Pimec: "Lo que está pasando es muy grave y claramente es causa-efecto de la falta de inversiones"
La patronal recuerda que a diario se pierden 2,2 millones de euros en costes laborales por los retrasos en Cercanías
BarcelonaLa tragedia ferroviaria de Gelida de este martes por la noche –en la que murió un maquinista en prácticas–, sumada a la desgracia del choque de trenes en Córdoba del fin de semana –que ha dejado a decenas de víctimas mortales–, eclipsa la actualidad, también la económica. Desde Pimec, el presidente Antoni Cañete ha lamentado los accidentes y, ante la interrupción de todo el servicio de Cercanías en Catalunya, ha considerado que "se han tomado las medidas de seguridad que debían tomarse, pero obviamente esto tiene unas consecuencias económicas por la dificultad de acceder a los puestos de trabajo".
Según Cañete, entre el empresariado "sí se ha producido un clima de inquietud, pero no creemos que haya habido un colapso; creemos que lo de hoy debería tener la mínima incidencia en el ámbito económico", aseguró. "Aunque lo de hoy es un accidente, Pimec lleva mucho tiempo hablando de la falta de inversión en infraestructuras, lo que trae muchas consecuencias, como la interrupción de hoy de todo el servicio", ha lamentado el presidente de la patronal.
"Más allá de la situación puntual de este miércoles, en el ámbito de Cercanías, se pierden a diario 2,2 millones de euros en costes laborales por los retrasos que se producen cada día, y 3,2 millones de euros diarios de pérdida de coste de oportunidad", apuntó Cañete, que recordó la misma. "No se están haciendo las inversiones adecuadas; lo que está pasando es muy grave y claramente es causa-efecto", aseveró.
"Una empresa sin presupuesto ni planificación no puede ir adelante; pues un país que no está invirtiendo, planificando y que no hace cambios en los momentos que toca lleva a situaciones como las que nos estamos encontrando. Debemos pedir las responsabilidades a quien las tiene", ha dicho.
"Estamos en tiempo de ruptura"
El objetivo de la convocatoria de Pimec de este miércoles era presentar su informe de perspectivas económicas de 2026, elaborado a partir de más de 40 informes de diferentes entidades ya través del Observatorio de la Pyme, que dirige el profesor Oriol Amat. "Estamos en tiempos de ruptura", ha empezado diciendo el presidente de la patronal, Antoni Cañete. "No es suficiente que la economía crezca; esto nos puede confortar, pero es necesario que este crecimiento sea accesible también para las pymes", ha asegurado.
"Estamos en un momento de incertidumbre máxima desde que Trump salió reelegido, y este escenario conlleva riesgos de burbuja", apuntó el profesor Amat, quien recordó las actuales burbujas en los mercados financieros, la IA y las criptomonedas, "que en cualquier momento podrían estallar", dijo.
Pese a que según el informe se prevé un 3,1% de crecimiento de la economía mundial, Amat ha apuntado a algunos riesgos y condicionantes, como el fin de los estímulos (fondo NGEU); una brecha de productividad (-8% comparado con la UE); la dificultad para encontrar mano de obra calificada; el estancamiento de principales socios comerciales, que lastra las exportaciones en el contexto europeo, y el gran problema de la vivienda, que supone un cuello de botella para la emancipación social y la atracción de talento.
Según el estudio, aproximadamente un 33% de las empresas prevén crear empleo este 2026, muy similar al año pasado, y la mayoría de las empresas (66%) esperan subir los precios de venta en un 5,7% de media. Asimismo, los principales retos de cara a este año serán mantener los márgenes de beneficio y poder afrontar los incrementos de costes, los incrementos de costes laborales, la burocracia y las dificultades para ocupar vacantes. "Como conclusión, existe un optimismo moderado, pero una incertidumbre global inquietante. El escenario es estable pero exigente, y predomina el aumento creciente de la inversión en digitalización y la presión de costes", ha terminado Amat. La inteligencia artificial y la digitalización también marcarán el año, pero sobre todo, pendientes de lo que diga Trump.