El departamento de Justicia ha retenido documentos clave del caso Epstein que señalan Trump
Se han omitido las notas de tres entrevistas que el FBI realizó a raíz de una acusación contra el presidente de haber abusado sexualmente de una menor
WashingtonEn el tsunami de más de tres millones de documentos sobre el caso Epstein publicados en enero, el departamento de Justicia retuvo una serie de archivos clave sobre Donald Trump. A partir de un índice del FBI sobre las investigaciones se ha podido detectar que entre los archivos entregados al público falta un memorando que la agencia hizo a partir de una denuncia hecha por una mujer en el 2019. La mujer acusaba a Trump y Epstein de haberla agredido sexualmente cuando aún era menor, años atrás. Dado que el sumario sí se ha incluido dentro de la oceánica base de datos pública creada por la administración, se ha podido detectar cómo el ministerio ha dejado sin revelar el citado informe. De acuerdo con la lista, el FBI condujo hasta cuatro entrevistas en relación a estas acusaciones, pero sólo se ha publicado la nota de una. Faltan las tres restantes, que suman unas 50 páginas.
Los documentos públicos tampoco incluyen las notas originales de las entrevistas, las cuales están recogidas en el índice como parte del archivo. En otras entrevistas realizadas por el FBI con otros potenciales víctimas y testigos de los abusos, el departamento de Justícia sí ha publicado las notas originales.
La constatación de que la administración ha evitado incluir el informe en la base de datos públicas ha sido hecha tanto por el New York Times como la radio pública NPR. En un análisis similar, la cadena también señala cómo el departamento Justicia ha eliminado de la base de datos pública acusaciones contra Epstein que también citaban al presidente. Según la revisión hecha por la CNN, faltarían más de 90 entrevistas realizadas por el FBI durante la investigación. No está claro por qué razones se ha obviado toda esa información.
El martes, el miembro más rango del comité de supervisión de Comité de la Cámara de los Representantes, el demócrata Robert Garcia, confirmaba la falta de documentos. "Tenemos una superviviente que hizo series acusaciones contra el presidente. Pero hay una serie de documentos, y parece que posibles entrevistas, que el FBI elaboró con la superviviente que faltan, y no tenemos acceso", denunciaba Garcia.
El lunes, Justícia ya contestó que "los únicos materiales que se ha ocultado eran reservados o duplicados". En un nuevo comunicado, el ministerio apuntaba a otra posibilidad: que los archivos estén incluidos en "una investigación federal en curso". En la ley para forzar la publicación de todos los documentos se dejó un gran margen de discreción en el departamento a la hora de decidir qué materiales hacía públicos y cuáles no. Entre otras opciones, se reservaba el derecho a conservar documentos que pudieran interferir en investigaciones federales. El año pasado, en un intento por desviar el foco de atención, Trump anunció que había instruido al FBI para que investigara la relación de los Clinton, que también aparecen mencionados en los documentos, con Epstein. Mañana y pasado el matrimonio planea testificar ante el comité que supervisa las investigaciones sobre el pederasta.
No es la primera vez que el ministerio intenta barrer bajo la alfombra nuevos escándalos. Tras poder tener acceso a los archivos sin censura, el congresista republicano Thomas Massie también denunció que estaba el nombre de al menos seis hombres que estaban "probablemente implicados" en la trama de abusos, pero que se había ocultado sus identidades. Entre ellos estaría un ciudadano estadounidense, un individuo que ocupaba un "alto cargo en un gobierno extranjero" y "tres o cuatro más" cuyas nacionalidades todavía no han sido identificadas. "No hay razón alguna en nuestra legislación que les permita censurar los nombres de estos hombres", denunció Massie.
La relación de Trump con Epstein estalló el pasado verano como una bomba de uva que hirió gravemente la credibilidad del presidente entre las bases, al tiempo que salpicaba a otras grandes personalidades. El republicano se pasó la campaña prometiendo que publicaría los documentos sobre el caso del pederasta fallecido en su celda en el 2019, justo antes del juicio. Pero, sentado en el Despacho Oval, esto no ocurrió. Si finalmente se publicaron los tres millones de archivos que hay ahora es porque una gran mayoría, incluidos los republicanos, forzaron en el Congreso una ley que forzase la presentación pública de las investigaciones del caso Epstein. Trump, acorralado por el escándalo, acabó cediendo y el ministerio de Justicia, controlado por lealistas, ha convertido el ejercicio de transparencia en uno de humo.
Las dos remesas de documentos publicadas por el ministerio -ambas fuera del plazo legal- no aportaban información nueva sobre la vinculación de Trump con Epstein. Las nuevas revelaciones o bien hacían referencia a detalles que ya se sabían –como la felicitación del presidente a Epstein por su cumpleaños– o eran duplicados de correos que ya reveló el comité del Congreso el año pasado. Mientras, el fiscal general adjunto y antiguo abogado del presidente, Todd Blanche, da por cerrada la polémica. "No había nada que nos permitiera procesar a nadie", decía al día siguiente de la publicación de los archivos. Tal y como ha demostrado el tiempo, la publicación no ha tenido un impacto relevante en la imagen del presidente. El daño ya estaba hecho y los nuevos datos, para el momento, no han aportado nada que haya agravado el escándalo. Por el contrario, han provocado un alud de dimisiones en Europa, con un estruendo en la monarquía británica, que prácticamente han desviado la atención de las acusaciones de abuso sexual contra Trump.