Met Gala 2026: del vestido 'esqueleto' de Beyoncé a la máscara de esgrima de Katy Perry y el 'look' de Zara de un Bad Bunny 'viejo'
La participación de Jeff Bezos y su mujer como principales financiadores del acto genera controversia
BarcelonaUna alfombra muy floral y con reminiscencias de Van Gogh ha visto pasar este lunes por la noche a la plana mayor de las celebrities de todo el mundo, que se han reunido en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York para recaudar fondos para el Instituto de la Moda. La tradicional Met Gala se ha celebrado no exenta de polémica a causa de la participación de Jeff Bezos, propietario de Amazon, y su mujer, Lauren Sanchez, como principales financiadores del acto, un hecho que ha provocado llamamientos al boicot. Con todo, la gala continúa siendo la gran fiesta de la moda y este año la temática elegida –La moda es arte– ha dado pie a interpretaciones de lo más diversas: sobre la alfombra hemos visto vestidos sobrios pero también opciones bien estrafalarias, la vía más directa para causar impacto.
Las más atrevidas y fantasiosas de la noche han sido principalmente las cantantes de pop, lideradas por Beyoncé, que era una de las anfitrionas de la gala. La cantante de Crazy in love, que el año pasado se ausentó del acto debido a la gira de Cowboy Carter, ha pisado con fuerza la alfombra y ha mostrado su personalidad con un vestido que simulaba un esqueleto plateado, obra del diseñador francés Olivier Rousteing, que también firmó el icónico vestuario de la cantante para las actuaciones de Coachella de 2018. El dramático look de Beyoncé se complementaba con una capa de plumas.
También plateada y un poco excéntrica ha sido la aparición de Katy Perry, que en esta ocasión no ha estado acompañada de su nueva pareja, el ex primer ministro de Canadá Justin Trudeau. La cantante ha sorprendido con una máscara de esgrima plateada que le tapaba la cara completamente y que tenía un toque futurista. Quizás para dar el máximo protagonismo a este complemento la elección de vestido ha sido más tradicional: un diseño blanco palabra de honor de Stella McCartney.
Rihanna y Madonna nunca fallan
de Chanel que destacaba por una bata de lana rosa.
outfit de Chanel que destacaba por una bata de lana rosa.
Otra veterana de la cita de moda, Madonna, tampoco ha querido pasar desapercibida. La diva del pop ha elegido un vestido de Saint Laurent de lencería negro hasta los pies que destacaba por un velo gris que sujetaban seis acompañantes vestidas también con vestidos de lencería, pero en su caso de tonos pastel. La propuesta de la reina del pop tiene como referencia una pintura de la artista surrealista Leonora Carrington (en concreto un fragmento de la pintura La tentación de San Antonio).
Pero si hay una cantante que cada año se lleva el premio a la más original es, sin ningún tipo de duda, Janelle Monáe. Este año no ha decepcionado a sus fans y ha aparecido en la alfombra con una propuesta que combinaba naturaleza y tecnología. El diseño de Siriano, de estilo postapocalíptico, consistía en una base que simulaba césped y un enredo de cables y elementos electrónicos que se superponían. Este año a Monáe le ha aparecido una competidora en cuanto a originalidad, Heidi Klum. La modelo ha dejado sin palabras cuando ha aparecido en la alfombra transformada en estatua romana, una propuesta que hacía pensar en sus tradicionales y extremas disfraces de Halloween.
Y a medio camino entre la extravagancia y el clasicismo también ha habido Sabrina Carpenter, que ha lucido un vestido de tul negro de Dior hecho con cintas de fotogramas de la película Sabrina, un guiño a su nombre. Pero las propuestas arriesgadas no son solo cosa de cantantes, y una de las apariciones más comentadas de la noche ha sido la de la tenista Naomi Osaka, que ha destacado por su amplísima pamela. Su vestido dos piezas blancos era de Robert Wun.
