Trump carga contra el gobierno de Pedro Sánchez por Irán: "Cortaremos todo el comercio con España"
El ejecutivo español contesta que tiene "recursos necesarios para contener posibles impactos" y que Washington debe remitirse a los acuerdos comerciales con la UE
Washington / Bruselas / MadridDonald Trump ha cargado contra el gobierno español por haberle negado ayuda militar en su guerra contra Irán y ha asegurado que Estados Unidos cortará "todo el comercio con España". "No queremos tener nada que ver con España", ha subrayado el presidente estadounidense durante un encuentro con el canciller alemán, Friedrich Merz, en la Casa Blanca. La reunión ya estaba programada antes de que estallara el conflicto, y aunque uno de los principales objetivos de Merz era hablar sobre Ucrania, la situación en Oriente Medio se ha impuesto. En este contexto, cuando se ha hablado de la ayuda de Europa en la campaña militar, Trump ha dicho que España ha sido "terrible". El posicionamiento de Madrid dista del criterio de Alemania, Reino Unido y Francia, que se han alineado directamente con los estadounidenses a favor de los ataques contra Teherán.
El mandatario ha recordado la oposición del gobierno de Pedro Sánchez de aumentar el gasto en defensa al 5% del PIB como miembro de la OTAN y ha reprochado la negativa de Madrid a permitir que las fuerzas estadounidenses utilicen las bases de Rota y Morón de la Frontera como punto de salida. "Ahora España ha dicho que no podemos utilizar sus bases. Podríamos utilizarlas si quisiéramos. Podríamos simplemente volar y nadie nos diría que no las usáramos", ha declarado a los periodistas. 5%", remachó.
This browser does not support the video element.
Las declaraciones de Trump han cogido al gobierno español en la sesión de control en el Senado. A su salida, ninguno de los ministros ha querido pararse a hacer declaraciones a los medios de comunicación -"es un tema serio y delicado", han indicado fuentes del ejecutivo entre correderas y micrófonos- y ha sido la Moncloa quien ha pilotado la respuesta a Trump. "Nuestro país cuenta con los recursos necesarios para contener posibles impactos", indicaron las fuentes, además de recordar a Estados Unidos que si quieren "revisar" la relación comercial, "lo tendrá que hacer respetando la autonomía de las empresas privadas, y los acuerdos bilaterales con la Unión Europea".
Sánchez se ha situado como antítesis en Trump: desde su oposición a aumentar el gasto militar hasta su contundencia ante las pretensiones de Estados Unidos con Groenlandia. Y es que la estrategia de la Moncloa pasa por erigir al presidente español como líder más allá de las fronteras españolas con dos objetivos: en política exterior ser un referente en contra de la "ultraderecha mundial" y, en política interior, movilizar al electorado de izquierdas en contra del PP y Vox en las próximas elecciones. Por este motivo, Sánchez no quiere pasar de puntillas frente a la amenaza de Trump y este miércoles a las nueve de la mañana hará una declaración institucional para valorar los últimos acontecimientos políticos. Lejos de bajar los brazos, pues, el gobierno español mantiene el pulso con la administración estadounidense. "España no acepta chantajes ni lecciones de un país agresor. Somos un país de paz", remachó a su vez la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, de Sumar.
La oposición en España ha estallado contra el gobierno español. "Si Irán le da las gracias y Estados Unidos le considera un aliado terrible, falla usted", ha dicho a X el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. "Las decisiones de Sánchez, que es un traidor y miserable, perjudican a los españoles", ha añadido el líder de Vox, Santiago Abascal, mientras que la patronal española reclama a la Moncloa que "reconduzca" la situación y "vaya de la mano" de la UE.
Alemania cierra filas con Trump
Trump ha cargado contra un socio de la UE frente a otro miembro: Alemania. El canciller Merz, sin embargo, no ha dicho nada en defensa de España cuando el presidente estadounidense ha atacado al país, que ha llegado a plantear la idea de un posible "embargo". Es más, incluso tumbó el cuello y dio la razón al magnate cuando los periodistas le preguntaron qué pensaba sobre la idea de castigar a España por su reducida aportación a la OTAN. "Es muy sencillo: tenemos que convencer a España de que se ponga al día con el 3% o el 3,5% que acordaron dentro de la OTAN", ha contestado el canciller alemán, que ni siquiera ha reprochado el resto de ataques que Trump ha proferido contra la Unión Europea. Mientras Merz le hacía la garra-gara a Trump y escenificaba una grieta dentro del bloque comunitario, Bruselas ha salido en defensa del ejecutivo español.
En concreto, la Comisión Europea ha emitido un comunicado que dice que "siempre velará por proteger plenamente los intereses de la Unión Europa". Además, ha vuelto a instar a la Casa Blanca a que "cumpla" el acuerdo comercial que firmaron la UE y Estados Unidos el pasado verano. Este pacto es ya favorable a los intereses de Washington: supone un incremento del 15% de las importaciones europeas en Estados Unidos, mientras que no se modifican las tasas de aduanas de sus exportaciones al bloque comunitario. Sin embargo, Bruselas cada vez se cree menos las amenazas de Trump, ya que para contestar se ha remitido al comunicado que ya emitió el mes pasado cuando la Casa Blanca amenazó con un nuevo incremento de aranceles. Fuentes comunitarias avisan de que no piensan decir nada más hasta que no tengan la certeza de que las amenazas del republicano van en serio.
No es la primera vez que Trump carga contra el ejecutivo de Sánchez. En octubre del pasado año, el presidente ya dijo que España merecía ser "castigada" por negarse a contribuir con el 5% en defensa y llegó a insinuar que fuera expulsada de la OTAN. En ese momento la amenaza del presidente también resultaba poco creíble porque ya había firmado el marco de un acuerdo comercial para todo el blog de la Unión Europea. La Casa Blanca lo tiene muy complicado para atacar sólo a uno de los socios europeos: las competencias en comercio son de la Unión Europea, y negocia y actúa como un solo blog. Por tanto, si Estados Unidos quiere atacar a España, en la práctica deberá restringir las relaciones comerciales al global de la Unión Europea.
El ejemplo de Brasil
Sánchez lleva tiempo cuestionando la política de Trump. Hace un mes, el presidente español publicó un artículo en New York Times defendiendo la regularización de medio millón de migrantes en España y lo exponía en contraste con la política de terror desplegada por su homólogo estadounidense. "Algunos dirigentes han optado por perseguirlos y deportarlos mediante operaciones que son tanto ilegales como crueles. Mi gobierno ha escogido otro camino", escribía entonces Sánchez, lo que hizo que Elon Musk y otros tótems de la extrema derecha bramaran contra él. Sin embargo, Trump no lo hizo.
El año pasado, el enfrentamiento del gobierno brasileño con Washington resultó beneficioso para Luiz Inácio Lula da Silva. Trump castigó a Brasil con aranceles por la sentencia de condena al expresidente Jair Bolsonaro por su intento de golpe de estado. El hecho de que entonces Lula plantara cara a su homólogo estadounidense le ayudó a ganar popularidad. Sin embargo, es una incógnita saber si ahora sucederá lo mismo con Pedro Sánchez.