BarcelonaLos académicos estadounidenses Robert Hall (Palo Alto, 1943) y Michael Woodford (Chicopee, 1955) han ganado el premio Nobel de economía 2026 por sus estudios sobre "los fundamentos microeconómicos y la estabilización macroeconómica", tal como ha anunciado este lunes la Real Academia de las Ciencias de Suecia.
Según miembros del comité encargado de elegir a los galardonados, el funcionamiento de la economía no siempre es "un viaje plácido" y predecible. "A veces la economía entra en una recesión, con un aumento del desempleo y una caída de los intereses. La inflación también puede aumentar repentinamente [...] pero a veces las causas son más difíciles de identificar", apuntan. En este sentido, subrayan que la labor de Hall y Woodford ha resultado muy relevante para los gobiernos y los bancos centrales para "reducir la amplitud de estas oscilaciones" y "limitar el riesgo de que la economía quede atrapada en una situación descontrolada".
Los estudios de los dos premiados tienen su origen en la década de los 70, cuando las teorías macroeconómicas desarrolladas por el británico John Maynard Keynes se empezaron a poner en duda. Hasta aquel momento el descontrol de la economía se solucionaba con la intervención de los gobiernos: en escenarios de recesión se estimulaba la actividad, mientras que en épocas de excesiva bonanza se buscaba la desaceleración. Así, se evitaban elevadas tasas de paro en periodos de menos actividad, mientras que en escenarios de fuerte crecimiento se mantenía la inflación bajo control.
Con el estallido de la crisis del petróleo, sin embargo, todo se torció. Durante aquel periodo convivieron de forma simultánea unas elevadas tasas de paro y una inflación disparada, que obligaron a revisar el modelo. "Muchos concluyeron que las políticas de estabilización keynesianas hicieron más mal que bien [...], mientras que otros [como Hall y Woodford] sostenían que las teorías continuaban siendo relevantes, pero que era necesario reconstruir su marco", explican desde la Real Academia de las Ciencias Sueca.
"Con sus contribuciones, Hall y Woodford han ayudado a construir esta nueva base sobre las políticas de estabilización", remarca el comité. "Para entender cómo la política de estabilización afecta a la economía en conjunto, hay que empezar por describir cómo los hogares individuales deciden su consumo y cómo las empresas individuales toman las decisiones de precios [...], y este marco es utilizado por los responsables políticos de todo el mundo", subrayan.
Controlar las expectativas
Para el mismo Woodford –que ha conectado vía telefónica con la Real Academia de las Ciencias de Suecia poco después del anuncio–, uno de los elementos clave a la hora de gestionar los escenarios macroeconómicos modernos tiene que ver con el control de las expectativas. Cuando le han preguntado por el acontecimiento económico que más puso a prueba su modelo, el académico se ha referido a la crisis financiera de 2008.
En este sentido, el estadounidense ha destacado el papel que tuvieron la estrategia de algunos organismos monetarios, entre los cuales el Banco Central Europeo (BCE), de dar a conocer sus movimientos de forma anticipada. Es lo que se conoce en inglés como forward guidance. El ejemplo más claro serían posiblemente las memorables palabras del entonces presidente del BCE, el italiano Mario Draghi, que en un intento de calmar las aguas en la eurozona pronunció la famosa frase del "whatever it takes" (hacer lo que haga falta). La promesa de que el principal organismo monetario de la zona euro estaba dispuesto a todo contribuyó, en parte, a calmar los mercados y a los consumidores.
"Introducir el forward guidance a través de declaraciones más explícitas sobre la trayectoria futura probable de los tipos de interés [...] fue una parte importante de las respuestas políticas durante los años posteriores a la crisis", ha sostenido Woodford. "No resolvió mágicamente el problema, pero fue una contribución importante", ha comentado.
Durante la misma conexión, el académico ha reconocido que se sentía "sorprendido" por el reconocimiento, aunque también ha dicho que era "un gran honor" recibir el Nobel. "Estoy muy contento", ha resumido.
Compensación económica
El premio otorgado este lunes está dotado con 12 millones de coronas suecas (algo más de un millón de euros al tipo de cambio actual), después de que la Fundación Nobel haya incrementado la cuantía en 2026. A diferencia de los otros galardones, el premio de economía no fue creado por Alfred Nobel. De hecho, se empezó a entregar 50 años más tarde que los premios originales, a petición del Banco de Suecia y con la denominación de Premio de Honor del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel. Todo ello se hizo con el consentimiento de la Fundación Nobel.
Los últimos Nobel de economía
2025
El israelí-estadounidense Joel Mokyr, el francés Phillipe Aghion y el canadiense Peter Howitt fueron reconocidos por "haber explicado el crecimiento económico impulsado por la innovación". La academia destacó la labor de Mokyr por haber investigado las condiciones que propiciaron la explosión de la creatividad que llevó a la revolución industrial, mientras que Aghion y Howitt destacaron por formular una teoría de la innovación basada en el concepto de "destrucción creativa".
2024
El turco Daron Acemoglu y los británicos Simon Johnson y James A. Robinson fueron premiados por su investigación sobre "cómo se forman las instituciones y cómo afectan a la prosperidad" de los ciudadanos en diversos países.
2023
Las investigaciones sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres valieron el premio a la estadounidense Claudia Goldin, la tercera mujer en recibirlo.
2022
Los estudios académicos sobre banca y crisis financieras durante su etapa como profesor universitario fueron la razón del jurado para otorgar el premio al expresidente de la Reserva Federal (el banco central de EE. UU.) Ben Bernanke, quien lo compartió con dos compatriotas suyos: Douglas Diamond y Philip Dybvig.
2021
El canadiense David Card, el estadounidense Joshua Angrist y el neerlandés Guido Imbens fueron premiados por su investigación sobre experimentos naturales, particularmente los efectos del salario mínimo sobre el mercado laboral.
2020
Paul Milgrom y Robert Wilson, ambos de EE. UU., fueron premiados por su trabajo en el campo de las subastas.
2019
La investigación para mejorar el alivio de la pobreza a nivel mundial dio el galardón al estadounidense Michael Kremer, el indio Abhijit Banerjee y la francesa Esther Duflo, la segunda mujer que lo ganaba.