Francia prohibirá las redes sociales a los menores de quince años: "Su cerebro no está a la venta"
La Asamblea Nacional aprueba en primera lectura una ley que también veta a los móviles en los institutos
ParísLa batalla de Francia para alejar a los niños y adolescentes de las pantallas y las redes sociales ha dado un paso más allá. La Asamblea Nacional ha aprobado esta medianoche una ley que prohíbe el acceso a las redes sociales como TikTok, Facebook o Instagram a los menores de quince años y el uso del móvil en los institutos. La ley está por pasar por el Senado para poder ser aprobada definitivamente, pero el presidente de la República, Emmanuel Macron, ha pedido que se tramite de urgencia para que sea aprobada definitivamente en pocas semanas y pueda entrar en vigor el 1 de septiembre.
"Porque el cerebro de nuestros hijos no está en venta. Ni en las plataformas americanas ni en las redes chinas. Porque sus sueños no pueden ni deben ser dictados por los algoritmos", ha afirmado Macron en un mensaje a X.
"Con la futura ley, Francia quiere proteger la salud mental de nuestros jóvenes, porque nos hemos dado cuenta de que las redes sociales moldean cada vez más su mente", ha afirmado la ponente de la ley, la diputada macronista Laure Miller.
Francia, pionera
El presidente de la República ha destacado que Francia es un país "pionero" en la regulación de las plataformas. Si la ley se aprueba definitivamente, será el primer país europeo en restringir el acceso a las redes sociales a los niños y adolescentes, y el segundo país en el mundo después de Australia. En realidad, el país galo ya prohibió en el 2018 el acceso a las redes sociales a los menores de trece años, pero la ley nunca se ha podido aplicar por cuestiones jurídicas. El problema es que la regulación de las plataformas online es competencia de Bruselas y no de los Estados miembros.
¿Qué ha cambiado ahora para que París pueda aplicar la prohibición? En primer lugar, la Comisión Europea ha abierto la puerta a que los gobiernos europeos restrinjan el acceso a las redes sociales a los niños ya los adolescentes. Y, en segundo lugar, el texto aprobado afirma que se prohíbe el acceso a los menores de quince años, pero no impone explícitamente obligación alguna a las plataformas. De esta forma, no se pisan las competencias comunitarias. Sin embargo, los expertos aseguran que no está del todo claro que la ley respete la normativa comunitaria. A estas alturas, es una incógnita si esta vez la ley francesa podrá aplicarse.
En el texto actual, tampoco se especifica el nombre de las redes sociales prohibidas, aunque la ponente ha explicado que mensajerías privadas como WhatsApp o algunas plataformas educativas quedarán excluidas del veto. La otra gran incógnita es cómo y quién obligará a las plataformas a verificar la edad de los usuarios franceses. Lo más probable es que se opte por el complejo sistema de verificación de edad que se aplica en Francia para el acceso a las plataformas de contenidos pornográficos, que ha sido muy polémico, pero que se ha terminado aplicando.
Sin móvil en el instituto
La ley también prevé la prohibición de los móviles en el lycée, es decir, en la etapa equivalente al bachillerato, entre los quince y los dieciocho años. Ya llevan años prohibidos en los collèges, los institutos donde los franceses hacen la etapa educativa entre los once y los catorce años, pero el veto quiere extenderse a los adolescentes mayores. El reto es importante, porque la experiencia de la prohibición a los collèges demuestra que no es fácil aplicar la norma. En cualquier caso, habrá que ver si el texto final que se apruebe cuando la ley haya pasado por el Senado incluye o no este veto, que no genera tanto consenso como la prohibición del acceso a las redes sociales para los menores de quince años.
El texto legal, presentado por el partido macronista, Renacimiento, con el apoyo del gobierno, ha sido votado por la gran mayoría de fuerzas políticas a la derecha, al centro ya la izquierda del arco parlamentario, con algunas excepciones a la izquierda (La Francia Insumisa y algunos diputados de los Verdes han votado en contra). En las próximas semanas será examinado por el Senado, que podría realizar cambios, y deberá volver a la Asamblea para su voto definitivo.