El príncipe Enrique envía nuevas señales para la reconciliación familiar
El segundo hijo de Carlos III asegura en una entrevista que "algunas personas" no comparten su voluntad de reencuentro
-
CAT -
ENG
LondresDespués del exilio dorado en California, que se ha alargado casi seis años, y el regreso al Reino Unido con su mujer, Meghan Markle, y los dos hijos de la pareja este mes de agosto, el príncipe Enrique vuelve a enviar señales para la reconciliación con la familia Windsor. En una entrevista con la revista GQ, la primera que concede desde que se ha instalado de nuevo en su país, el duque de Sussex asegura que quiere recuperar los vínculos familiares. Pero ha advertido que "algunas personas" no comparten esta voluntad suya. Sin mencionarlo, se refiere a su hermano, el príncipe heredero Guillermo, y a la futura reina consorte, Kate Middleton.
"Con todo lo que pasa en el mundo, lo más importante es reconciliarse", asegura en un momento de la conversación, si bien no todo el mundo quiere pasar página. Y aunque asegura que quiere "que funcione" la nueva etapa, también deja claro que "las cicatrices duran para siempre"; un recordatorio de las muchas que arrastra, desde la muerte en accidente de su madre, Diana de Gales, hasta las peleas con el hermano, que dejó bien documentadas en sus memorias
Muchas informaciones periodísticas publicadas en el Reino Unido han asegurado reiteradamente que los dos hermanos llevan cuatro años sin hablarse. De hecho, la última vez en la que se les vio juntos fue con motivo de la muerte y los funerales de la reina Isabel II. La ruptura se agravó a raíz de la famosa entrevista con Oprah Winfrey, en 2021, en la que los Sussex lanzaron acusaciones de racismo contra miembros de los realeza; después en la docuserie de Netflix, y, finalmente, en las mencionadas memorias.
"Ya hay suficiente drama en el mundo y suficiente drama en la vida de las personas para continuar arrastrando problemas familiares", declara Enrique a la publicación, e insiste en que rehacer estas relaciones es su prioridad. Un portavoz de los duques, sin embargo, ha querido socavar la lectura de sus palabras como un reproche al hermano o a cualquier otro miembro de la familia. Según ha precisado, el comentario se hizo en un contexto general y "no iba dirigido de ninguna manera" contra ningún familiar. Una versión que resulta difícil de tragar, sin embargo.
Un primer mensaje
No es la primera vez que Enrique expresa este deseo de reconciliación. El año pasado ya dijo a la BBC que le gustaría recuperar la relación con sus parientes. Con su padre, el rey Carlos III, parece que el deshielo ha avanzado más: ambos se reencontraron durante la visita del duque al Reino Unido en julio y, según las informaciones conocidas, mantienen conversaciones telefónicas regulares.
El regreso de los Sussex al Reino Unido también ha dejado imágenes que recuerdan las antiguas obligaciones públicas como miembros de la familia real en activo. La semana pasada la pareja participó en su primer acto conjunto desde el regreso, con una visita a Nottingham en la que saludaron a ciudadanos y admiradores. La duquesa definió el acto como "maravilloso".
En la entrevista, Enrique también se aleja de la imagen de víctima que ha acompañado buena parte de su relato público desde que dejaron la familia y las obligaciones reales para iniciar una vida independiente. "Ya no quiero que nadie me compadezca. ¿Por qué? Porque soy un príncipe. Tengo una red de apoyo a mi alrededor, he hecho diferentes formas de terapia y me he esforzado", afirma. Incluso se pregunta dónde estaría ahora si no hubiera recurrido a la ayuda psicológica: "Podría encontrarme en una situación muy diferente".
La muerte de su madre, sin embargo, cuando él tenía 12 años, sigue siendo un trauma. "A veces le hago preguntas, buscando algún tipo de respuesta. Y a veces la recibo", explica a GQ. Este vínculo especial podría convertirse también en un nuevo proyecto audiovisual. Según ha informado últimamente la prensa inglesa, Enrique negocia la producción de un documental sobre su madre para emitirlo con motivo del trigésimo aniversario de su muerte, que se cumplirá el año próximo. ¿Podría ser la efeméride el desencadenante de un apretón de manos entre los dos hermanos? Esta podría ser una de las especulaciones más comentadas por la prensa británica en los próximos meses.