En Ceuta se libra "la batalla por el futuro de nuestra civilización": el argumento ultra en las redes
La extrema derecha global hace de la crisis migratoria en la ciudad autónoma el icono del rechazo a los inmigrantes y a las políticas de integración
LondresCeuta y la crisis fronteriza desatada el jueves en la ciudad autónoma se ha utilizado en las redes sociales como gasolina para esparcir la xenofobia de la ultraderecha global. X, Telegram, Facebook y otras plataformas han convertido en pocas horas el enclave español del norte de África en un símbolo de la internacional reaccionaria; en una forma de barrer políticamente a casa y de favorecer las propuestas más deshumanizadoras ante las desigualdades norte-sur.
Resulta ejemplificante el mensaje difundido en X por el líder del Partido Reformista del Reino Unido, Nigel Farage, en el que ha asociado la regularización de los inmigrantes llevada a cabo recientemente por el gobierno español a las escenas vistas en la playa de El Tarajal. "A principios de año, España concedió una amnistía a medio millón de personas que habían entrado ilegalmente en el país –dice–. Los mensajes desde España eran claros. Ya sabéis: entrad y se os permitirá quedaros". Y a continuación añadió: "Creedme, a menos que consigamos un gobierno del Partido Reformista, muchos de estos jóvenes, muchos de ellos peligrosos, irán hacia Calais y vendrán también a nuestro país. Esta es una batalla por el futuro de nuestra civilización."
Un millón de personas han leído el mensaje de Farage, que ha difundido un segundo comunicado este mediodía de viernes dando apoyo a sus amigos Giorgia Meloni y Jordan Bardella, "que han dicho que tomarán medidas extraordinarias para detener esto."
La frontera sur de España, y de la Unión, se ha transformado en el escenario utilizado para alimentar la idea de una Europa amenazada por la "invasión" de la que ha hablado Farage, pero también Santiago Abascal. El jefe de Vox ya comentó en los mismos términos el épisode que tuvo lugar en 2021.episodio que tuvo lugar en 2021. El PP también ha usado la palabra invasión.
Una invasión a la cual, ha dicho Abascal", hay que responder de la siguiente manera: "¡Echándolos fuera ya a todos! Con los medios que hagan falta. Y si el gobierno no lo hace, ¡tendrán que ser los españoles solos quienes lo hagan!". Una proclama que recuerda mucho la incitación a las cacerías de inmigrantes magrebíes de el verano pasado en Torre Pacheco. Como de costumbre, para Abascal, "Pedro Sánchez es el más grande culpable de todo lo que sufrimos y sufriremos los españoles. Y, por eso, la emergencia nacional provocada por esta invasión solo se podrá resolver, antes de que robe las elecciones, echando fuera al traidor y al mafioso y haciéndole sentarse en el banquillo de los acusados."
La Casa Blanca atiza el fuego
Si Farage ha barrido para casa, la Casa Blanca también lo ha hecho. En declaraciones a la cadena Fox este viernes, el presidente Donald Trump ha asegurado que lo mismo que ha pasado en Ceuta podría pasar en los Estados Unidos. "Eso seremos nosotros dentro de tres años si entra el bando equivocado", refiriéndose a las imágenes virales y a una posible victoria de los demócratas en las presidenciales del 2028: "Si entran los demócratas, no viviréis una vida muy buena", ha remachado.
Horas antes, la portavoz presidencial, Anna Kelly, atribuyó a las "políticas globalistas de extrema izquierda" de España la situación que se ha generado en Ceuta. "El presidente Trump hace tiempo que advierte a Europa sobre las consecuencias de continuar aplicando políticas globalistas de extrema izquierda, como facilitar la inmigración masiva. España y otros países que han adoptado esta filosofía destructiva deberían rectificar inmediatamente o se arriesgan a su propia desaparición", declaró, según recogía la agencia Efe.
Por su parte, el presidente del Reagrupament Nacional francés, Jordan Bardella, también se ha sumado a la fiesta. Bardella, como Farage o Abascal, asoció la regularización a haber abierto las puertas de Europa a "todos los peligros" que vienen de fuera. La idea subyacente es que las políticas de integración crean un efecto llamada y convierten un país en cabeza de puente de los inmigrantes en el continente. El mes de abril, en Oporto, en un acto de Patriotas por Europa –la tercera agrupación más grande del Parlamento Europeo–, Bardella ya dijo que la "regularización masiva" de los inmigrantes en España tenía "consecuencias considerables para el equilibrio más amplio de la sociedad española, pero también para los países vecinos".
Bardella aseguró que si su partido gobierna a partir del año que viene, reintroduciría los controles fronterizos e intentaría limitar "la zona de libre circulación de Europa a los ciudadanos de la UE". En la práctica, supondría una revisión profunda del tratado de Schengen.
Elon Musk, amo de X, tampoco ha perdido la oportunidad de meterse en medio, en este caso con un breve comentario: "¡Ostras, la situación en España parece una locura!", palabras que acompaña de imágenes de la película Guerra MundialZ, con Brad Pitt, en una escena en la que una legión de zombis intentan saltar el muro que rodea la ciudad vieja de Jerusalén.
En Italia, la crisis también la han utilizado dirigentes de la derecha radical. La primera ministra, Giorgia Meloni, ha afirmado en X que las imágenes de Ceuta "demuestran que la inmigración ilegal descontrolada es una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras de Europa". Matteo Salvini, dirigente de la Liga y vice primer ministro, ha convertido la entrada de los inmigrantes en la antigua colonia española en el norte de África en un argumento contra las políticas europeas de acogida y a favor del refuerzo de los controles fronterizos.
El caso de Ceuta muestra, en definitiva, cómo funciona la política –en este caso la migratoria– en la era digital. Una crisis local se convierte en pocas horas en una causa compartida por una red internacional de políticos, influenciadores y plataformas. La extrema derecha agita todos los espantajos imaginables e inimaginables haciendo de las redes no solo los vehículos de difusión de la realidad, sino espacios donde se modifica y se radicaliza.