Hegseth recorta a los generales del ejército de los EE. UU. y agrava el vacío de liderazgo en posiciones críticas

Más de una veintena de altos mandos ya han sido despedidos o han dimitido a raíz de las presiones del secretario de Defensa

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El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, durante el discurso en Quantico.
30/09/2026 - 21:55 h

WashingtonEl secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, reduce un 20% los generales y almirantes del ejército estadounidense en medio de los problemas que arrastra para cubrir vacantes en posiciones de liderazgo críticas. El jefe del Pentágono ha anunciado este miércoles una reducción adicional del 10%, que se suma a la de la misma cifra ya ordenada en mayo de 2025, en una intervención extraordinaria en la base de marines de Quantico, donde hace justo un año tildó a los altos mandos militares de permitir "soldados gordos" y "barbudos". El recorte llega en un momento crítico para el ejército más poderoso del mundo, que sigue enfangado en la guerra de Irán y con vacíos en áreas clave a raíz de la purga de Hegseth.

"Los medios lo llaman purga, pero yo digo que es rendición de cuentas y una medida que ya hacía mucho tiempo que había que tomar. Sinceramente, creo que es el mínimo imprescindible", ha asegurado Hegseth, en lo que ha defendido que es una "reorientación" del ejército estadounidense. "Solo queremos generales de alto rendimiento", ha añadido el secretario de Defensa.

Hegseth ya ordenó en mayo de 2025 reducir al menos el 10% de los generales y oficiales de alto rango, así como el 20% de los generales de la Guardia Nacional (el cuerpo de reservistas). En un memorándum publicado en la página del departamento de Defensa, el secretario justificó el recorte como necesario para "impulsar la innovación y la excelencia operativa". Todo para reducir "la burocracia innecesaria".

Al menos 23 generales, almirantes y líderes del área civil del Pentágono han sido despedidos o han dimitido de su cargo a raíz de las presiones de Hegseth. El caso más reciente es el secretario del Ejército, Dan Driscoll, que dimitió a finales de agosto por las fricciones con Hegseth. En reiteradas ocasiones, el líder de la rama civil del Pentágono ha expresado su preocupación por cómo el secretario de Defensa está gestionando la transformación del aparato militar.

Posiciones críticas como la del jefe del estado mayor del Ejército o la dirección del equipamiento de las unidades terrestres –de la cual depende el abastecimiento de misiles Patriot– hace meses que continúan vacantes. En el mes de junio, Hegseth también forzó que el general Christopher T. Donahue, máximo comandante del ejército norteamericano en Europa, se retirara. La decisión supuso un golpe duro para aquellos que le consideraban un referente en el impulso de la adaptación militar a un futuro campo de batalla dominado por los drones y la inteligencia artificial.

La purga sistemática que Hegseth ha llevado a cabo en el Pentágono también ha provocado un clima de malestar en el que cada vez es más difícil que los expertos militares cumplan su papel de asesores.

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