Escandinavia

Los sondeos a pie de urna dan la victoria a la socialdemocracia en Suecia

La extrema derecha cae al tercer lugar, por detrás de los conservadores

13/09/2026 - 20:33 h.

Con los colegios electorales ya cerrados, los sondeos a pie de urna dan la victoria al Partido Socialdemócrata (SAP) en las elecciones generales suecas, con el 28,4 de los votos. La formación del primer ministro, Ulf Kristersson, quedaría en segunda posición con el 18,1% de los votos, mientras que la formación de extrema derecha Demócratas de Suecia se situaría como la tercera fuerza en el parlamento con el 17,2% de los votos, según la encuesta de la cadena pública SVT. Si se confirma este resultado, los partidos del bloque progresista con el 51,6% de los votos, sumarían los escaños necesarios para formar gobierno, aunque la mayoría es tan solo de 4,6 puntos del bloque conservador, que en el sondeo obtiene el 46,8% de los votos. Las elecciones han estado marcadas por el debate sobre el estado de los servicios públicos, la inmigración y la economía, pero también por la posibilidad de que los Demócratas de Suecia entren por primera vez en el gobierno y pasen a formar parte del ejecutivo del país. Las elecciones han estado marcadas por el debate sobre el estado de los servicios públicos, la inmigración y la economía, pero también por la posibilidad de que los Demócratas de Suecia entren por primera vez en el gobierno y pasen a formar parte del ejecutivo del país.Una eventual entrada de la extrema derecha en el ejecutivo culminaría la transformación de los Demócratas de Suecia, un partido que durante décadas ha sido un paria de la política sueca y que ahora es considerado por el bloque conservador un socio de gobierno legítimo y fiable. El primer ministro, Ulf Kristersson, (62 años), fue elegido en el cargo en el año 2022 liderando una coalición con el Partido Cristianodemócrata y el Partido Liberal. Esta mayoría fue posible gracias al apoyo del SD, que aunque quedó fuera del gobierno, ha logrado ejercer una gran influencia sobre el ejecutivo, sobre todo en políticas de inmigración y seguridad, que han sido uno de los principales factores del giro conservador que Suecia ha experimentado en los últimos años.Puerta cerrada

Por otro lado, los socialdemócratas de Magdalena Andersson (59 años), han centrado su campaña en hacer una defensa férrea del estado del bienestar y en ayudar a las familias con dificultades a afrontar el encarecimiento de los precios. Ante el giro restrictivo en políticas migratorias del último gobierno conservador que ha supuesto el final de la cultura de acogida de refugiados en el país nórdico, Andersson se ha comprometido a mantener esta política restrictiva si los socialdemócratas llegan al poder. La líder laborista, que ya fue primera ministra entre los años 2021 y 2022, ha declarado que la política de inmigración que había mantenido Suecia en el pasado era “insostenible”, y también ha señalado que su partido estaría dispuesto a dar apoyo a los “centros de retorno” para inmigrantes fuera de la UE, en caso de que su formación llegue al poder.Uno de los principales escollos para Andersson sería conseguir formar una mayoría de gobierno entre los partidos del bloque progresista, ya que durante la campaña se han mostrado bastante divididos entre ellos. Este bloque tiene cuatro formaciones además de los socialdemócratas, que incluyen el Partido del Centro (de tradición agraria y centrista), el Partido Verde, y el Partido de la Izquierda (feminista y ecologista, situado el más a la izquierda en el Parlamento). Durante la campaña, el Partido del Centro se ha opuesto frontalmente a incorporar el Partido de la Izquierda a un eventual gobierno de coalición. Al mismo tiempo, las formaciones situadas más a la izquierda han cuestionado la restrictiva política migratoria de los socialdemócratas. Más allá de esto, Andersson ha expresado su preocupación por incorporar al Partido de la Izquierda a un posible gobierno después del escándalo que ha causado en campaña que algunos de sus miembros expresaran su apoyo a la organización palestina Hamás, considerada como un grupo terrorista. Por todo ello, los analistas no descartan que los socialdemócratas puedan buscar formar una mayoría de centro, aunque también será difícil.