Castelló d'Empúries: una simbiosis entre pasado medieval, oferta turística y patrimonio natural
El centro histórico de la villa condal, la marina residencial de Empuriabrava y el Parque de los Aiguamolls convierten el municipio en un privilegiado destino turístico familiar
En el corazón de la llanura del Empordà y en medio de la bahía de Roses se encuentra el municipio de Castelló d’Empúries, una población que reúne como identidad propia y singular tres ámbitos diferentes pero complementarios: el centro histórico de la villa condal, la marina residencial y los Aiguamolls de l’Empordà. Esta simbiosis entre el pasado medieval y monumental, la oferta turística y el patrimonio natural que representan Castelló d’Empúries, Empuriabrava y los Aiguamolls de l’Empordà convierte el municipio en un destino turístico familiar de primer nivel, en el que el visitante puede disfrutar a partes iguales de la cultura, del ocio y el comercio y de la naturaleza.
Un paseo por el esplendor del antiguo condado de Ampurias
Adentrarse por el entramado de las calles estrechas y empedradas y de las plazas del núcleo histórico de Castelló d'Empúries es viajar en el tiempo hasta la época medieval, cuando la villa era capital del condado de Ampurias y los condes residían en el castillo del Puig Mercadal, un esplendor medieval que la villa revive cada mes de septiembre en el Festival Terra de Trobadors. Recorrer la muralla medieval, el Portal de la Gallarda, el Rec del Molí, el Pont Vell, la Casa Gran, la Llotja Comunal, el Rentador, el Convento de Santa Clara, el Convento de Sant Agustí, el Palau dels Comtes i Convent de Sant Domènec, el barrio judío y la Sinagoga del Puig Mercadal, entre otros, es una de las mejores formas para conocer el pasado monumental y señorial de la villa, con orígenes y antecedentes arqueológicos de época romana.
Castelló d’Empúries, además, acoge tres importantes museos: el Museo de Historia Medieval, ubicado en la antigua Curia-Prisión medieval, la prisión medieval mejor conservada de Cataluña, que conserva un destacado conjunto de inscripciones y de grafitis hechos por los prisioneros; el Ecomuseo Harinera, una fábrica de harinas de final del siglo XIX y con orígenes medievales, y el Museo del Tesoro de la Basílica de Santa María, la imponente Catedral del Empordà, una de las primeras iglesias góticas de Cataluña. Además, el visitante puede disfrutar de las diversas rutas culturales y visitas guiadas, como la Ruta Carles Fages de Climent, el poeta del Empordà.
Empuriabrava: 24 kilómetros de canales navegables
Empuriabrava es un núcleo residencial surcado por canales navegables y que fue construido de acuerdo con el modelo urbano veneciano. Actualmente, cuenta con 24 kilómetros de canales interiores navegables, un auténtico paraíso natural para los amantes de la náutica. Por su naturaleza, Empuriabrava es una población muy turística con una gran oferta de viviendas vacacionales para comprar o alquilar.
Los aficionados a los deportes de aventura también tienen aquí una referencia a tener en cuenta, ya que la marina residencial cuenta con un aeródromo deportivo con túnel de viento en el que se puede practicar el paracaidismo. Los Humedales del Empordà, un paraíso de flora y fauna
El Parque Natural de los Aiguamolls es el paraíso para los amantes de la naturaleza y del birdwatching, un espacio integrado por diferentes estanques de agua dulce, marismas y dunas donde descubrir una abundancia de aves migratorias y una extraordinaria riqueza de flora y fauna.
El camino natural Vía Verde del río La Muga discurre por el margen izquierdo de este curso fluvial y enlaza el centro histórico de Castelló d'Empúries con la urbanización de Empuriabrava. Su recorrido por el municipio abarca un total de 5 kilómetros y es apto para ir a pie o con cualquier medio, siempre que no sea motorizado. En este sentido, la Vía Verde se estructura en dos niveles que permiten el paso segregado de bicicletas y paseantes, por un lado, así como de caballos, por el otro. Una de las principales características de este itinerario es que hace posible contemplar de cerca los márgenes fluviales y el lecho de La Muga, disfrutando y observando de manera privilegiada todo aquello que es la vida en el río y sus ecosistemas asociados: las islas y los arenales donde se detienen las aves, los bosques de ribera dominados por sauces, fresnos, alisos, álamos y chopos, la fauna que utiliza el curso fluvial como corredor a través del cual desplazarse.
A mitad de camino, un puente de madera que cruza la Muga nos posibilita acceder al interior del Parque Natural de los Aiguamolls. Allí, junto a la depuradora de Empuriabrava encontramos el estanque Europa, con diferentes observatorios que nos invitan a ver la avifauna de cerca. Si seguimos la ruta, el camino nos lleva hasta El Cortalet, el centro de información del espacio protegido y de donde salen diversos itinerarios de gran interés para la observación del paisaje, la flora y la fauna. Los últimos 2,5 kilómetros del recorrido antes de llegar al mar se hacen a lo largo de la urbanización de Empuriabrava, donde se ha tenido un especial cuidado en incorporar en sus bordes vegetación arbrada autóctona y propia de los espacios de ribera. Castelló d’Empúries es, en definitiva, uno de los mejores destinos para disfrutar de la simbiosis entre la cultura, el ocio y la naturaleza.