El invierno más lluvioso de los últimos treinta años: ¿qué está ocurriendo?
Las lluvias y nevadas están siendo extraordinarias en una época habitualmente seca
BarcelonaLas lluvias y nevadas de este invierno están siendo extraordinarias, con registros muy importantes y algunos récords que han subido las reservas de agua de las cuencas internas por encima del 90%. Sólo en el último mes ya nos han visitado hasta seis borrascas de gran impacto, con mayor o menor afectación en nuestro país. La última, esta semana, la Leonardo. La lista oficial de nombres para bautizar borrascas en el suroeste de Europa ya va por la mitad cuando apenas nos encontramos en el ecuador de la temporada. Y por si fuera poco, esta situación se está produciendo en una estación que suele ser una de las más secas del año. Hacía treinta años que Cataluña no vivía un invierno tan lluvioso, y eso que todavía queda todo el mes de febrero. Sólo los inviernos de entre 1995 y 1997 y algunos de los años 70 registraron cifras similares.
¿Pero qué está pasando exactamente? La razón la encontramos en dos conceptos clave: el vórtice polar y la corriente en jet. El primero es una gran masa de aire muy frío que se ubica en la estratosfera y gira en torno al polo Norte. El segundo es una corriente de fuertes vientos que circula por la troposfera en latitudes más septentrionales; marca el límite entre el aire frío de los polos y el aire más cálido de los trópicos, y es por dónde se mueven habitualmente las borrascas. Este invierno el vórtice polar se ha debilitado, lo que permite que el aire frío se descuelgue más al sur, y la corriente en jet se ha trasladado en latitudes más bajas. Todo ello nos ha afectado de lleno.
"Tenemos una situación anómala durante muchas semanas, lo que hace que circulen borrascas en latitudes más bajas; es algo poco frecuente, no excepcional, pero que está provocando un invierno inestable y muy lluvioso en nuestro país, cuando habitualmente esta época es seca", explica en declaraciones al ARA Marc Prohom en primavera podría continuar la tendencia lluviosa.
Una situación que va a contracorriente de lo que indican todas las previsiones de futuro, que auguran menos lluvias en nuestro país en los próximos años. De hecho, diciembre es el mes que ha marcado en los últimos años una tendencia más seca, con una clara disminución de la precipitación. Este año, en cambio, la segunda parte de diciembre ha sido lluviosa; destaca el levante de la semana de Navidad.
"Las proyecciones de cambio climático marcan lo contrario de lo que estamos viviendo este año: inviernos cada vez más secos y anticiclónicos, tal y como ha ocurrido en los últimos años", asegura Prohom. "Si la situación que estamos viviendo fuera una película, el fenómeno de este invierno sería un fotograma que seguramente no representaría al global de la película", añade. El precedente más reciente de lluvia abundante en invierno es el temporal Gloria de enero del 2020. Pero ese episodio duró cinco días y, en cambio, este invierno las lluvias son frecuentes toda la temporada.
Récords de lluvia con la sombra de la crisis climática
Las lluvias han dejado también algunos récords de precipitación. Según el reciente balance climático del Meteocat, observatorios con datos desde 1950 como Palafrugell (Baix Empordà) y Granollers (Vallès Oriental) han registrado su período de diciembre y enero más lluvioso de estos 76 años de registros, con 368 y 308 l/m², respectivamente.
La ciudad de Girona, con 442 l/m², y Cabanes (Alt Empordà), con 411 l/m², han registrado el segundo período invernal más lluvioso desde el inicio de toma de datos a mediados del siglo pasado. Y otros muchos observatorios también están viviendo uno de sus inviernos más lluviosos, a menudo con más de un 200% o un 300% de precipitación superior a la media.
Esta situación también ha dejado récords de lluvia en invierno en varias estaciones del Meteocat con menos años de datos –de 30 a 36 años–, sobre todo en el Empordà y en comarcas de Lleida. Además, el Observatorio del Ebro y el Observatorio Fabra de Barcelona, con más de 100 años de datos, ya han registrado este año el cuarto y quinto período invernal más lluvioso, con 263 y 230 l/m², respectivamente. Y el Pirineo llevaba décadas sin tanta nieve, con espesores de entre dos y tres metros en las cotas altas.
"Que se hayan superado récords podríamos vincularlo al calentamiento global ya una mayor capacidad de la atmósfera de retener humedad. Con situaciones favorables a los temporales como las levantadas recientes, la acumulación de lluvia puede ser superior a la que estábamos acostumbrados años atrás", concluye.