Calor todavía intensa, pero cambios a finales de semana
Las temperaturas se mantendrán muy altas hasta mediados de semana
BarcelonaLa lluvia es escasa de ver los últimos meses, pero ayer por la tarde llegaron chubascos y tormentas a las Terres de l'Ebre que fueron circulando rápidamente por más zonas del litoral y prelitoral. Destacan los 12 l/m² caídos en Falset (Priorat) o los 11 en Benissanet (Ribera d'Ebre). La sorpresa fue que, en algunos casos, las tormentas fueron acompañadas de breves aguaceros repentinos, granizo o fuertes ventoleras, fruto de tanto calor acumulado. Es el caso de l'Hospitalet de Llobregat y el sur de la ciudad de Barcelona, donde se registraron rachas cercanas a los 120 km/h y se produjo un reventón. Un viento repentino y muy fuerte que provocó caída de árboles y diversos destrozos.
Las semanas van pasando, pero la situación meteorológica es la misma: calor intenso. Y así continuaremos todavía unos cuantos días. Nos espera un martes muy cálido y bochornoso, con temperaturas por encima de la media que, como ha pasado este lunes, pueden alcanzar los 40 °C en Ponent y en el valle del Ebro. Parte de la península Ibérica se encuentra inmersa en una nueva ola de calor que, de momento, esquiva por poco el conjunto de Cataluña.
No obstante, los mapas van confirmando posibles cambios a medio plazo. Todo parece indicar que entre el fin de semana y la semana que viene, los termómetros bajarán con más ganas, respiraremos mucho mejor y las noches serán más confortables. Una situación que tendremos que ir acotando en próximas previsiones, pero que pondría punto final a una primera parte del verano extraordinariamente asfixiante.
Martes: pocos cambios
Por el momento, este martes se repetirá el mismo guion de los últimos días. Se espera una nueva jornada sofocante, con calor y bochorno intensos. La mayoría de las máximas se moverán entre los 33 °C y 38 °C en el prelitoral y en el interior, pero pueden volver a rondar los 40 °C en Ponent y el valle del Ebro. El Meteocat mantiene alertas por calor intenso en estas áreas, y también por calor nocturno, ya que esta noche ha vuelto a ser cálida en muchas comarcas.
Todo ello con un sol combinado por el paso de algunas bandas de nubes altas y medias, más escasas al norte del país. De hecho, la presencia de estas nubes puede hacer aumentar la sensación de bochorno, especialmente en las Terres de l'Ebre. También se mantendrá el polvo en suspensión aunque por la tarde no se descarta algún chubasco local en el Pirineo, sobre todo en el oriental.
Posible refresco a la vista
El calor se mantendrá intenso durante gran parte de la semana, incluso con un breve pico cálido el jueves, sobre todo en Poniente y en el Ebro. Por lo tanto, tocará sudar de lo lindo aún unos días más, con ambiente sofocante en general y bochornoso en la costa. Tampoco se esperan lluvias, más allá de algunos chubascos locales en el Pirineo durante las tardes.
No obstante, los diferentes modelos meteorológicos van confirmando que ya se vislumbra un cambio de patrón meteorológico, que rompería con la dinámica de calma y calor extremo de las últimas semanas. A partir del fin de semana los termómetros irían bajando por la entrada de vientos del norte y se acabarían normalizando del todo la semana que viene.
Por lo tanto, el calor tan desbocado y la burbuja cálida norteafricana comienzan a tener los días contados. Continuará haciendo calor, pero será más soportable, y las noches también serán más agradables. En cuanto a la lluvia, no se ve ningún episodio importante a la vista de momento.