(Des)cubrimiento

Un sueño de cañas con burritos y música en directo

Jep Morales ha creado un espacio con todo lo que le hace disfrutar: la cocina, la música, el arte y el contacto con la naturaleza y la gente

05/06/2026

BordilsJep Morales Albert (Girona, 1972) ha levantado un sueño de cañas, lonas y materiales reciclados que concentra todo lo que le hace disfrutar: la cocina, la música, el arte y el contacto con la naturaleza y la gente. La Carreta del Ter ya hace seis años que hace parada detrás del pabellón de Bordils, en un “espacio mágico en constante transformación” que, en medio de los campos, ofrece tapas, burritos, paellas, buena música en directo y unas puestas de sol extraordinarias. “Aquí se encuentra gente de todas las edades y condiciones, es como un arca de Noé (animales incluidos) donde todo el mundo es bien recibido”, explica Jep Morales.

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Un cocinero errante y ambientólogoDe padre peruano y madre figuerense, Morales es el quinto de una familia de nueve hermanos. Desde muy pequeño le gustaba cocinar. Hizo estudios de hostelería en la antigua escuela del barrio de Sant Narcís de Girona y ha hecho todos los papeles de la alcancía en la restauración, desde fichar por un restaurante con estrella Michelin hasta enrolarse en un velero o trabajar de cocinero en una casa de modas. Con 25 años decidió dar un giro a su vida y estudió ciencias ambientales en la UdG. Siempre ha sido un poco trotamundos. Ha viajado mucho por Sudamérica y se estableció un año en Costa Rica. Después formó parte de las troupes que recorren los mercados medievales haciendo pan artesanal. Allí se enamoró de la Flautaberna, la carreta de madera que es todavía la base de operaciones de su primer y único proyecto personal, que, una vez adquirida, rebautizó como La Carreta del Ter.

Un proyecto propio a la orilla del TerSu sueño empezó a rodar en el parque del Ter de Colomers, junto a la orilla, en 2019, en un lugar donde había un chiringuito fijo (La Llúdriga) que tuvo que marcharse porque la Agencia Catalana del Agua en las zonas inundables solo permite instalaciones ambulantes. Allí, con el apoyo del artista Rafael Feliu, el proyecto empezó a tomar forma y a crecer. Más adelante, también el artista angoleño Antognioni Brunhoso añadió las decoraciones de caña, aplicando un concepto que Morales define como “arte en movimiento” y que va aglutinando gente que “aporta ideas, conocimientos y materiales”. También su hermano Pau Morales, pintor y músico, le echó una mano. La Carreta del Ter decidió trasladarse a Bordils cuando el Ayuntamiento de Colomers le dijo que tendrían que compartir espacio con tres furgonetas más y Morales pensó que se perdería la esencia de su proyecto.

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Cocina con vistas al escenarioSe tarda unos 20 días en montar todo el entramado de cañas, maderas y lonas que configura La Carreta del Ter. Morales hace vida en su rulot durante toda la temporada. Las miradas de los clientes confluyen en el escenario, donde se programan conciertos los fines de semana y jam sessions los miércoles (a partir de San Juan). El cocinero ha situado a los músicos justo delante de la ventana donde cocina, de manera que el público puede disfrutar del doble espectáculo de los intérpretes y de un chef multitareas capaz de bailar al ritmo de la música mientras prepara suculentos platos de la cocina peruana, como la causa a la limeña (homenaje a su padre) o sus famosos burritos. El plato estrella de la casa ambulante es el burrito de carrillera de ternera, que tuesta con una reducción lenta de vino para conseguir una carne melosa y digna del mejor restaurante. “Pelamos las patatas para las bravas una a una y aquí no entra nada de quinta gama, todo es fresco, natural y de proximidad”, asegura. También se pueden degustar cervezas artesanas y vinos de proximidad.

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Los conciertos funcionan con taquilla inversa y cabe destacar la calidad de las jam sessions de los miércoles. “Las programamos el día que los músicos no acostumbran a tener bolo porque les gusta venir aquí a tocar. Siempre miro de tratarles muy bien porque hay que ayudar a la música en directo”, explica Morales.