Embalses y lluvias

Todos los embalses menos uno rondan el 90% de capacidad

Hay reservas hasta principios de 2027 y se vive el mejor momento desde el temporal 'Gloria'

El pantano de Sau con el campanario sumergido, este viernes
03/02/2026
5 min

BarcelonaEl grifo del cielo se ha abierto y ahora no hay forma de cerrarlo. Desde marzo del pasado año, las lluvias han ido cayendo en Catalunya, y este invierno está siendo extraordinariamente lluvioso, con unas precipitaciones continuadas y abundantes que no dan tregua. Una situación poco habitual, ya que esta época suele ser seca en nuestro país. Todo ello ha disparado los embalses de las cuencas internas por encima del 92% de su capacidad, prácticamente llenos.

Estas cifras no se veían desde el temporal Gloria de enero de 2020. Esto hace que las reservas de agua estén garantizadas para todo este año y hasta principios de 2027, según han confirmado al ARA fuentes de la Agencia Catalana del Agua (ACA). Una situación impensable hace apenas un año, cuando todavía nos encontrábamos en medio de la histórica sequía que duró más de tres años.

"El clima mediterráneo presenta esta dualidad entre sequías y episodios de lluvias torrenciales, pero con los efectos del cambio climático estos dos extremos se están acentuando y constatamos que en épocas como el invierno, que suelen ser secas, este año hemos registrado dos episodios de levante", explicó lluvias abundantes son más habituales en primavera o en otoño.

Evolució de la sequera a partir de dades d'embassaments i de pluja

En poco tiempo hemos pasado de necesitar agua a liberarla, ya que no hay ningún mecanismo para almacenar más. Una alternativa que la ACA no se plantea, puesto que la apuesta es continuar con paso firme hacia el aumento de la producción de agua para no depender de la lluvia en un futuro. La reciente sequía y la anterior –de los años 2007 y 2008– han dado una lección clara: los episodios secos serán cada vez más frecuentes y largos a causa de la crisis climática, y es necesario prepararse bien para afrontarlos con garantías.

Por tanto, a pesar del buen momento que vivimos, no es necesario distraerse y hay que continuar con las inversiones y proyectos previstos en este sentido. En los próximos cinco años, la previsión de la ACA es disponer de hasta 280 hm³ de agua de nuevo recurso a través de la desalinización y la regeneración, la eficiencia de las redes y un mayor aprovechamiento de la cuenca del río Besòs. Con estos nuevos recursos se prevé que el 70% de las demandas de consumo –agua de boca, usos industriales y actividades económicas– puedan garantizarse con estas nuevas infraestructuras.

De hecho, este año ya se prevé que se vayan activando nuevas actuaciones, como la ampliación de la potabilizadora de Trinitat Besòs, la potabilizadora de la Estrella y la Estación de Regeneración de Agua de Sant Feliu de Llobregat, entre otras. La ACA destaca que la ciudadanía ha tenido un "comportamiento ejemplar" durante la sequía y que ha "interiorizado" el consumo responsable de agua, pero avisa de que, pese a la buena situación que vivimos, "tenemos que seguir haciendo un consumo responsable y equilibrado".

La presa del pantano de Sau desembalsando el 30 de enero del 2026.

El invierno más lluvioso en 30 años

Hay zonas del país en las que entre diciembre y enero han caído más de 200, 300 o 400 l/m², cifras extraordinarias facilitadas por el Meteocat. De hecho, la estación oficial ubicada en Granollers (Vallès Oriental) ha registrado en estos dos meses casi 308 l/m², un 239% más de lo habitual y récord de lluvia en este periodo en 76 años de datos. También Palafrugell (Baix Empordà) ha registrado su período invernal más lluvioso desde que hay datos, con 368 l/m² en los últimos dos meses. La ciudad de Girona y Cabanes (Alt Empordà) han registrado 442 y 411 l/m², respectivamente, y han vivido el segundo período de diciembre-enero más lluvioso desde 1950.

Otras estaciones en todo el territorio también viven uno de los inviernos más lluviosos de su historia, sobre todo gracias a las historias. En el conjunto de Cataluña, éste ya es el invierno más lluvioso desde 1995-1996, y en algunos casos desde 1950. En el caso del Observatorio Fabra de Barcelona, ​​hacía casi 30 años que no llovía tanto en invierno. Entre diciembre y enero se han acumulado 230 l/m², casi el triple que la media de estos dos meses juntos. En algunos puntos las cifras se acercan a las del invierno del Gloria. La diferencia es que este año la lluvia ha ido cayendo durante casi dos meses y ese temporal se concentró en sólo cinco días.

Balanç de la pluviometria del desembre del 2025 i el gener del 2026
Estadístiques de la pluviometria en el context de les sèries climàtiques amb dades des del 1950

Todo esto hace que la mayoría de embalses de las cuencas internas estén por encima del 90%, y muchos de ellos llevan días desembasando agua. Los embalses siempre liberan algo de agua de forma constante para dar continuidad fluvial al río y garantizar el caudal ecológico. Pero con las reservas frotando el pleno, esta salida de agua se ha incrementado claramente.

Con datos del viernes, el gran embalse de Susqueda –que está al 96%– está liberando 32 m³/s, mientras que su hermano pequeño, el pantano de Sau, que está al 89%, libera entre 50 y 60 m³/s. Unas cifras muy por encima de las habituales. Hace unos días, justo después de las lluvias abundantes provocadas por el levante, los dos embalses liberaban más de 150 m³/s de agua. El otro gran embalse de las cuencas internas es Baells, que está al 95%.

Por su parte, Darnius-Boadella –al 94%– ya ha reducido la salida de agua y ha pasado de los 17 m³/s a los 2 m³/s. El de Riudecanyes está totalmente lleno y en los últimos días ha incrementado intermitentemente la liberación de agua hasta los 25 m³/s, mientras que el pantano de Foix suelta 1 m³/s. La excepción es el embalse de Siurana, que pese a subir claramente sigue mucho más bajo que el resto, al 44%. Por su parte, los embalses catalanes de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) están por encima del 79%.

Todo ello hace que los caudales sean más altos de lo habitual en los tramos bajos de ríos como el Ter o la Muga, pero la ACA asegura que "no deberían suponer ningún riesgo". El resto de embalses liberan el volumen de agua habitual.

Mucha nieve en el Pirineo

El Pirineo tiene un grosor de nieve excepcional y está siendo una temporada histórica, con récords en algunos puntos. Por ejemplo, el valle de Núria registró el 26 de enero 144 cm de grosor en la cota 1.964, récord en 26 años de datos.

Las cotas altas de toda la cordillera cuentan con entre dos y tres metros de nieve de media, cosa que hacía muchos años que no ocurría. De hecho, una estación de esquí catalana se ha posicionado como la cuarta con más nieve de todo el mundo actualmente, concretamente Port Ainé, en el Pallars Sobirà, donde se acumulan más de tres metros de nieve. Una gran cantidad de nieve que, de cara al deshielo de la primavera, aportará mucha agua a unos embalses ya de por sí llenos.

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