Un instituto incendiado y enfrentamientos con la policía: las protestas de estudiantes crecen en Francia, donde ya hay 2.000 detenidos
Las movilizaciones ponen contra las cuerdas al gobierno francés, que culpa a Mélenchon de la "violencia urbana"
BarcelonaFrancia vive inmersa en una revuelta estudiantil que se ha intensificado en los últimos días. Lo que comenzó hace una semana con bloqueos en el acceso a algunos institutos de la región de París para protestar contra la falta de profesores y las condiciones en los centros, no solo se ha extendido por todo el país, sino que ha derivado en enfrentamientos entre estudiantes y la policía en las calles de las principales ciudades del país. Ya hay unos 2.000 detenidos, 1.800 bajo custodia judicial, de los cuales el 90% son menores, y cientos de heridos. Entre ellos, 305 policías y al menos 40 profesores, según han informado las autoridades francesas.
Mientras el ministerio de Educación intensifica este viernes las conversaciones con los sindicatos y la comunidad educativa, las protestas continúan con estudiantes bloqueando el acceso a los centros educativos. Según ha informado el ministro de Educación, Édouard Geffray, poco más de 1.000 centros educativos están "bloqueados o afectados" por las movilizaciones. "En principio, no tenemos estudiantes de secundaria violentos o hay muy pocos. Lo que tenemos son personas que vienen de fuera y buscan provocar daños", ha dicho Geffray en un clima de gran tensión provocado por las movilizaciones. Entre las reivindicaciones de los alumnos está que hacen falta más profesores, mejorar las condiciones de los centros o revertir los recortes en becas y la supresión de plazas en las universidades.
En ciudades como Lyon, Lille, París o las afueras de la capital francesa ha habido quema de contenedores y enfrentamientos entre estudiantes y policías. En Nantes, incluso ha habido un incendio intencionado en un instituto, y en Marsella el director y el subdirector de un instituto han sido rociados con gasolina.
En una carta dirigida al personal de los institutos de la región de Isla de Francia, la presidenta de la región, Valérie Pécresse, estimó el jueves que los daños causados por los destrozos derivados de las protestas se elevaban a un millón de euros.
El gobierno apunta a la "responsabilidad" de los padres
El ejecutivo francés se ha movilizado para detener las protestas, a las cuales ha respondido con mano dura y antidisturbios porque considera que han adquirido "características de situación de violencia urbana". El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha reunido un gabinete de crisis y el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ha pedido respuestas contundentes contra los manifestantes.
Darmanin ha reclamado a los fiscales generales del país que apliquen una "respuesta penal firme", según informan algunos medios franceses, y les ha recordado la responsabilidad civil de los padres por los daños causados por sus hijos. "Esto es más útil que la prisión. Los padres deben cumplir con sus responsabilidades. ¿Qué hacen jóvenes de 15 y 16 años atacando cocheras o al director del instituto?", ha remarcado el ministro, que ha reivindicado que hay que exigir responsabilidades a los padres por las acciones de los hijos.
El posicionamiento del ministro de Justicia, sin embargo, encuentra reticencias dentro del mismo ejecutivo. El ministro de Educación, que intenta apaciguar las protestas con diversas reuniones este viernes con sindicatos y la comunidad educativa, no ve con buenos ojos responsabilizar a los progenitores. "Lo que hay que garantizar es que los niños no sigan en las calles porque también es peligroso para ellos", ha indicado.
Macron y Lecornu culpan a Mélenchon
La tensión por la oleada de protestas estudiantiles se ha trasladado también al ámbito político, en un clima ya de precampaña para las elecciones presidenciales previstas para el año que viene. Y el presidente francés, Emmanuel Macron, y Lecornu han encontrado un enemigo común: el partido de Jean-Luc Mélenchon, La Francia Insumisa, de izquierdas, al que acusan de azuzar las protestas.
Mélenchon, que se presentará como candidato a las presidenciales, ha dado apoyo a las movilizaciones y ha denunciado las cargas policiales contra los manifestantes. "Nada justifica la violencia y, de ninguna manera, que responsables políticos justifiquen o incentiven esta violencia", ha asegurado Macron. Lecornu ha ido un paso más allá y ha acusado al líder de La Francia Insumisa de "violencia urbana" y de "legitimar la violencia".
La presión sobre el partido de Mélenchon también viene desde la policía: la prefectura de París ha emitido un informe a las autoridades judiciales en el que señala al alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, de La Francia Insumisa, por presunta "provocación para cometer un delito".