Trump anuncia que amplía el alto el fuego con Irán, pero mantiene el bloqueo en Ormuz
El presidente dice que mantiene la tregua para dar tiempo a los iraníes a presentar una propuesta de acuerdo, a pesar de que Teherán no parece nada dispuesto a sentarse a negociar
WashingtonDespués de suspender el viaje del vicepresidente JD Vance a Islamabad, Donald Trump ha anunciado que amplía el alto el fuego con Irán por petición del mariscal pakistaní, Asim Munir, y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif. Una vez más, Pakistán sale al rescate del republicano. El presidente estadounidense asegura en un mensaje en Truth Social que mantendrá la tregua hasta que los dirigentes iraníes "puedan presentar una propuesta [de acuerdo] unificada", ya que "el gobierno de Irán está gravemente fracturado". Aun así, Trump asegura que mantendrá el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz. Los ayatolás han estado exigiendo que los estadounidenses levanten el cordón militar como condición para poder volver a sentarse a negociar. De momento, el régimen no se ha pronunciado sobre el nuevo movimiento del magnate.
"He ordenado a nuestras fuerzas militares que continùen el bloqueo y, en todos los demás aspectos, se mantengan preparadas y capaces; así mismo, ampliaré el alto el fuego hasta que presenten su propuesta y se concluyan las conversaciones, de una manera u otra", ha escrito este martes. En las últimas horas, las fuerzas iraníes se habían mostrado especialmente beligerantes ante el asedio. Antes del nuevo volantazo de Trump, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha dicho en una publicación en X que "el bloqueo a los puertos iraníes es un acto de guerra y, por tanto, una violación del alto el fuego". “Abordar un barco comercial y tomar su tripulación como rehenes es una violación aún más grave. Irán sabe cómo neutralizar las restricciones, cómo defender sus intereses y cómo resistir la intimidación”, escribía en referencia a las últimas interceptaciones de naves iraníes por parte de los marines.
La Casa Blanca ya había suspendido el viaje de Vance a Islamabad esta mañana, cuando los ayatolás aún no habían confirmado si asistirían a la ronda de conversaciones. La principal razón por la cual se habría aplazado la partida de Vance es que la Casa Blanca quiere garantías de que se podrá llegar a un acuerdo sólido en la nueva ronda de conversaciones.
La decisión de alargar indefinidamente la tregua se produce después de una mañana de reuniones frenéticas en la Casa Blanca. Aparte de Vance, también han asistido los otros dos hombres fuertes del equipo negociador, el enviado especial Steve Witkoff y el yerno del presidente, Jared Kushner. Esta mañana su vuelo desde Miami también ha sido desviado para dirigirse a Washington, en lugar de Europa, donde debían hacer escala para ir a Pakistán.
El anuncio de Trump, a pesar de disipar el temor a que EE. UU. reanudase los ataques contra Irán, no aclara la fotografía general. Sobre todo porque aún falta ver si los iraníes decidirán comprar la extensión de la tregua y no reanudarán los ataques al resto del Golfo. La predisposición de Teherán a sentarse a negociar sigue siendo una incógnita. Si alargar el alto el fuego con el bloqueo estadounidense les es más beneficioso que reanudar las hostilidades, es una cuestión que solo saben ellos.
En las últimas horas la incertidumbre en torno a las conversaciones y el alto el fuego había llegado a niveles esperpénticos. Ni siquiera había una hora clara sobre cuándo se supone que la tregua debería expirar. Trump había dicho este lunes a Bloomberg que la tregua caducaba el miércoles por la noche, hora de Washington. Pero este martes por la mañana, el ministro de Información y Radiodifusión de Pakistán, Attaulah Tarar, ha dicho que la hora de finalización eran las 4.50 h en Washington (las 13.50 h del miércoles en Cataluña). Paralelamente, la televisión estatal iraní habla de las 3.30 h del miércoles, hora de Teherán, que serían las dos de la madrugada en Cataluña. En medio de este galimatías de horas y husos horarios, destacaba cómo el presidente estadounidense es quien estaba dando más oxígeno a la tregua. Los ayatolás, en cambio, son los que más la acortan, aunque realmente se están ciñendo a la hora en que comenzó la pausa el pasado 7 de abril.
Una vez más Trump vuelve a demostrar que sus palabras se las lleva el viento. Esta mañana volvía a decir en una entrevista a la CNBC que no se planteaba ampliar la tregua y que estaba "a punto" para reanudar los combates. A pesar del enrocamiento de Teherán, Trump continuaba insistiendo en que creía que EE. UU. conseguirían "un gran acuerdo".
El primer –y de momento único– encuentro en Islamabad duró más de 20 horas para acabar sin ningún tipo de entendimiento. Fuentes iraníes filtraron a los medios que uno de los grandes puntos de discrepancia era el estrecho de Ormuz. Los ayatolás exigen ser reconocidos como el principal actor que controla el paso. Desde la parte estadounidense se puso el foco en la cuestión nuclear. Cuando Vance compareció para anunciar que volvía a Washington sin un acuerdo subrayaba la incapacidad de los iraníes de ceder en la cuestión del programa nuclear.
La semana pasada Trump aseguraba que los EUA habían acordado con Irán recuperar "el polvo nuclear" enterrado en las ruinas de Fordow, Natanz y Isfahan que fueron bombardeadas en junio del 2025. El término "polvo nuclear" es el concepto con el que Trump se refiere al uranio enriquecido en manos de los iraníes, el cual es considerado como una de las principales preocupaciones de seguridad de los EUA. El anuncio de que los estadounidenses podrán recuperar estos restos no ha sido confirmado por Irán.
Continúa el bloqueo en el estrecho de Ormuz
Mientras tanto, en el estrecho de Ormuz todo continúa como si no hubiera existido nunca ningún alto el fuego. De hecho, en los últimos días la situación aún ha escalado más, con el bloqueo estadounidense al paso marítimo. El fin de semana la marina estadounidense interceptó un barco iraní que intentaba cruzar su cordón militar, hecho que acercó la tregua peligrosamente al abismo. Irán ve esta acción como una ruptura del alto el fuego y la Guardia Revolucionaria advirtió de posibles represalias. El reproche es mutuo entre las dos partes, ya que Trump también ha acusado a Irán de romper el acuerdo "muchas veces".
Este martes de madrugada, el ejército de los Estados Unidos ha abordado un petrolero sancionado en el océano Índico, a 600 kilómetros de las costas de Sri Lanka. Se trata del petrolero M/T Tifani, y la operación se enmarca en los esfuerzos de Washington por apretar a Irán asaltando embarcaciones sancionadas que, siempre según la versión de la Casa Blanca, "proporcionan apoyo material a Irán". La operación se ha llevado a cabo en alta mar. Sobre esta cuestión, el Pentágono ha reiterado en un comunicado que las aguas internacionales "no son un refugio para barcos sancionados". "El departamento de Guerra continuará negando a los actores ilícitos y a sus barcos la libertad de maniobra en el ámbito marítimo", ha remachado Washington.