Rescate milagroso en Nepal: encuentran con vida a dos personas diez días después de la riada
Los servicios de rescate consiguen sacar a dos trabajadores vivos de un túnel
BarcelonaCuando ya empezaba a ser casi imposible, ha sucedido. Este viernes, 10 días después de la gran riada que asoló Nepal, dos trabajadores atrapados en un túnel de un proyecto hidroeléctrico en construcción han sido rescatados con vida. Los hombres han informado de que hay más personas vivas en el interior de la infraestructura.
Los supervivientes fueron localizados a unos 170 metros de la entrada del túnel. Los equipos de rescate nepalíes oyeron voces en el interior, y a partir de ese momento, intensificaron las tareas de rescate. Hasta que este viernes han conseguido sacarlos. Antes de liberarlos, los rescatistas han podido establecer una breve comunicación con las dos personas atrapadas: "No tengáis miedo, os estamos rescatando", han gritado hacia el interior, desde donde los trabajadores atrapados han respondido con un "¡De acuerdo!".
Las dos personas rescatadas son Sanjay Sah, capataz mecánico, y Kabir Mahran, supervisor mecánico. Ambos trabajaban en el proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, situado en el distrito de Nuwakot, al norte de Katmandú, en una de las zonas más golpeadas por las riadas del 26 de agosto. Los informes elaborados por las autoridades indican que 42 trabajadores quedaron atrapados en esta central subterránea.
Al ser rescatado, Sah ha relatado a un equipo del ejército nepalí cómo fueron los momentos previos a la llegada de la riada. "Les dije a todos [los trabajadores] que había habido un accidente en la presa principal y les pedí que huyeran. Cuando terminé de hacerlo, ya había perdido la oportunidad de salir. No pude huir".
Centenares de trabajadores desaparecidos
Las tareas de rescate se concentran desde hace días en diversas infraestructuras similares de la región, donde cientos de trabajadores continúan desaparecidos. Todo hace pensar que la mayoría habrían quedado atrapados en túneles bloqueados por el barro y los escombros.
Cuando ya han pasado diez días de la riada, el balance de muertos en Nepal y en el Tíbet se eleva a 1.280, y la cifra de desaparecidos se mantiene en 5.600, incluyendo a unos 800 extranjeros. En medio de la devastación, 85.000 personas se han quedado sin casa.