Los rescates milagrosos mantienen viva la esperanza en Venezuela mientras el tiempo se agota
Los equipos de rescate continúan encontrando supervivientes entre los escombros días después de los terremotos
Los equipos de rescate continúan trabajando contrarreloj en las zonas más afectadas por el doble terremoto que sacudió Venezuela, con la esperanza cada vez más limitada de encontrar supervivientes. Cuatro días después de los seísmos, el balance es dramático: 1.450 muertos, 3.150 heridos y miles de desaparecidos.
Aunque con el paso del tiempo disminuye de manera drástica la posibilidad de encontrar supervivientes con vida, las últimas horas han dejado imágenes para la esperanza. Diversos rescates, algunos en condiciones límite, han sido recibidos como auténticos milagros por los equipos de emergencia desplegados sobre el terreno. Uno de los casos más destacados es el de un bebé de 18 días rescatado junto con su madre después de pasar más de 72 horas bajo los escombros en La Guaira. La operación, de extrema dificultad, fue posible gracias al acceso por pequeñas cavidades de aire entre los escombros.
También han sido recuperados con vida un hombre y su hijo adolescente, localizados por los equipos de rescate tras oír gritos bajo los restos de un edificio derrumbado. El rescate se alargó durante horas para garantizar la estabilidad de la estructura.
Otro caso que ha emocionado al país es el de un niño de 11 años rescatado con vida tras pasar tres días atrapado bajo los escombros. Según han explicado los equipos de emergencia, el niño habría sobrevivido porque se escondió dentro de un armario durante el doble terremoto, hecho que habría sido clave para resistir hasta la llegada de los equipos de rescate.
Cualquier ruido puede ser clave para localizar personas desaparecidas. Es el caso de una mujer de 60 años que fue localizada después de golpear la estructura donde había quedado atrapada. Después de tres días bajo los escombros, los equipos de rescate la encontraron, la inmovilizaron y la evacuaron en camilla, entre los aplausos de las personas presentes. La operación, que requirió más de once horas de trabajo, contó con el apoyo de la UME española y otros equipos internacionales.
Son casos que los equipos de rescate califican de excepcionales. Las primeras 72 horas después de un derrumbe marcan la frontera más plausible entre la vida y la muerte, aunque más allá aún pueden aparecer supervivientes si han quedado atrapados en espacios protegidos entre los escombros o bien en una bolsa de aire que les permita respirar. Así pues, la prioridad continúa siendo localizar personas con vida antes de que el tiempo se agote definitivamente.