Pendientes de las nubes en algunas comarcas durante el eclipse
En la mayor parte del territorio el fenómeno se podrá ver sin grandes problemas
BarcelonaHasta entrada la noche aún caerán algunos chubascos y tormentas localmente fuertes en el Pirineo, Prepirineo y norte de la Cataluña Central y de Poniente. Pero ya tenemos aquí el día más esperado de este 2026. Millones de personas disfrutarán este miércoles por la tarde del histórico eclipse de Sol, que será total en las comarcas del sur de Cataluña, en todas las Baleares y en buena parte del País Valenciano. Un fenómeno único y excepcional marcado en la agenda desde hace tiempo. Todo está preparado para disfrutar de este espectáculo, pero solo las nubes podrían estropearlo. Y es que en algunas comarcas se sufrirá hasta el último momento por la presencia de nubes que pueden interferir en ver bien el cielo. Cabe decir, sin embargo, que en la mayor parte del territorio el fenómeno se podrá ver sin problemas.
¿Dónde habrá nubes?
Las condiciones meteorológicas serán, a priori, favorables este miércoles, ya que estaremos bajo los efectos de una dorsal anticiclónica. Esto quiere decir que la calma dominará y la inestabilidad no será acusada. No obstante, después de una mañana tranquila, por la tarde volverán a crecer nubosidades fruto del mismo calor intenso en el Pirineo y el Prepirineo que dejarán algunos chubascos. Por lo tanto, en estas áreas es donde el cielo puede estar más cargado a la hora del eclipse, ya que aún quedarán restos de intervalos de nubes y los últimos chubascos. También crecerán nubosidades en otras zonas de montaña del prelitoral, pero serán locales y se disiparán con más facilidad.
Además, las enclusas de las nubes y los restos de nubosidades también pueden llegar a zonas cercanas, como en el interior de las comarcas de Girona y el norte de la Cataluña Central, cosa que enturbiaría el cielo. En cambio, en el resto del país el cielo estará mayoritariamente sereno, pero con algunos matices. Llegarán algunas trazas de nubes altas y finas que no deberían comportar grandes problemas, y habrá un poco de polvo africana en suspensión.
En cambio, a partir del anochecer comenzarán a aparecer algunas nubes bajas en tramos costeros fruto de la elevada humedad y bochorno, sobre todo entre el delta del Ebro y el Camp de Tarragona. Serán locales y muy difíciles de saber con precisión dónde pueden hacer acto de presencia, pero estas nubes pueden dar la lata puntualmente a la hora del eclipse en aquellas zonas del litoral donde aparezcan. También puede haber algunas nubosidades inofensivas en el área de los Puertos.
Por otra parte, el cielo estará mayoritariamente despejado en Baleares y en muchas comarcas del País Valenciano. No obstante, entre Alicante y el sur de Valencia pueden aparecer algunas nubes bajas, mientras que también cruzarán algunas bandas de nubes altas.
Todo ello con un ambiente muy cálido y bochornoso. De hecho, las temperaturas subirán más este miércoles. La mayoría de máximas se moverán entre los 33 y los 38 °C, pero hacia Poniente se pueden rozar los 40 °C. El Meteocat ha activado la alerta por calor intenso en este sector. A la hora del eclipse la mayoría de comarcas todavía se encontrarán por encima de los 30 °C, con ambiente muy pesado en la costa. Por lo tanto, habrá que llevar agua para hidratarnos, crema solar, ropa fresca y gorras mientras observamos el eclipse, además de las gafas homologadas.
Pico de calor extremo los próximos días
Más allá del día del eclipse, entre el jueves y el viernes las temperaturas tocarán techo. La burbuja cálida norteafricana provocará un nuevo pico tórrido que hará que la mayoría de máximas se muevan entre los 35 y los 40 °C. Incluso en Ponent y en el valle del Ebro se pueden superar estas cifras.
En la costa y en el prelitoral el bochorno será muy marcado, con ambiente muy cálido y sofocante en general. Todo ello con sol y nuevos chubascos de tarde irregulares en el Pirineo y Prepirineo. El fin de semana los termómetros comenzarán a bajar y los truenos ganarán terreno. Los mapas insinúan que a lo largo de la semana que viene el mercurio bajaría claramente y el ambiente sería más respirable, con inestabilidad más acusada. Un extremo que se deberá ir confirmando.