Noche de insomnio y calor extremo sin tregua durante las próximas horas
Las temperaturas solo bajarán transitoriamente un poco el viernes y el fin de semana
BarcelonaEl pico de la ola de calor que hemos tenido este miércoles nos ha dejado un ambiente extraordinariamente cálido. Se han rozado o superado los 40 °C en muchos puntos, incluso en el litoral. De hecho, se han vuelto a registrar récords de calor. El más destacado es el del observatorio Fabra de Barcelona, que con más de 113 años de datos no había alcanzado nunca una temperatura máxima de 40,9 °C, dato oficial de la estación de la Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona (RACAB) que fulmina el récord vigente hasta ahora, alcanzado en julio de 2024, y que es un poco superior a la registrada en la estación del Meteocat en el Fabra, que es de 40,7 °C, también récord absoluto de esta serie de datos. Además, ha habido un total de 10 estaciones del Meteocat con más de veinte años de datos que han alcanzado hoy su récord absoluto de calor.
Hoy las temperaturas se han disparado sobre todo en el noreste, en el litoral y en el prelitoral, a causa del viento recalentado del sur. Las cifras más altas se han alcanzado en Ponent, en el interior sur y en el Alt Empordà, donde se han superado los 42 °C. Destaca la máxima de 44,1 ºC de Vinebre (Ribera d’Ebre), la cifra más alta de lo que llevamos de año. Este miércoles ha sido el día más cálido del verano con diferencia, con 40 °C registrados en muchas comarcas.
Un episodio excepcional e histórico que está dejando varios récords. Por ejemplo, Portbou (Alt Empordà) ha registrado la noche más cálida desde que hay datos en Cataluña, con una mínima que no ha bajado de los 31,9 °C la noche del martes al miércoles, lo que se conoce como noche tórridas. Y el martes se fulminaron hasta seis récords de calor en Ponent, en el Priorat y en la Ribera d’Ebre.
Esta noche será de insomnio en muchas comarcas, especialmente del litoral y prelitoral. Se esperan mínimas tropicales bastante generalizadas, y tórridas cerca de mar. Como ha pasado esta madrugada, no se descarta alguna mínima tórridas que no baje de los 30 °C. El jueves el mercurio bajará algún grado, pero continuará el calor extremo en todas partes. Por esta razón, el Meteocat mantiene alertas activadas por calor intenso de forma generalizada. El viernes y el fin de semana los termómetros bajarán y respiraremos un poco mejor. Pero continuará el ambiente canicular, y la semana que viene la ola de calor revivirá y volverán los valores más extremos.
Jueves: continúa el calor extremo
La noche y madrugada del miércoles al jueves será especialmente cálida, sobre todo en el litoral y prelitoral, donde se esperan muchas mínimas tropicales y tórridas, e incluso alguna abrasadora, por encima de los 30 °C, sobre todo en el norte del Alt Empordà y en la ciudad de Barcelona. Tampoco se bajará de los 20 °C en gran parte del interior. El Meteocat extiende la alerta por calor nocturno a más comarcas, ya que será la noche más pesada de lo que llevamos de episodio.
En cuanto a las máximas, bajarán ligeramente en algunos casos. Pero el descenso será ligero e imperceptible, ya que continuará el calor extraordinario en todas partes. De hecho, el Meteocat mantiene las alertas por calor intenso en todo el territorio, con los avisos rojos –el nivel máximo– todavía en Ponent, en el litoral de Barcelona y en diversas comarcas de Girona. Se repetirán muchas máximas de 37 a 42 °C en el interior y en el prelitoral, más altas en Ponent y en el Ebro, y en puntos del litoral también se superarán ampliamente los 35 °C, sobre todo en la costa central y en la Costa Brava.
Todo ello con sol radiante y, como ya ha pasado los dos últimos días, chubascos de tarde irregulares en puntos del Pirineo, y quizá del Prepirineo y entre Los Puertos y el sur de Poniente, que pueden llevar asociadas fuertes rachas de viento. Además, por la tarde volverá a soplar la brisa marina de componente sur, con rachas moderadas. En definitiva, el riesgo de incendio continuará siendo muy alto.
Pequeño respiro, pero la ola de calor continúa
Entre el viernes y el fin de semana las temperaturas bajarán y respiraremos un poco mejor. Seguirá haciendo mucho calor, pero no se alcanzarán ni de lejos los valores extremos de estas últimas horas. De hecho, casi no se llegará a los 40 °C en ningún sitio, pero con noches que continuarán siendo caniculares.
Todo ello será transitorio, ya que continuaremos bajo la influencia de la bocanada norteafricana e inmersos en una ola de calor que la semana que viene volverá a repuntar, con valores nuevamente por encima de los 40 °C. Incluso algunos modelos meteorológicos marcan que el próximo pico tórrido podría ser peor que el que estamos viviendo esta semana. Una situación que tendremos que ir siguiendo con atención.
No sería hasta finales de la semana que viene –ya en la segunda quincena de julio– cuando los termómetros podrían bajar de forma clara. De momento no se ven lluvias destacadas a la vista, y en muchas comarcas hace semanas que no llueve.