Elecciones 2026 en el Reino Unido

Los primeros resultados del 'superjueves electoral' en el Reino Unido consolidan la ultraderecha de Nigel Farage

Con un cuarto de los consejos municipales declarados en Inglaterra, el Partido Reformista emerge como el ariete contra el tradicional bipartidismo

08/05/2026

LondresEl Reino Unido tiene un problema; el Partido Laborista británico también, y el primer ministro, Keir Starmer, aún más. Los primeros resultados provisionales del superjueves electoral celebrado ayer en Inglaterra, Escocia y Gales indican que la ultraderecha populista y xenófoba que representa el Partido Reformista, del brexiter Nigel Farage, se erige en la primera opción de los ciudadanos, al menos en los comicios locales de Inglaterra. Con solo una cuarta parte de los recuentos completados –40 de las 136 autoridades locales en juego–, la formación de Farage ya encabeza el voto popular y ha conseguido 352 concejales, con una ganancia neta de los mismos 352 escaños respecto de 2022. Los laboristas, en cambio, pierden de momento 249 concejales y el control de ocho consejos municipales. Los conservadores pierden 138 representantes.

En una primera valoración ante la prensa, Keir Starmer ha asumido la "responsabilidad" por los resultados electorales del Partido Laborista en Inglaterra. "Son muy duros, y no hay manera de endulzarlos", ha dicho. "Hemos perdido representantes laboristas brillantes en todo el país... Esto duele, y tiene que doler, y asumo la responsabilidad. Días como este no debilitan mi determinación de cumplir el cambio que prometí", ha añadido.

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Con estas palabras, el premier intenta frenar cualquier tentativa de golpe contra su liderazgo. Sigue siendo muy pronto, sin embargo, para conocer la magnitud total de la derrota y, sobre todo, cuál será la reacción del partido. Lo cierto, sin embargo, es que ya hace días y semanas que han aparecido las primeras voces que cuestionan el liderazgo de Keir Starmer. El líder laborista en Hull (noreste de Inglaterra), Daren Hale, ha pedido durante esta madrugada abiertamente un cambio de dirección, después de una noche que varios dirigentes describen como "devastadora". En las horas y días venideros, a medida que emerja la fotografía completa de este superjueves electoral,el partido deberá preguntarse qué hacer con su primer ministro y, sobre todo, qué programa de reformas debe plantear a la ciudadanía para consolidar la victoria electoral de hace dos años.de una ruptura del tradicional bipartidismo de las islas

Otra de las conclusiones iniciales que muestran los resultados es la de una ruptura del tradicional bipartidismo de las islas. La fragmentación política es cada vez más evidente en Inglaterra, y las encuestas previas mostraban que el mismo fenómeno se produciría en Gales y en Escocia, donde han tenido lugar elecciones a los Parlamentos nacionales. En estas dos naciones, sin embargo, el recuento apenas acaba de iniciarse este viernes por la mañana. Con todo, fuentes del Partido Laborista ya empiezan a admitir la derrota en Gales, por primera vez desde la devolución de poderes, hace veintisiete años.

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Por otra parte, los Verdes también avanzan en Inglaterra, si bien continúa siendo muy temprano para saber si los objetivos preferentes que se había marcado el que ahora se ve como un partido a la izquierda del laborismo se traducirán en el esperado poder local, especialmente en los 32 distritos municipales de Londres.

Derrotas muy simbólicas

Los síntomas de la derrota laborista que ya vislumbran tanto los resultados iniciales como los analistas tienen indicadores simbólicos muy concretos en territorios vinculados a figuras muy destacadas del gobierno de Keir Starmer. En Tameside, un barrio metropolitano del Gran Manchester, al noroeste de Inglaterra, tradicional feudo laborista y dentro del área asociada a la ex vice primera ministra Angela Rayner, los laboristas han perdido 16 de los 17 escaños municipales que defendían. El partido que se ha beneficiado es el de Farage. En Wigan, también en el Gran Manchester, y circunscripción electoral de Westminster de la ministra de Cultura, Lisa Nandy, los laboristas han cedido los 22 escaños en juego, también ante los populistas y xenófobos del Partido Reformista. En Southampton el laborismo ha perdido el control del consejo municipal y hasta el líder local laborista, Alex Winning, ha quedado fuera.

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Los conservadores tampoco escapan del castigo electoral, aunque en algunos lugares han resistido mejor de lo previsto. Han recuperado el control del Westminster City Council (Londres), con 32 de los 54 escaños, después de arrebatarle nueve a los laboristas. Pero en otras zonas, especialmente en áreas que hace diez años votaron mayoritariamente a favor del Brexit, el reformismo ha erosionado profundamente el voto tory. En Dudley (West Midlands, al oeste de Birmingham), la formación de Farage ha ganado 23 escaños y se ha convertido en la segunda fuerza, y en Basildon –a 40 kilómetros al noreste de Londres– ha irrumpido con 11 concejales.

Los primeros análisis de estos resultados indican que el apoyo al Partido Reformista se concentra en las zonas que votaron masivamente a favor del Brexit en 2016. El politólogo John Curtice, el gran gurú de la demoscopia del Reino Unido, ha destacado en la BBC que la formación alcanza una media del 40% del voto en distritos donde más del 60% de los electores votaron por romper con la UE. Por el contrario, los Verdes obtienen sus mejores resultados en áreas claramente proeuropeas.

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Cuando haya una imagen completa de los resultados, no solo en Inglaterra sino también en Escocia y Gales, y si se confirma el giro hacia la ultraderecha populista, el país en conjunto tendrá que preguntarse por qué un personaje como Nigel Farage se ha convertido en un candidato cada vez más fuerte para llegar a Downing Street en 2029. En estos momentos Farage afronta una investigación del Comité de Ética del Parlamento por haber aceptado una donación de cinco millones de libras en criptomonedas sin declararla, y habiendo prometido una desregulación total si llega al poder. El país también debe preguntarse por qué continúa apostando por el hombre del Brexit sobre todo después de ver el daño económico que el divorcio con la Unión Europea ha causado al Reino Unido.