Aceite, cultivos y gestión forestal para combatir el cambio climático
La Fundación Catalunya La Pedrera vela por la salud de nuestros bosques con iniciativas y proyectos de sostenibilidad. En el Día Internacional del Medio Ambiente, iniciativas como estas adquieren aún más valor
¿El aceite puede apagar incendios? La pregunta parece una contradicción, casi una tontería. Evidentemente, a nadie se le ocurriría apagar unas llamas con aceite. Pero si pensamos en el origen de este producto, la idea cobra todo el sentido.
Para producir aceite hay que cuidar la tierra, preservar los campos y mantener vivo un paisaje agrícola que, a menudo, actúa también como barrera natural ante los grandes incendios. Hablar de aceite es hablar de territorio, de gestión forestal y de conservación del paisaje. Y en esto la Fundació Catalunya La Pedrera tiene mucho que decir.
L’Oli Nou de Barcelona, un proyecto impulsado por la Fundación, en alianza con L’Olivera Cooperativa, es un ejemplo claro de cómo la agricultura puede devenir una herramienta de protección ambiental y de gestión sostenible del territorio. La gestión forestal y, a la vez, la sostenibilidad energética son dos de las líneas sobre las cuales la Fundació Catalunya La Pedrera trabaja para construir una sociedad más justa, inclusiva y sostenible. Generar un impacto positivo sobre el territorio y el medio ambiente es la base de los proyectos que desarrolla, como el del aceite de Barcelona que contribuye a apagar incendios.
En el Día Internacional del Medio Ambiente, la labor de la Fundació Catalunya La Pedrera se hace aún más imprescindible. La recuperación de las primeras fincas en el Parc de Collserola, con un total de hasta 240 olivos de la variedad Arbequina, plantados entre 2002 y 2006, mediante acciones como la poda intensiva, la reducción de densidad de árboles y la limpieza de vegetación adyacente, han dado ahora sus primeros frutos. Desde este año, L'Oli Nou de Barcelona se encuentra en las tiendas. Se trata de la primera edición dentro de un plan ambicioso que estima una producción más amplia a partir de 2028.
Collserola como una oportunidad
La Fundación Catalunya La Pedrera gestiona una red de espacios naturales por toda Cataluña y en el Área Metropolitana realiza algunos de sus proyectos de conservación. Concretamente, la fundación tiene el objetivo de recuperar aquí 156 hectáreas agrícolas –un 2% de la superficie total– distribuidas en seis municipios: Barcelona, Sant Cugat del Vallès, Sant Feliu de Llobregat, Molins de Rei, Cerdanyola y Sant Just Desvern, y clasificadas en diferentes tipologías: olivos, árboles frutales, huerta, tierras de cultivo y pastos.
La producción de aceite no es la única herramienta para preservar el entorno del bosque y mantenerlo fuera del peligro de incendios. También lo son los cultivos de alimentos de proximidad que, a la vez, fomentan el consumo responsable y de los que desde la Fundación se ocupan de generar puestos de trabajo para colectivos en riesgo de exclusión social. Con el horizonte puesto en 2050, la Fundación Catalunya La Pedrera mantiene el foco en una Collserola más resiliente, favoreciendo la biodiversidad en estas zonas del parque y que refuerza el vínculo con el territorio y contribuye a la sostenibilidad ambiental, social y económica.
Alinyà (Alt Urgell), Can Maçana (Anoia), Arnes (Terra Alta), el bosque de Vilalta (Alt Camp), Can Puig de Fitor (Baix Empordà), Mont-rebei (Pallars Jussà y Noguera), Món Sant Benet (Bages), las Gavarres y las Planes de Son forman el grueso de los espacios naturales que gestiona la institución. Se trata de hacer del bosque una oportunidad y no una amenaza con un compromiso decidido por la sostenibilidad, la gestión activa del territorio y el vínculo entre naturaleza y sociedad.
El proyecto Bio For Piri
Entre estos espacios destaca la Muntanya d'Alinyà que se ha consolidado como un ejemplo de referencia, gracias al proyecto Bio For Piri liderado por la Fundación, cofinanciado con fondos europeos Next Generation, que impulsa un modelo de gestión adaptado a los nuevos retos climáticos. El proyecto Bioeconomía Forestal en los Pirineos (Bio For Piri), que la Fundació Catalunya La Pedrera ha desarrollado durante los últimos dos años con el objetivo de prevenir incendios forestales, ha impulsado la gestión sostenible de más de 233 ha de bosque, la recuperación de 39 ha de pastos y actuaciones de mejora de la biodiversidad, beneficiando a 428 personas y contribuyendo a la creación de 6 puestos de trabajo y de nuevas oportunidades económicas vinculadas a la biomasa y la madera local.
En les Gavarres, la Fundació Catalunya La Pedrera ha trabajado estrechamente con el Consorcio de les Gavarres y la Diputación de Girona para fomentar la biodiversidad y reducir el riesgo de incendios mediante acciones compartidas con otros propietarios forestales. Entre las actuaciones cabe destacar los clareos en las masas de pinar y talas selectivas en el alcornocal, para adaptar mejor el bosque a las nuevas condiciones climáticas, y el impulso de la ganadería extensiva con vacas de l'Albera para contribuir a la gestión y mantenimiento del territorio.
Trabajar para reducir el consumo energético y generar energía renovable propia forman parte, también, de su plan de acción. El Món Sant Benet es uno de sus exponentes, donde en 2024 se produjo el 56,8% de la energía eléctrica consumida de manera renovable, gracias a la central hidroeléctrica y las instalaciones fotovoltaicas. También en l'Escola Oms i de Prat (Manresa) y MónNatura Delta se han alcanzado porcentajes destacados de autogeneración: 85% y 80% respectivamente.
Los retos del cambio climático pasan por la conservación de los bosques. Ante el abandono de la gestión de los bosques, la Fundación trabaja para impulsar una gestión forestal activa y sostenible que permita hacer los ecosistemas más resilientes y reducir el riesgo de grandes incendios forestales en un contexto de cambio climático.