La Casa Blanca suspende el viaje a Islamabad y aumenta la incertidumbre sobre las negociaciones
El vicepresidente estadounidense todavía no ha subido al avión y Teherán tampoco ha confirmado que vuelva a sentarse a la mesa de negociación
WashingtonLa esperanza de evitar una nueva escalada bélica entre los EUA y el Irán se desvanece. La única parte que parece seguir remando para evitar que el alto el fuego se acabe sin una nueva ampliación es Pakistán, país mediador, que todavía trabaja para llevar a la mesa a los dos países. Pero Irán todavía no ha respondido oficialmente si volverá a la mesa de negociación, y la predisposición de la Casa Blanca parece enfriarse. De momento, el vicepresidente J.D. Vance no ha volado a Islamabad, tal como se había anunciado. El republicano tiene previsto participar en varias reuniones de gobierno a lo largo del día para decidir los pasos siguientes, según informan fuentes conocedoras a la CNN. Por el momento, el encuentro está suspendido por el arte de la Casa Blanca. Pero no cancelado.
La incertidumbre es tal que incluso no queda claro cuándo se supone que acaba el alto el fuego. El presidente estadounidense, Donald Trump, decía ayer a Bloomberg que la tregua expira el miércoles por la noche, hora de Washington. Pero hoy por la mañana, el ministro de Información y Radiodifusión de Pakistán, Attaulah Tarar, ha dicho que la hora de finalización eran las 4.50 a.m PST, las 7.50 de la mañana del miércoles en Washington y el mediodía en Cataluña. Paralelamente, la televisión estatal iraní habla de las 3:30 am del miércoles, hora de Teherán, que serían las 8 de la tarde de este martes en Washington. En medio de este galimatías de horas y husos horarios, destaca que Trump es quien está dando más oxígeno a la tregua. Los ayatolás, en cambio, son los que más la acortan, aunque realmente se están ciñendo a la hora en que empezó la pausa el pasado 7 de abril.
Trump ha dicho este martes por la mañana que está "a punto" para reanudar los combates y ha vuelto a asegurar que no quiere alargar la tregua. "No tenemos mucho tiempo", ha dicho en una entrevista telefónica a la cadena CNBC cuando le han preguntado por la posibilidad de posponer el vencimiento. Aunque las declaraciones de Teherán parecen estar lejos de mostrar ningún avance público en las conversaciones, Trump continúa insistiendo en que cree que los EUA conseguirán "un gran acuerdo".
Tarar, reconocía que a las 19.30 horas (hora de Pakistán) todavía no habían recibido ninguna confirmación por parte de los iraníes sobre su participación en una nueva ronda de conversaciones. El retraso del viaje de Vance a Islamabad también ensombrece el panorama. La delegación estadounidense no se arriesgará a viajar hasta la capital pakistaní sin tener claro que Teherán se presentará. La principal razón por la que se habría aplazado la partida de Vance es que la Casa Blanca quiere garantías seguras de que se podrá llegar a un acuerdo sólido en la nueva ronda de conversaciones.
El primer encuentro -y de momento único- encuentro en Islamabad duró más de 20 horas para acabar sin ningún tipo de entendimiento. Fuentes iraníes filtraron a los medios que uno de los grandes puntos de discrepancia era el estrecho de Ormuz. Los ayatolás exigen ser reconocidos como el principal actor que controla el paso. Desde la parte estadounidense se puso el foco en la cuestión nuclear. Cuando Vance compareció para anunciar que volvía a Washington sin un acuerdo subrayaba la incapacidad de los iraníes de ceder en la cuestión del programa nuclear.
La semana pasada Trump aseguraba que los EE. UU. habían acordado con "el polvo nuclear" enterrado en las ruinas de Fordow, Natanz y Isfahán que fueron bombardeadas en junio de 2025. El término "polvo nuclear" es el concepto con el que Trump se refiere al uranio enriquecido en manos de los iraníes, el cual es considerado como una de las principales preocupaciones de seguridad de los EE. UU. El anuncio de que los estadounidenses podrán recuperar estos restos no ha sido confirmado por Irán.
Los otros dos hombres fuertes del equipo negociador, el enviado especial Steve Witkoff y el yerno del presidente, Jared Kushner, también están volando de Miami a Washington, según el portal Axios. En teoría su vuelo había salido de Florida para hacer escala en Europa y poner rumbo a Pakistán. Una de las recientes exigencias de Irán para confirmar la asistencia a las nuevas rondas de paz era ver que Vance subía al avión en dirección al país asiático. El precio del barril de crudo ha vuelto a rozar los 100 dólares después de que se pusiera en pausa el viaje de la delegación estadounidense a Islamabad.
Continúa el bloqueo en el estrecho de Ormuz
Mientras tanto, en el estrecho de Ormuz todo continúa como si no hubiera existido nunca ningún alto el fuego. De hecho, en los últimos días la situación todavía ha escalado más, con el bloqueo estadounidense al paso marítimo. El fin de semana la marina estadounidense interceptó un barco iraní que intentaba atravesar su cordón militar, hecho que acercó la tregua peligrosamente al abismo. Irán ve esta acción como una ruptura del alto el fuego y la Guardia Revolucionaria advirtió de posibles represalias. El reproche es mutuo entre las dos partes, ya que Trump también ha acusado a Irán de romper el acuerdo "muchas veces".
Este martes de madrugada, el ejército de los Estados Unidos ha abordado un petrolero sancionado en el océano Índico, a 600 kilómetros de las costas de Sri Lanka. Se trata del petrolero M/T Tifani, y la operación se enmarca en los esfuerzos de Washington para ahogar a Irán asaltando embarcaciones sancionadas que, siempre según la versión de la Casa Blanca, "proporcionan apoyo material a Irán". La operación se ha llevado a cabo en alta mar. Sobre esta cuestión, el Pentágono ha reiterado en un comunicado que las aguas internacionales "no son un refugio para barcos sancionados". "El departamento de Guerra continuará negando a los actores ilícitos y a sus barcos la libertad de maniobra en el ámbito marítimo", ha rematado Washington.