Nicole Kidman, reina clásica
Aparte de Beyoncé, otra de las anfitrionas de la noche era Nicole Kidman. Si la cantante ha liderado las asistentes más atrevidas, la actriz australiana ha marcado el camino de las que no quieren aventuras estilísticas. Acompañada de su hija Sunday Rose, la protagonista de Moulin Rouge ha elegido un vestido ajustado de lentejuelas rojas de Chanel con plumas en las caderas y en los puños. Su amiga Naomi Watts también se ha apuntado al club de las clásicas, aunque en su caso con un punto romántico. La protagonista de Mullholand Drive ha llevado un vestido negro de Dior que destacaba por los adornos florales en la parte posterior. Para rematar el look, Watts ha utilizado las mismas flores en el peinado.
En uno de sus años más difíciles profesionalmente a raíz del conflicto judicial con Justin Baldoni, Blake Lively ha vuelto a la Met Gala reclamando su cetro de reina de la moda. Su vestido de tonos pastel de Versace con una falda de muchas capas era elegante y a la vez tenía un punto de principesco. Según la actriz, la inspiración del diseño es el rococó veneciano del siglo XVIII.
Anne Hathaway, otra presencia habitual de la Met Gala, ha ido mucho menos colorida que Lively. La protagonista de El diablo se viste de Prada 2 ha elegido un vestido negro con detalles blancos pintados a mano que recuerdan las decoraciones de algunas cerámicas griegas. El diseño de Michael Kors está inspirado en el poema de John Keats Oda a una urna griega.
Y de dos veteranas de la Met Gala a una debutante, Sarah Pidgeon, conocida por haber interpretado a Carolyn Bessette en la miniserie Love story. La actriz ha ido sobre seguro con un vestido amarillo de Loewe que destaca por un top bandeau que simula un lazo y una falda tubo del mismo color.
Entre las clásicas pero con un toque desconcertante cabe destacar a la también actriz Sarah Paulson. La musa de Ryan Murphy ha llevado un vestido de tul gris de Matières Fécales, pero lo que realmente destacaba de su look era el antifaz con forma de billete de un dólar. Detrás de toda la propuesta estética hay mensaje: la colección a la que pertenece el vestido de la firma parisina se llama The One Percent y quiere ser una caricatura de los ultrarricos, el uno por ciento de la sociedad.
En la misma línea que Paulson cabe destacar a Gwendoline Christie, actriz conocida por Juegos de tronos y que también estará en la serie de Harry Potter. El vestido de la británica estaba inspirado en la obra del pintor John Singer Sargent: un diseño rojo en estilo sirena de Giles Deacon. Pero lo que ha dado el toque diferencial a la propuesta era una máscara que simulaba una cara con unos labios de rojo intenso y a primera vista podía parecer un espejo por su forma.
Connor Storrie y Hudson Williams, estrellas del momento
Más allá de la moda, la Met Gala también sirve para identificar a las celebrities del momento. En este sentido, dos de los nombres destacados de este año han sido los protagonistas de la serie Más que rivales. Connor Storrie ha lucido hombros fornidos con un top de cuello halter de piquetes blancos atado al cuello de Saint Laurent, y su compañero de reparto Hudson Williams ha elegido un look de Balenciaga que parecía inspirarse en la moda de los toreros: un top bolero de color azul cielo y negro que dejaba abierto para que se viese el torso.
Y como siempre, entre los más bien vestidos de la noche ha habido Colman Domingo, que ha llevado un colorido diseño de Valentino que quería ser un homenaje al pintor Basquiat.
Pero uno de los grandes reyes de la noche ha sido Bad Bunny, que ha dejado a todo el mundo boquiabierto presentándose en la fiesta como una versión de sí mismo envejecida –cabello blanco y barba blanca y arrugas surcándole el rostro–. No ha sido la única sorpresa de su look, ya que ha optado por el low cost y ha ido con un esmoquin de Zara diseñado por él mismo y que destacaba por un gran lazo en el cuello. El traje de Bad Bunny no ha sido la única representación de Inditex en la gala porque la misma Marta Ortega, presidenta del grupo de moda, también ha desfilado por la alfombra de la Met Gala. En su caso lo ha hecho con un vestido de seda azul marino hecho por John Galliano para Zara expresamente para la ocasión.