Música

El pequeño templo gerundense de jazz reconocido como una de las mejores salas del mundo

El Sunset Jazz Club de Girona, que en otoño celebrará 25 años, figura en la guía de locales recomendados de la prestigiosa revista estadounidense 'DownBeat'

25/02/2026

GeronaEn una plazoleta detrás de la calle de la Barca, al pie del Barri Vell, junto al río Onyar, se esconde uno de los tesoros culturales más preciados de la ciudad de Girona. Es la sala Sunset Jazz Club, una cueva de jazz con bóveda de piedra, barra de bar y luz tenue, con capacidad para una cincuentena de personas, por donde en los últimos años han pasado músicos extraordinarios como Chano Domínguez, Carlos Benavent, Jorge Rossy o Scott Hamilton. El local pronto celebrará sus 25 años de historia y, recientemente, ha sido seleccionado como una de las mejores salas de jazz del mundo, junto al mítico Jamboree de Barcelona, según la prestigiosa revista estadounidense DownBeat.

Desde el 2011, regenta el Sunset el músico y periodista Alix Levy, junto con su pareja, Anna Gisbert, que fundó la sala en el 2001, cuando en Girona había poquísimos equipamientos culturales. "Vienen músicos buenísimos que, si actuaran en un teatro o auditorio, llenarían toda la sala, pero aquí tenemos la suerte de poderles sentir en acústico y tenerlos cerca", explica Levy. Y añade: "El mundo del jazz es muy pequeño, nos conocemos todos y, con los años, hemos logrado un prestigio que hace que los mejores quieran venir aquí". A los músicos, que hacen correr el boca a boca, les encanta el ambiente cercano pero a la vez muy respetuoso y experto del público, así como la hospitalidad de los propietarios y la calidad de los instrumentos.

Cargando
No hay anuncios

Trampolín para muchos músicos y reconocimiento internacional

En los próximos días, por ejemplo, pasarán por la sala gerundense artistas como el guitarrista Chris Corcoran, referente británico en el mundo del blues; el dúo vanguardista de viento metal de Alex Sipiagin y Luis Bonilla, o la pianista estonia Britta Virves. Entre el amplísimo decálogo de grandes nombres, sin embargo, Levy no quiere destacar ninguno. Sobre todo porque, más allá de los días con estrellas del género, el local programa también presentaciones de libros, charlas y un montón de conciertos con músicos locales y jam sesiones que han consolidado toda una plantilla de intérpretes catalanes de música moderna de mucho nivel. "Tanto si viene Carles Benavent como si es un alumno que comienza, todo el mundo tiene el mismo derecho al reconocimiento y nos provoca el mismo orgullo. Hace unos días, por ejemplo, actuó la Barcelona Jazz Orquestra y tres de los músicos habían empezado a tocar en el Sunset de jóvenes. Esto nos hace muchísima ilusión", asegura el director artístico de la sala.

Cargando
No hay anuncios

Como ocurre a menudo, sin embargo, proyectos de éxito como éste causan más sensación en el extranjero que en casa. "Cuando enviamos información aquí no nos hacen demasiado caso, pero, en cambio, a los medios especialistas de fuera les interesa mucho, tal y como ha ocurrido ahora con el reconocimiento de la lista", dice Levy. Y continúa: "Creo que la ciudad debería aprovecharse más de la oferta y las posibilidades del Sunset, darnos la oportunidad de programar algún concierto en L'Auditori o un festival de jazz que permita llegar a más público".

Cargando
No hay anuncios

120 socios y una orquesta de aficionados

El aforo de esta cueva de jazz es reducido, pero la base de fieles seguidores que la llenan cada semana es sólida y numerosa. De hecho, desde la pandemia, el Sunset cuenta con el empuje de unos 120 socios que pagan cuotas mensuales, ayudan a financiar la iniciativa y se implican en su funcionamiento. "Fuimos la primera sala de España en dar un concierto después del confinamiento, con un aforo de 20 personas, y todo el mundo quería venir. Así que empezamos la idea de los socios, para dar prioridad a los que se apuntaban y para crear red entre los seguidores", recuerda Levy.

Cargando
No hay anuncios

Uno de los socios más activos es Francesc Adroher, guitarrista profesional, que conoce a Sunset como espectador y también como músico habitual de la programación. "Pienso que en una ciudad como Girona tener un club como éste es un milagro. Hablando con músicos de otras ciudades del país, creo que tenemos muchísima suerte y no podemos perderlo", defiende.

Del grupo de socios han surgido iniciativas como la Sunset Jazz Orquestra, una big band de dieciocho músicos dirigida por Ramon Cardo, toda una eminencia, que ensayan cada lunes, ofrecen un par de conciertos al año y realizan intercambios en toda Cataluña. Adroher fue uno de los impulsores y forma parte como trompetista amateur: "Para mí el Sunset va muy ligado a mi trayectoria como músico. Cuando abrió yo tenía 21 años y apenas empezaba. He visto a los mejores músicos del mundo, y para mí, al igual que para muchos músicos locales, también ha sido un escenario clave.

Cargando
No hay anuncios