Banca

Rentas vitalicias, el quebradero de cabeza que muchos jubilados firmaron en una tableta

Los tribunales registran un goteo de denuncias de particulares que aseguran que no fueron informados de los riesgos de ese producto de ahorro

BarcelonaUnos ingresos complementarios para tu jubilación. Ésta es la promesa que hay detrás de las rentas vitalicias, un producto de ahorro que después de una relativa época dorada se ha convertido en un quebradero de cabeza para muchos clientes. Decenas de clientes han presentado reclamaciones alegando que no estuvieron debidamente informados.

Las rentas vitalicias son seguros de vida que ofrecen una contraprestación calculada de acuerdo con una prima inicial aportada por el cliente. Por ejemplo, si se aportan unos 100.000 euros, el cliente puede recibir en forma de paga el equivalente al 6% anual, es decir, 500 euros al mes. Ahora bien, está catalogado como un producto complejo por ser una inversión, mayoritariamente en renta fija, que conlleva riesgos.

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El castigo de la inflación

El producto creció con fuerza antes de la pandemia: en 2018 acumulaba un valor de ahorro bajo gestión de 2.282 millones de euros, según datos de la patronal del sector de los seguros, Unespa. Pero pasada la pandemia y llegada la guerra de Ucrania, las rentabilidades han caído por la subida de tipos de interés, y muchos clientes se han encontrado con menos dinero del que invirtieron.

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"Es un producto que tiene mucha pujanza y las aseguradoras están compitiendo. La gente llega a la jubilación con pocos ahorros y es una forma de complementar las pensiones. Tienes la tranquilidad de la renta asegurada y la posibilidad de rescatar el capital invertido" , explica al ARA el socio director del despacho de abogados Navas & Cusí, Juan Ignacio Navas.

Lo cierto es que a pesar de tratarse de una inversión menos fluctuante, la inversión en renta fija –es decir, bonos, obligaciones y otros títulos– no está exenta de riesgos, no del todo fáciles de intuir: si cuando los tipos de interés suben, la renta fija ofrece remuneraciones más elevadas, ¿por qué ahora ha aumentado la conflictividad en torno a éste producto?

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La vaca lechera

"Imaginémonos que la renta fija es una vaca que produce leche. La compras por 100 euros y sabes que a los 10 años venderás su carne por el mismo valor: 100 euros. Al mismo tiempo, cada año, esta vaca produce 5 litros de leche, que vienes a un euro cada uno. Al cabo de 10 años, habrás ganado 50 euros. Es como un interés del 5%", explica el profesor del máster en mercados financieros de la Barcelona School of Management (UPF) Xavier Brun.

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Ahora bien, si con la subida de tipos los bonos pasan a remunerar mejor, asegura Brun, es como si al cabo de un tiempo sale una vaca diferente, que también vale 100 euros y que podrás venderla por 100 al cabo de 10 años, pero con la única diferencia que produce 6 litros de leche al año, y que vienes a un euro cada uno. "Ahora por el mismo precio puedes obtener una vaca que hace más leche. Si ahora quieres vender tu vaca anterior, ya no te pagarán 100 euros, porque por ese valor comprarán la vaca nueva", añade Brun.

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Esto explica que mucha gente que tiene rentas vitalicias, se encuentre con menos dinero en el fondo. Si ahora quieren retirarlos, en un momento en el que el mercado ofrece inversiones de renta fija con intereses superiores, tendrán que vender más barato. Aquí es uno cuando se producen las pérdidas. "Después de 10 años, sólo podré vender la vaca por 90 euros, ya que estos 10 euros de menos son para compensar el litro de menos anual (y que se vende a euro) respecto a la vaca nueva", concluye Brun.- _BK_COD_ "El problema de todo esto es que no te lo cuentan bien. Si quieres retirar el dinero antes de tu propio fallecimiento, estas participaciones deben valorarse a precio de mercado, y pueden haber bajado. Mucha gente se ha bajado. encontrado que de repente tenían miles de euros menos", explica al ARA el abogado Òscar Serrano, del Colectivo Ronda.

Firmar en una tableta

De hecho, éste es el principal problema que hay detrás de las demandas que tiene sobre la mesa el Col·lectiu Ronda. Una de las personas afectadas es el padre de Jaume, de 83 años, que tenía ahorrados decenas de miles de euros en su banco y un buen día su gestora le propuso que ese dinero tuviera algún tipo de rendimiento. "A él le pareció bien tener algún producto de renta fija, que no tenga grandes fluctuaciones y de dónde pueda sacar el dinero cuando quiera", explica Jaume.

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Al cabo de un tiempo, el padre de Jaume preguntó por el dinero, con la voluntad de hacer una pequeña retirada, y se dio cuenta de que el producto que le habían prometido no era lo que era, y no sólo eso, en el fondo había miles de euros menos de los invertidos inicialmente. Le ocurrió lo mismo a su tía.

Revisados los documentos, presentaron una reclamación al banco alegando que se hizo firmar un producto complejo a una persona mayor sin estudios y la respuesta del banco fue que el padre del Jaume había dado su consentimiento a través de una tabletael mismo día de la contratación. "El banco dice que incluso le ofrecieron ir a casa con la documentación con un plazo de dos días para decidir, cuando lo que pasó es que la gestora le dijo que renunciara a ese plazo", explica Jaume . Además, la entidad bancaria le hizo firmar el test de conveniencia cuando hacía medio año que se le había colocado el producto.

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Una cincuentena de casos

"No es sólo un caso, el comercial te hace firmar en una tabletay no te da la documentación para que te la puedas mirar. Si quieres consultar el contrato, tienes que ir a la banca online y descargarte el documento. Es un juego de trileros que está afectando a muchas personas, sobre todo a personas mayores, un sector especialmente vulnerable y conservador que nunca arriesgaría los ahorros de su vida", explica Serrano.

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Este bufete tiene ahora sobre la mesa una cincuentena de casos que protestan por el mismo: no ser debidamente avisados de la posibilidad de pérdida patrimonial. "Se vende como un depósito con una rentabilidad, pero no lo es: es un producto de inversión que no sabes dónde coloca el dinero. Si ganas 100 euros al mes, pero después pierdes 20.000 te das cuenta de que no tiene sentido ".