Últimas horas de calor desbocada: a las puertas de un cambio radical de tiempo
El sábado todavía hará mucho calor, pero el domingo será un día más movido y las temperaturas caerán en picado
BarcelonaLas temperaturas todavía han subido un poco más este viernes, lo que ha provocado un calor totalmente desbocado para la época. Se ha vuelto a alcanzar e, incluso, a superar los 30 °C en Ponent y en el Ebro, después de que ayer ya se alcanzara por primera vez este año. Pero en zonas del prelitoral y del noreste también se han rozado los 29 o 30 °C. Una jornada prácticamente veraniega con valores entre 7 y 12 grados por encima de la media para la época. Según datos del Meteocat, el 2026 se coloca en la quinta posición del podio de años en que los 30 °C han llegado más pronto desde que hay registros.
Este viernes también se han registrado las primeras mínimas tropicales del año, uno de los fenómenos más tempranos desde que se tienen registros. En concreto ha pasado en varios municipios del Alt Empordà, como Portbou, Cabanes y Espolla, donde no se ha bajado de los 21 °C en toda la noche a causa de la tramontana recalentada. Destacan también los 19,2 °C de mínima registrados la madrugada del viernes en el Observatorio Fabra de Barcelona. Si el mercurio no baja por debajo de esta cifra antes de medianoche, se situará como la mínima más alta jamás registrada en un mes de abril en 112 años de datos.
El sábado todavía hará mucho calor y se mantendrá el polvo en suspensión, pero a lo largo del día aumentarán los intervalos de nubes, y por la tarde llegarán los primeros chubascos de barro al Pirineo y a Ponent. Todo ello será el preludio del cambio radical de tiempo que llegará el domingo a causa del paso de un frente atlántico y la entrada de una masa de aire claramente más fría. Una situación que provocará chubascos y una contundente caída de las temperaturas, que en algunos casos puede llegar a ser de 10 o 15 °C respecto al viernes.
Sábado: último día de calor atípica
Sábado, las temperaturas se mantendrán muy altas para la época, tanto de día como de noche. A primera hora no hará frío, y en el centro de la jornada se repetirán muchas máximas de 25 a 30 °C, aunque ya pueden retroceder ligeramente en el interior. Nuevamente, los termómetros quedarán más frenados en la costa por efecto regulador de un mar todavía frío, donde no se descartan algunas nieblas locales.
Pero este sábado ya llegarán cambios. A lo largo del día los intervalos de nubes altas y medias irán aumentando de oeste a este, y el cielo puede llegar a quedar cubierto por la tarde en la mitad oeste. En cambio, la nubosidad será menos destacada en el noreste. A partir de la tarde caerán los primeros chubascos en el Pirineo, y quizás en Poniente. Poca cosa todavía. Habrá una cota de nieve que irá cayendo de los 2.400 a los 1.600 m. El agua irá acompañada de barro, ya que todavía habrá mucho polvo africano en suspensión.
Domingo: cambio radical de tiempo
El paso de un frente y la entrada de una masa de aire claramente más fría impulsada por una borrasca mediterránea provocarán un cambio muy repentino de tiempo este domingo. Lo que más notaremos es una brusca bajada de las temperaturas, que será entre 10 y 15 °C en zonas del interior y del Pirineo. El descenso será más moderado en el litoral, donde estos días el mercurio no se ha disparado tanto. Estamos hablando de muchas máximas de 13 a 18 °C, nada que ver con los más de 30 °C de los últimos días. Valores claramente más bajos en zonas de montaña.
Todo ello con un cielo muy cargado de nubes y más inestabilidad. Se esperan chubascos en prácticamente cualquier punto. Hasta media tarde afectarán sobre todo zonas del interior, de la mitad oeste y del Pirineo, pero con el paso de las horas llegarán al este del país. De hecho, entre el domingo por la tarde y el lunes por la mañana la lluvia puede barrer sobre todo las comarcas de Barcelona y Girona.
En el Pirineo, la cota de nieve bajará de los 1.600 a los 1.200 m, pero en la cara norte puede desplomarse localmente hasta los 800 m. El mistral y la tramontana irán ganando fuerza en el Empordà y en el Ebro. Un cambio de tiempo que tendrá continuidad el lunes, pero a partir del martes volverán el sol y la calma, con termómetros que se irán recuperando. Aun así, no viviremos ni de lejos un nuevo episodio de calor atípica.