Unión Europea

El Parlamento Europeo ratifica los centros de Meloni fuera de la UE para deportar allí inmigrantes

La derecha y la extrema derecha celebran la aprobación de la medida, mientras que la izquierda vota mayoritariamente en contra

17/06/2026

BruselasLa Unión Europea tiene prisa en materia migratoria y, a una velocidad inusual, el Parlamento Europeo ya ha ratificado de manera definitiva la normativa que permitirá instalar centros fuera del territorio comunitario para deportar inmigrantes, tal como ha intentado la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en Albania. El club comunitario la considera una iniciativa prioritaria y quiere que entre en vigor cuanto antes mejor. Y, por eso, el Parlamento Europeo ha forzado a aprobar rápidamente la iniciativa —la ha aprobado por 418 votos a favor, 218 en contra y 30 abstenciones— justo dos semanas después de que llegara a un acuerdo con los estados miembros y la Comisión Europea, si bien normalmente los trámites se alargan durante meses.

La derecha y la extrema derecha, que suman mayoría en la Eurocámara, son los grupos europarlamentarios que han celebrado con más entusiasmo la validación exprés de la medida. Y, por el contrario, los partidos más progresistas, como los socialdemócratas, los ecologistas y los de la Izquierda, se han opuesto de manera mayoritaria. En cuanto al grupo de los liberales, han votado de manera dividida.

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A pesar de ello, en el Parlamento Europeo la disciplina de voto es más líquida que, por ejemplo, en el Parlament de Catalunya, y hay varias delegaciones de partidos estatales y eurodiputados que suelen votar en un sentido diferente al que marca la dirección de su grupo europarlamentario. En este caso, por ejemplo, los socialistas daneses han votado a favor y, de hecho, la primera ministra de Dinamarca, la socialdemócrata Mette Frederiksen, es una de las principales impulsoras de la medida.

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Más allá de los centros para deportar inmigrantes, esta medida también amplía la lista de países que considera seguros y, por tanto, legaliza deportar a personas que viven de forma irregular en estados miembros europeos. Bruselas ya ha cerrado acuerdos con alguno de estos socios terceros, como Egipto o Túnez, y se podrán enviar migrantes, aunque sean originarios de otras zonas y no tengan ningún tipo de vínculo emocional o familiar con estos países. Diversas organizaciones sin ánimo de lucro han denunciado que no hay garantías de que estos países respeten el derecho humanitario e internacional, y recuerdan que ya ha habido casos en el pasado en los que se han denunciado malos tratos a los migrantes.

La nueva normativa también abre la puerta a que los estados miembros lleven a cabo redadas para localizar inmigrantes que viven de forma irregular en la UE o migrantes con órdenes de deportación. Algunas ONG y eurodiputados socialdemócratas y de la Izquierda han criticado que abre la puerta a prácticas como las del ICE de la administración de Donald Trump.