España redobla la presión para suspender el acuerdo de asociación con Israel: "La UE se juega la credibilidad"
Albares ve con buenos ojos aprobar medidas menores contra Tel Aviv como alternativa, como un incremento de aranceles
BruselasEspaña redobla la presión en la Unión Europea para aplicar restricciones contra Israel. El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha vuelto a proponer en el Consejo de la UE de este martes que el bloque europeo suspenda el acuerdo de asociación con Israel o, al menos, lo rompa de manera parcial. "La Unión Europea se juega la credibilidad. [...] ¿Qué más tiene que pasar para que la Unión Europea se conmueva?", se ha preguntado el titular de Asuntos Exteriores español.
Albares ha recordado que España, junto con otro grupo reducido de estados miembros, ya había planteado en otras ocasiones revisar el acuerdo de asociación, sin éxito, porque consideraban que Tel Aviv vulneraba el derecho internacional y humanitario en Gaza. Aunque no se aprobó por la falta de apoyo entre socios europeos, el ministro de Exteriores español ha remarcado que la situación actualmente es "peor". "Israel no ha dejado de avanzar y engrandecer la espiral de violencia y guerra", ha asegurado el dirigente socialista, que ha criticado duramente la "invasión" israelí contra el Líbano.
A pesar de la presión de la Moncloa, el apoyo a una suspensión total del acuerdo de asociación de la UE con Israel es minoritaria, al menos a día de hoy y de manera pública. Y, por este motivo, Albares ha asegurado que también apoyaría la aprobación de medidas de presión menores contra el gobierno de Benjamin Netanyahu, como la ruptura parcial de este pacto. "Nosotros solicitamos que se suspenda del todo el acuerdo de asociación, pero hay una gama de posibilidades", ha recordado el titular de Exteriores español.
el gobierno de Giorgia Meloni suspendió la semana pasada el acuerdo de defensa entre Roma y Tel AvivFalta de apoyos
Ahora bien, se trata de un consenso que también es complicado de alcanzar, sobre todo si se tiene en cuenta que algunos estados miembros que tienen un gran peso dentro de la Unión Europea, como Alemania o Italia, se han mostrado hasta ahora contrarios a aplicar restricciones comerciales contra Israel que supongan un incremento de los aranceles al país israelí. Y, a pesar de que el gobierno de Giorgia Meloni suspendió la semana pasada el acuerdo de defensa entre Roma y Tel-Aviv, no ha cambiado de opinión respecto a las relaciones que considera que debe mantener la UE con Israel, al menos a día de hoy y públicamente. Además, en este grupo también se sitúan normalmente socios europeos tradicionalmente prosionistas como Hungría, Chequia y Austria, entre otros.
De hecho, el gobierno alemán, que también ha subido el tono contra las decisiones del gobierno de Netanyahu, ha vuelto a ser taxativo en su oposición a presionar Tel-Aviv y ha insistido en su negativa a imponerle sanciones, especialmente la suspensión total del acuerdo de asociación. "Es inapropiado", ha declarado el ministro de Exteriores germánico, Johann Wadephul, si bien ha admitido que "es evidente que hay que dialogar con Israel sobre cuestiones críticas".
Por el contrario, más allá de Irlanda y Eslovenia, que son los países que han solicitado junto con España la suspensión del acuerdo de asociación con Israel, uno de los pocos estados miembros que se han mostrado abiertamente a favor de incrementar la presión ha sido Bélgica. "Hace meses que reclamamos una suspensión al menos parcial del acuerdo de asociación entre Israel y la UE, ya que somos conscientes de que la suspensión total está fuera de alcance por las posiciones de los estados", ha admitido el titular de Exteriores belga, Maxime Prévot. Por otro lado, Francia y los Países Bajos se han mostrado ambiguos sobre su apoyo a la propuesta liderada por Sánchez.