Francia

Marine Le Pen anuncia que se presentará a las presidenciales y recurrirá la sentencia que la condena por malversación

La justicia francesa le rebaja la pena y reconoce que ha tenido en cuenta la voluntad de no interferir en las elecciones

07/07/2026 - 22:03 h.

La líder de la extrema derecha francesa Marine Le Pen será candidata a las elecciones presidenciales del 2027. Era poco probable que después de la contundente sentencia que la condenó a cuatro años de prisión y cinco de inhabilitación en marzo del 2025 por malversación de fondos públicos pudiera optar a la carrera presidencial, pero un inesperado giro de guion judicial lo hará posible. "Los franceses tendrán la libertad de escoger. Ellos tendrán la última palabra", ha asegurado Le Pen esta noche en una entrevista a TF1 en la que ha anunciado que se presentará a las presidenciales a pesar de estar condenada.La líder del Reagrupament Nacional también ha afirmado que recurrirá al Tribunal de Casación –el equivalente al Tribunal Supremo español– la sentencia que la ha condenado, un hecho que añade incertidumbre a su candidatura presidencial. Si el alto tribunal acaba confirmando el veredicto, Le Pen deberá hacer campaña y participar en las presidenciales en situación de arresto domiciliario y con una pulsera electrónica en el tobillo. Si fuera elegida presidenta, se trasladaría al Elíseo con la pulsera electrónica. Sería una situación esperpéntica que no tiene precedentes.La justicia francesa ha hecho pública este martes una sentencia hecha a medida para que Le Pen pueda ser candidata a las elecciones presidenciales. El Tribunal de Apelación de París ha confirmado la condena de primera instancia, pero le ha acortado el plazo de prisión y de inhabilitación, lo que dejaba la puerta abierta para que Le Pen se presente a los comicios, previstos para la primavera del año que viene. El tribunal le ha impuesto una pena de tres años de prisión, de los cuales solo uno es en firme.Arresto domiciliario

Aun así, Le Pen no entrará en ningún centro penitenciario: los 12 meses los deberá cumplir en régimen de arresto domiciliario con un brazalete electrónico. La condenada, sin embargo, podría pedir una reducción del arresto domiciliario, y si el juez acepta la petición solo tendría que cumplir seis meses. En cualquier caso, si la futura candidata recurre contra la decisión, lo más probable es que el cumplimiento de la pena quede suspendido hasta que el Tribunal de Casación se pronuncie. Está previsto que lo haga en enero de 2027 y, a priori, sería entonces cuando la líder de extrema derecha debería empezar el arresto domiciliario. El alto tribunal solo se pronuncia sobre la legalidad de la sentencia, no sobre el fondo.En cuanto a la inhabilitación –que es la clave del futuro político de Marine Le Pen–, el tribunal la ha condenado a 45 meses de inhabilitación, de los cuales solo 15 son en firme. Como fue condenada en primera instancia el 31 de marzo de 2025, ya ha cumplido la pena de inhabilitación. Jurídicamente tiene la vía libre para ser candidata. Es la gran novedad de la decisión de este martes. La número dos de RN –Jordan Bardella es el presidente formalmente– se ha beneficiado de una reforma reciente encaminada a aliviar la sobrepoblación penitenciaria, que prevé que una parte de las penas de prisión queden suspendidas y no deban cumplirse dentro de los centros penitenciarios. Pero el tribunal también ha tenido en cuenta la situación política y su voluntad de no interferir en unas elecciones presidenciales. Lo ha dejado claro la presidenta del tribunal, Michèle Agi, que ha destacado que la sentencia ha tenido en cuenta que se garantice "la libertad de elección del elector, una condición indispensable para la expresión del sufragio democrático". Y ha añadido: "Ignorarlo vulneraría el principio de libertad de las candidaturas, una condición esencial para la expresión […] democrática del sufragio universal". En otras palabras, reconoce que la sentencia se ha dictado de tal manera que Le Pen, a pesar de ser condenada, pueda ser candidata.Campaña con brazalete

Antes de hacerse pública la sentencia, Le Pen había condicionado su candidatura a no ser condenada por ningún delito y a no llevar un brazalete electrónico. "Cuando uno es candidato a las elecciones presidenciales, hay que tener una libertad absoluta de movimientos y no se puede depender de un magistrado para que te autorice a ir a hacer un mitin a Romorantin o a ir a un mercado a Hénin-Beaumont", dijo Marine Le Pen la semana pasada en la cadena LCI. El brazalete electrónico limita mucho los movimientos de la persona condenada: se establece un perímetro de movimiento y debe cumplir unos horarios de arresto domiciliario.

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Este anochecer, ha añadido otra gran sorpresa al anuncio de que daba marcha atrás y que se presentará a las elecciones: el anuncio de recurrir contra una sentencia que le permite ser candidata a las presidenciales. Es una decisión arriesgada e incierta. No está del todo claro –ella ha sido voluntariamente ambigua cuando se le ha preguntado en la entrevista de TF1– qué pasará si en enero el Tribunal de Casación confirma la sentencia. ¿Renunciará entonces, a tres meses de las presidenciales, a ser la candidata?

Lo que ha explicado Marine Le Pen este anochecer es que la campaña electoral la hará del brazo de su delfín, Jordan Bardella. Será una candidatura en "binomio" y Le Pen sostiene que la intención es nombrarlo primer ministro si ella se convierte en presidenta. Es, en realidad, una manera de seguir dando protagonismo a Bardella para que sea el candidato presidencial si finalmente ella renuncia. Hace tiempo que el eurodiputado, de solo 30 años, ha ganado protagonismo público y aparece regularmente junto a Le Pen en los mítines. Hace cuatro años sucedió a su mentora política en la presidencia del partido y en los últimos sondeos electorales aparece mejor situado que la líder del partido.

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Le Pen había recurrido contra la sentencia del 2025, que la condenaba a cinco años de inhabilitación por el caso de los asistentes parlamentarios del Frente Nacional –que en 2018 se convertiría en la actual RN– en el Parlamento Europeo. La justicia afirmaba en la sentencia que Le Pen estaba "en el corazón de un sistema de gestión" que desde 2009 se dedicaba a "vaciar" los fondos que el Parlamento Europeo destina a pagar a los asistentes parlamentarios, y que desviaba el dinero en beneficio de su partido. La sentencia del Tribunal de Apelación confirma el delito y no condena solo a la líder del partido, sino también a otros 10 dirigentes de la formación de extrema derecha –entre ellos Louis Aliot, vicepresidente de RN y alcalde de Perpiñán– por malversación de fondos públicos.