Somalilandia: el precio de la independencia
Como si fuera un regalo de Navidad atrasado, el pasado 26 de diciembre Israel reconoció a Somalilandia, un territorio del África oriental, como estado independiente. Era lo que Somalilandia había perseguido durante más de tres décadas, desde que se separó de facto de Somalia a principios de los años 90. A diferencia de Somalia, donde el estado se derrumbó en el año 1991, Somalilandia ha logrado tener paz, estabilidad e instituciones funcionales. Su puerto, que cuenta con inversión de los Emiratos Árabes Unidos, es uno de los más eficientes del África, pero no funciona a pleno rendimiento. Desde 2012 tiene una planta embotelladora de Coca-Cola, pero solo funciona al 50% de su capacidad: todos los materiales de la planta, excepto el agua, son importados. La falta de reconocimiento internacional ha impedido su acceso a los mercados financieros o al crédito, y las remesas —que representan un tercio del PIB— han mantenido a Somalilandia desde el exterior. Ahora esperan que, con el reconocimiento, todo cambie. “Hemos hecho nuestra mitad: la otra vendrá cuando tengamos reconocimiento” declaró al Financial Times a mediados de marzo el presidente de Somalilandia, Abdirahman Mohamed Abdullahi.Antes del reconocimiento de Israel, el gran éxito diplomático de Somalilandia había sido conseguir —temporalmente— el reconocimiento de uno de sus grandes vecinos, Etiopía, a principios de 2024. Este país, que no tiene salida al mar, conseguía el acceso al puerto de Somalilandia durante 50 años. A cambio, Somalilandia pasó a ser considerado un estado independiente y consiguió una parte del accionariado de Ethiopian Airlines, una de las aerolíneas más reconocidas y con más éxito del continente africano. La indignación de Somalia, que sigue considerando Somalilandia parte de su territorio, obligó a los etíopes a dar marcha atrás. Para evitar un conflicto regional, Etiopía se retiró del acuerdo, y dejó de tener salida al mar. El reconocimiento de Israel, que no fue seguido del de ningún otro país, sigue vigente. Y el conflicto con Irán ha mostrado hasta qué punto puede ser clave para Tel Aviv.Somalia se encuentra a pocos kilómetros de Yemen, donde operan los hutíes, un grupo chií enfrentado a Israel y que ha recibido apoyo de Irán en el llamado Eje de la Resistencia. En declaraciones a Bloomberg, dos funcionarios de Somalia confirmaron los rumores: el territorio permitirá que Israel pueda recopilar información sobre los hutíes y llevar a cabo operaciones contra ellos. Un político local vinculado a la presidencia no descartaba, en el mismo artículo, que Israel pueda instalar allí una base. Esta posición en el mar Rojo es clave, también, por la proximidad del estrecho de Bab el-Mandebla proximidad del estrecho de Bab el-Mandeb