Detenido en Londres un ciudadano británico-iraní por el presunto complot contra la base de la RAF en Fairford
La teoría de la implicación de Teherán en un posible ataque terrorista ha sido apuntada tanto por la Casa Blanca como por Downing Street
LondresVeinticuatro horas después de que el primer ministro británico, Andy Burnham, afirmara que había "indicios sólidos" de la participación iraní en el presunto complot contra la base aérea de la Royal Air Force británica en Fairford, Scotland Yard, la policía metropolitana de Londres, ha detenido en las últimas horas a un hombre con doble nacionalidad, británica e iraní, de 25 años. El hombre fue arrestado el jueves en Westminster, en el centro de Londres, bajo la acusación de preparar actos terroristas. Otro hombre, de 26 años y ciudadano británico, fue interrogado. La policía ha registrado dos inmuebles en este distrito central de la capital.
La investigación añade así nuevos elementos a un incidente bastante enrevesado, a caballo entre el thriller internacional y las novelas de misterio del campo inglés de Miss Marple. El fin de semana, cinco ciudadanos británicos de entre 23 y 25 años –que el lunes fueron puestos en libertad bajo fianza– fueron detenidos en las cercanías de Fairford. Los sospechosos habían llegado de madrugada en tres furgonetas. La base, que acoge a cientos de militares estadounidenses, ha sido clave en las operaciones de castigo de la guerra de los Estados Unidos contra Irán. Una vecina de la zona, que volvía a casa después de una fiesta, vio los vehículos y a un grupo de hombres encapuchados, y dio la alarma a las 01.36 h de la madrugada del domingo.
Aún hubo más líos, sin embargo. El miércoles, el diario The Times informó de que uno de los cinco detenidos había llamado a los servicios de emergencia casi una hora antes de que la vecina de la zona diera la voz de alarma. Acto seguido, una ochentena de familias de Whelford, el pueblo más próximo a la base, fueron evacuadas y no pudieron volver a casa hasta el lunes por la noche. Durante todo este tiempo, los especialistas de la brigada de desactivación de explosivos registraron las furgonetas. No encontraron nada, más allá de una cierta cantidad de gasolina.
La liberación de los cinco detenidos fue muy criticada tanto por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, como por el secretario de Estado, Marco Rubio, que denunciaron la mano iraní en el complot. Y, como ya se ha apuntado, no fue hasta más tarde que el premier Andy Burnham se sumó a la misma teoría. "No lo diría a la ligera", afirmó, calificando la investigación de "compleja, seria y todavía en curso".
Vicki Evans, coordinadora nacional de la lucha antiterrorista, continuó con las mismas explicaciones que la policía metropolitana de Londres había ofrecido a lo largo de la semana. Y ayer jueves afirmó que los investigadores examinan "todas las líneas posibles", incluida la posibilidad de que haya habido "intervención de un estado extranjero". La hipótesis iraní se podría fundamentar a partir del comunicado con el que, en julio, la Guardia Revolucionaria Islámica advertía que cualquier base utilizada para atacar a Irán sería considerada un "objetivo legítimo".