en sustitución de Marc Puig, que dimitió del cargo, pero sigue siendo el presidente ejecutivo. Además, también se designó a Miquel Àngel Serra como director financiero para relevar a Joan Albiol. Sin embargo, este último mantendrá las funciones de secretario no miembro del consejo de administración.
Estée Lauder, por su parte, nació en 1946, cuando Josephine Esther Mentzer se casó con Joseph Lauter y ambos adoptaron el apellido Lauder. Sólo un año después de iniciar el negocio con productos caseros para el cuidado de la piel y el maquillaje consiguieron su primer pedido. Hoy es líder mundial del sector, con presencia en 150 países, y uno de los grandes grupos del ramo a escala global.